LAS DOS LÍNEAS EN EL GOBIERNO

LAS DOS LÍNEAS EN EL GOBIERNO

Cuando Carlos Rodado Noriega recibía su doctorado en Economía de la Universidad de Michigan, Luis Carlos Valenzuela cursaba tercero de primaria. Y cuando el primero era Ministro de Minas (1981-1982), el segundo estaba terminando su carrera de Economía en los Andes.

31 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Hoy, Rodado tiene 56 años y Valenzuela ronda los 40. Son el presidente de la empresa estatal más grande de Colombia Ecopetrol y Ministro de Minas y Energía, respectivamente.

Y qué? Son, de nuevo, los actores de un enfrentamiento entre dos altos funcionarios del Estado por el manejo de la política de precios de la gasolina. Los dos son partidarios del esquema de liberación, pero abiertamente contrarios en la fórmula de aplicación, en estilo de gobierno y en las relaciones interinstitucionales. Pero cada uno representa una escuela y ahí está el problema. Hay asuntos de forma. Cuando se decidió liberar los precios de los combustibles, a Rodado poco se le tuvo en cuenta. Eso es ilógico porque Ecopetrol es la empresa que más se afecta con cualquier decisión de este tipo , sostiene Diego Otero, presidente de Aciem y quien en la administración anterior se desempeñó como Viceministro de Minas.

Las relaciones entre los dos funcionarios son terribles. Por decisión de Valenzuela, se montó en Ecopetrol una oficina para que desde allí despachara, prácticamente, su viceministra de Hidrocarburos, María Mercedes Prado, quien pide tareas a los colaboradores directos del presidente de la empresa.

Ese hecho provocó una ruptura en el equipo de trabajo de Ecopetrol. Hay unos vicepresidentes que están con Rodado y otros con Valenzuela.

La situación llegó a tal extremo que el jueves pasado el presidente Pastrana citó a la Casa de Nariño a los dos funcionarios para que expusieran sus puntos de vista frente al tema de la gasolina. A la reunión, que empezó a las nueve de la mañana y terminó a la 1:00 de la tarde, asistieron también el ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, y el Secretario privado de la Presidencia, Camilo Gómez.

Valenzuela hizo una amplia exposición del beneficio de la fórmula de cálculo uno de los componentes es la variación del precio del petróleo en el exterior y la evolución del dólar y sus efectos positivos sobre las finanzas de Ecopetrol. Y le dio gusto al Presidente al advertir que eso dará recursos para la inversión social del Gobierno. Rodado lo escuchó atentamente. Y luego desempacó unos cuadros estadísticos y demostró que el régimen de liberación como está concebido le ha implicado a Ecopetrol millonarios pagos en subsidios que no han sido trasladados ni a Ecopetrol ni lo serán a los pobres del país, como lo pregona Valenzuela. Solo beneficia a unos grupos muy definidos que intervienen en el negocio.

Según una alta fuente de Palacio, que pidió no ser identificada, Rodado fue enfático en manifestar que esa fórmula es un ejemplo de intervencionismo y que no hay tal liberación.

Juan Camilo, que estaba ahí, concentró su interés en la modificación de los impuestos que pesan sobre la gasolina, considerando que la cascada tributaria está afectando el precio del combustible en contra de los mismos consumidores.

Al final de las exposiciones, el presidente Pastrana pidió que llegaran a un acuerdo. Restrepo, Rodado y Valenzuela, acordaron elaborar un comunicado de prensa. Pero no fue fácil. La redacción duró más de hora y media y Valenzuela insistió en que el enfoque debería ser por el lado de la permanencia del régimen de liberación y destacar, además, los beneficios sobre el comportamiento de la inflación.

Por qué sigue Rodado en la presidencia de Ecopetrol? En cualquier otra situación ya hubieran rodado cabezas. En la administración Barco, cuando hubo diferencias públicas entre el ministro de Minas, Oscar Mejía Vallejo, y el presidente de Ecopetrol, Francisco Chona Contreras, este último salió fulminantemente. Y eso que las diferencias no eran frecuentes ni de alta política energética, sino por las inversiones de Ecopetrol en El Cerrejón Zona Norte.

El caso de Rodado es diferente. Es un gran conocedor del tema energético, tiene una brillante hoja de vida y una gran influencia política: tiene el apoyo irrestricto del partido conservador y de una ala importante de la oposición en el Congreso. Gremios como el de los ingenieros y los comerciantes lo respaldan. Y Pastrana lo sabe.

Aunque se le ha querido encajar entre la escuela cepalina proteccionista Rodado es amigo del libre mercado, pero sin excesos.

Valenzuela también es catalogado como un hombre inteligente, capaz y trabajador. Tiene gran influencia en el equipo económico y en diferentes sectores de la administración cuenta con funcionarios que lo respaldan. Sus contradictores le critican su método de administración: arrogante y prepotente.

Pero el tema Rodado-Velenzuela esconde mucho más que una pelea personal, la cual sin duda es evidente. Es el enfrentamiento entre dos corrientes de ideas en el Gobierno que toca otros temas como el manejo de la crisis financiera, el desempleo y la misma reactivación económica. Y que cada día es más evidente y en el futuro dará mucho que hablar.

Gloria de los puros Discrepancias en los gobiernos siempre se han dado. Y, finalmente, termina imponiéndose una sola línea... la que está más cerca al pensamiento del Presidente de la República.

Un caso lo ilustra. En el gobierno de César Gaviria, el entonces ministro de Desarrollo, Ernesto Samper, se declaró abiertamente en contra de la apertura económica impulsada con vigor por el Minhacienda Hommes y el jefe de Planeación, Armando Montenegro, con la complacencia del primer mandatario. Cuando Samper se quejó ante Gaviria, este le respondió: Es que el presidente soy yo ... y Samper se fue de embajador a España. Eso se hizo porque eran los tiempos del desprestigiado neoliberalismo y quien no pensara así estaba out.

Pero las cosas han cambiado. En el gobierno de Pastrana, esa tendencia sigue siendo muy fuerte, pero debido a que sus resultados de la política aplicada no son los mejores y por el contrario se agudiza la crisis, los tecnócratas que creen que el mercado es todo, han ido perdiendo terreno y dado paso a una línea de mayor equilibrio. Al principio, el primer mandatario estaba más cerca de ellos, pero luego gradualmente ha dado mayor espacio al grupo de los otros.

En esos términos, si esta disputa de Valenzuela y Rodado se hubiera dada al comienzo del gobierno, seguramente el presidente de Ecopetrol estaría en la casa. Ahora no: a Pastrana no le parece que un alza de 42 por ciento en el precio de la gasolina sea defendible bajo cualquier teoría.

Pero tiene un inconveniente adicional. La mayor parte de sus colaboradores más cercanos son de esa línea que encabezan el embajador en Washington, Luis Alberto Moreno, y el asesor Jaime Ruiz. El Minminas Valenzuela se hace notar mucho porque, además de su inteligencia, le agrega una dosis de soberbia y desprecio por quienes no piensan como él. Sergio Clavijo, ex vice de Hacienda, acaba de ser nombrado director en el Banco de la República, y Alberto Calderón Zuleta, director de Crédito Público, seguido de cerca por Fanny Kertzman, director de la Dian siguen la línea. Y el cuadró lo completa el director de Fogafín.

Y como piensan en concreto? Sus consideraciones sobre la salida de la recesión económica no dan cabida a un esquema distinto al que pregona que son las reglas del mercado las que permitirán la salida y todo lo que esté por fuera de ello no tiene sentido: hay que dejar que las tasas de interés bajen, las quiebras permitirán que solo queden los ineficientes y no se debe hacer nada artificial o dirigido para que el desempleo caiga. Y el Gobierno debe seguir bajando el gasto público para corregir el problema fiscal, así la recesión se haga más profunda... los precios básicos de la economía hay que dejarlos que operen en forma libre y sin control.

Poco o nada les importa las consecuencias sociales de una decisión técnica. Ruiz considera que no debe hablar programa de choque en materia de empleo, sin importar el nivel de paro, Valenzuela y su gente dicen que quien no puede pagar un precio de la gasolina incrementado en más del 40 por ciento debe vender el carro para comprar comida y él cree que no debe existir una petrolera estatal, Castellanos odia a la banca pública y quería convertir a la Caja Agraria en una compañía de financiamiento comercial y Calderón considera que la depuración de la banca se da por sí sola.

Su única consideración para los asuntos del Estado es la eficiencia y todo aquello que opere mejor el sector privado debe trasladársele... los servicios públicos, el petróleo y toda la banca, sin importar el precio. Y creen que lo mejor que le ha podido pasar al país es un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Tienen como aliado a un poderoso, la junta del Banco de la República, caracterizada por la más pura ortodoxia económica: su objetivo central es bajar la inflación, las tasas de interés las fija el mercado, al igual que la tasa de cambio.

Y cómo son? Algunos se sienten iluminados, sin desconocer que son estudiosos y algunos de ellos tienen una inteligencia superior al promedio. Quienes no piensan como ellos reciben el nombre de populistas. Su acción y empuje se ha impuesto y han ahogado cualquier posibilidad de discusión.

Y tercos. Como tienen su pensamiento puesto en que el mercado hace el ajuste económico, su decisión de no hacer nada es consistente. Cuando alguien les advierte de la deteriorada situación económica, reclaman tranquilidad ... no desesperación ... que las cosas se van a arreglar , e incluso previenen que cualquier medida desesperada para arreglar la situación, puede tener efectos perversos luego .

Neos sin aire? En el primer año de Gobierno impusieron su ley, pero debido a que los resultados no han sido los mejores, están perdiendo terreno, en favor de los moderados, quienes han ganado espacio frente al Presidente, pese al búnker que han intentado montar los primeros.

El equipo de los moderados lo comanda el ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, y ha ganado un aliado importante, el jefe de Planeación, Mauricio Cárdenas. Creen también en la libre empresa y consideran que el mercado es importante, pero no lo es todo. Algunos dicen que como no avasallan, les falta personalidad y carácter, pero otros consideran que el tiempo les está dando la razón.

En este equipo actúan también el nuevo ministro de Desarrollo, Jaime Alberto Cabal, el presidente de Telecom Eduardo Pizano De Narváez muy cercano a Pastrana, el presidente de Ecopetrol, Carlos Rodado, la Superbancaria y mano derecha de Juan Camilo, Sara Ordóñez, y el presidente de la Caja Agraria, Juan B. Pérez.

Son tan estudiados como los otros, pero como algunos tienen ambiciones políticas, se cuidan mucho de ser calificados como populistas. Tienen más experiencia en la vida real y conocen más la geografía nacional. El paso por el Ministerio de Transporte le sirvió mucho a Mauricio Cárdenas para morigerar su posición.

El equilibrio que debe hacer Juan Camilo Restrepo en el Gobierno para manejar a los dos bandos es grande y muchas veces incómodo. Por un lado está en la junta del Banco de la República y tiene claro que los criterios del equipo Moreno-Ruiz-Valenzuela le puede garantizar un mayor orden financiero, pero por otro lado él tiene que preocuparse por otros asuntos como la reactivación de la economía y el empleo, en lo que la ortodoxia extrema no hace mucho aporte.

La emergencia económica de finales del año pasado salvamento a los bancos para salir de la crisis y regalo de algunas cuotas a los deudores quedados no surtió efecto. Restrepo siempre guardó reservas sobre el esquema ideado por Jorge Castellanos y apoyado por Ruiz y Valenzuela. En efecto el tiempo parece darle la razón, en el entendido que la salida a la crisis financiera debe combinar fórmulas pero siempre considerando la situación de los clientes.

El proyecto de ley de intervención económica es el triunfo mayor de los moderados. Lo idearon Juan Camilo y Jaime Alberto Cabal, con una filosofía clara: la reducción de la tasa de interés y el ajuste en la tasa de cambio son importantes, pero se necesita algo más para sacar adelante al sector privado y bajar el desempleo, incluso colocando a la Dian en la misma condición de otros acreedores de las empresas en problemas.

Los moderados creen que se debe forzar a los bancos a prestar dinero para empujar la reactivación, incluso recurriendo a alguna ayuda concreta en términos de garantías, aunque todavía tienen temor de plantearlo abiertamente por la reacción de los ortodoxos... pero es un asunto de tiempo.

Incluso, consideran que es necesario negociar con los trabajadores algunos asuntos como la flexibilización laboral, con tal de obtener su apoyo en otros asuntos como los cambios en el régimen de pensiones... los ortodoxos quieren todo: flexibilización, cambios en la Ley 100, congelación total de sueldos y salarios, eliminación de la retroactividad de cesantías y les produce malestar hablar con centrales y algunos gremios.

El presidente Pastrana ha podido manejar hasta ahora las dos corrientes ideológicas en su Gobierno, buena parte porque la ortodoxia se impuso sin mayor resistencia. Pero ya se ha debilitado y los moderados quieren demostrar que sus ideas son más viables.

Cómo hará en el futuro? Valenzuela y Rodado dieron el primer campanazo.

*** Quemaron los cartuchos? Luis Carlos Valenzuela Alberto Calderón Jorge Castellanos Sergio Clavijo Jaime Ruiz Luis Alberto Moreno * Les llegó su cuarto de hora: Carlos Rodado Juan Camilo Restrepo Mauricio Cárdenas Jaime Alberto Cabal Eduardo Pizarro Sara Ordóñez

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.