E.U.: LA TERCERA VÍA ALZA VUELO

E.U.: LA TERCERA VÍA ALZA VUELO

El 6 de noviembre de 1992 la historia política de Estados Unidos amaneció partida en dos. El día anterior, Ross Perot un excéntrico millonario de Texas había logrado robarse casi un 20 por ciento de los votos de la elección presidencial en la que Bill Clinton consiguió su tiquete a la Casa Blanca y, con ello, dar vida a un movimiento que cobra fuerza cada día que pasa: el Partido Reformista, la primera colectividad en la historia de E.U. con posibilidades reales de abrirse camino como una tercera vía .

31 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Noticia en mayúsculas pues en un sistema bipartidista con más de doscientos años de legado, pensar en algo diferente a republicano o demócrata era, hasta entonces, un sacrilegio.

Hoy, y a pesar de sus altibajos Perot sólo logró retener la mitad de los votos en la cita del 96, el partido se ve sólido, cuenta con una plataforma estable, tiene estatutos definidos, se alimenta del desgaste que también en esta gran potencia sufren los partidos tradicionales y se ha ganado el derecho de portar la bandera de los inconformes, de aquellos hartos de la clase política.

No en vano una última encuesta de CNN/Time dice que un 40 por ciento de los estadounidense tomaría en serio una candidatura presidencial del Partido Reformista.

Dato que debe tener con los pelos de punta a los candidatos George Bush y Al Gore, pues en las elecciones del 98 un miembro del tercer partido , Jesse the body Ventura, le arrebato a demócratas y republicanos la gobernación del Estado de Minnesotta.

Se definen con la anti definición: apolíticos, de derecha, izquierda o centro, no se casan con las ideologías comunes a los partidos tradicionales (si y no al aborto, si y no a la apertura de mercados, si y no al recorte de impuestos) y condenan los métodos de financiación las campañas y el clientelismo.

Cambio de imagen Hasta ahora el Partido Reformista era enclave de figuras un tanto erráticas de la vida nacional: Perot, Ventura (ex peleador de lucha libre), actores como Warren Beaty y presentadoras como Oprah Winfrey.

Esta semana, sin embargo, el escenario parece haber cambiado radicalmente. Pat Buchanan, el tres veces candidato por el partido republicano que por momentos le aguó la fiesta a George Bush padre y a Bob Dole, y Donald Trump, el popular magnate de la construcción oriundo de Nueva York, anunciaron oficialmente sus intenciones de buscar la nominación del Partido Reformista para las presidenciales, y con ello hacerse a los nada despreciables 13 millones de dólares para hacer campaña que otorga el gobierno Federal a cualquier colectividad que obtenga más de un 5 por ciento de los sufragios en los comicios anteriores.

Al partido Reformista le hacia falta una figura creíble como alguna vez lo fue Perot. Y Buchanan y Trump, pueden serlo. Buchanan por ejemplo viene de adentro, conoce de los vicios de los partidos y si abandona un poco su discurso aislacionista y discriminatorio puede sumar muchos votos. Trump por su parte representa el sueño americano y su poder económico lo pone al margen de la corrupción y el clientelismo que tanto reclaman los electores de sus partidos , dice Jacquelin Salit, una analista política de Nueva York muy cercana al tercer partido .

Además, afirma Salit cada vez es más evidente que el debate sobre la clase política en este país, y sobre el sistema bipartidista, tiene que darse. Y el partido Reformista es el escenario indicado pues precisamente se nutre de ese principio .

Visión crítica Pero no todos piensan igual. Para Katrina Vanden Heuvel, editora de la revista política The Nation, la figura de Buchanan hace todo lo contrario a lo que se esperaba del tercer partido . Representa al establishment , es un político que en nada se diferencia de los demás y eso lo verán los potenciales electores. Y Trump tampoco puede ser el ideal de cambio que buscan los estadounidenses. Un magnate que ha arrollado a todo el mundo a su paso, con dos matrimonios encima y una personalidad estrambótica. Sus perfiles podrían incluso marcar el inicio de la muerte del partido .

Según la editora, el problema fundamental no es el partido en sí, sino lo que sus cabezas representan . Puede que el sistema político de E.U. necesite una renovación, etc., pero esta no va a venir de figuras que predican la discriminación contra hispanos, negros y homosexuales, que quieren cerrar las fronteras con el mundo o que son partidarios de castigar con bombas a Corea del Norte , dice.

Nada está escrito. Lo único claro a estas alturas es que el tercer partido ya es una realidad y que, aún en el peor de los casos, será una fuerza que incidirá en la balanza cuando llegue el conteo de votos en el 2000. Una candidatura de Buchanan, podría arrastrar muchos votos republicanos que le harán falta a Bush. Una de Trump, se los robaría a Gore. Y esto, con tanto en juego, es una ecuación que ya no se puede ignorar.

Donald Trump Yo estoy dispuesto a gastarme de 20 a 40 millones de dólares de mi propio bolsillo en la campaña presidencial. Esto me da independencia y me pone al margen de la corrupción propia de los partidos , dice el multimillonario de Nueva York Donald Trump al definir en breves palabras el eje de su posible candidatura presidencial.

Y la idea, aunque arrogante, vende. Trump representa para muchos el sueño americano hecho realidad. Exitoso empresario de corte liberal desprovisto de ataduras políticas, apoya el libre mercado, respalda la reducción de los impuestos, rechaza la acción afirmativa y piensa que Estados Unidos debe contraerse para permitir el surgimiento de una doctrina a lo Darwin, es decir, donde solo el más fuerte sobrevive.

Su fortuna, basada en la finca raíz, se calcula en más de 5.000 millones de dólares, aunque varias veces ha estado en la quiebra para luego resurgir. Pero no solo por millonario acapara portadas. Dos veces casado y divorciado se le suele ver acompañado de supermodelos y actrices. Su novia actual, Melania Krauss, acaba de salir en la última edición de la revista Sports Illustrated. Además es un excéntrico. A lo Michael Jackson, evita dar la mano por temor a que los gérmenes de otros lo invadan.

Y dicen que en política exterior es más errático que George Bush para quien Eslovaquia y Eslovenia son la misma cosa. Yo lo primero que haría sería decirle a Corea del Norte que o detiene su carrera nuclear o espere una represalia similar a la que Reagan le envió a Muammar Gadaffi , afirmó recientemente. Las encuestas indican hoy que perdería la nominación frente a Buchanan por un 12 por ciento de margen.

Jesse the body Ventura Este ex estrella de lucha libre es el funcionario que ocupa el más alto rango dentro del Partido Reformista (la gobernación de Minnesotta). Apoya el libre mercado, rechaza la guerra contra las drogas, critica con dureza los métodos de financiación de las actuales campañas y dice que la Iglesia es una vergenza, una trinchera para los débiles que necesitan de la fuerza que otorgan las masas .

Es un populista neto cuya mayor virtud es hablar de frente y sin tapujos Mientras que un político convencional cuando se le pregunta por el tiempo afirma que es un tema que le preocupa e interesa como a la mayoría de los estadounidenses y que lleva años dedicado en la búsqueda de una solución a este problema crónico, Ventura simplemente dice que son las 12 del día, explica el columnista Garrison Keillor en la revista Time.

Le critican, sin embargo, su falta de preparación y sus salidas de tono. En una reciente entrevista de la revista Playboy dice por ejemplo que le gustaría reencarnarse en una mujer con talla de brassier 38 D, tipo Sofía Loren, y respaldó la prostitución.

Por el momento no ha manifestado sus intenciones de aspirar en esta ocasión a la nominación del partido y muchos creen que se reserva para las del 2004, entre otras cosas, por que lleva muy poco como gobernador tres meses y a estas alturas es muy difícil juzgar su desempeño.

Patrick Buchanan Ex comentador de noticias para televisión y tres veces candidato por el partido republicano, ha dado de qué hablar desde que apareció en la arena política en 1991 Se ubica en la extrema derecha. Cree que E.U. debería abolir el Tratado de Libre Comercio y asumir en su lugar un régimen económico de fronteras cerradas. Se opone al aborto, rechaza a los judíos, negros, hispanos y minorías y cree que los medios de comunicación y las grandes empresas deberían ser controladas para contrarrestar su excesivo poder.

Ninguna nación ha soportado tan radical alteración demográfica y ha sobrevivido , dice en un libro que acaba de publicar al referirse a que muchos negros y morenos están entrando al país.

Opina que Estados Unidos debería rechazar su rol de única superpotencia y policía del mundo y dejar que cada quien se las arregle como pueda.

Que hubiera hecho con Hitler en la Segunda Guerra Mundial? Nada. El solo quería extender sus dominios al este de Europa y a Rusia y eso en nada comprometía los intereses de E.U. El holocausto, mala cosa, pero tan poco justificaba una intervención se le cita diciendo.

En las elecciones pasadas demostró que arrastra gente. Más de un 20 por ciento del voto republicano se fue con él durante la nominación del candidato del partido para las presidenciales. Las encuestas dicen que es el favorito dentro de los aspirantes al cetro de los Reformistas (51 por ciento). Los que lo respaldan piensan que le dará peso a la tercera vía . Sus detractores, por el contrario, opinan que será su verdugo.

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