QUIÉN LOS NOMBRA!

QUIÉN LOS NOMBRA!

Ningún país puede tener cero desempleo. Siempre habrá un mínimo, llamado desempleo natural o friccional, porque aunque haya empleos disponibles, el proceso de búsqueda y enganche requiere tiempo para hacer contactos, presentar hojas de vida, entrevistas, evaluaciones, etc. Este desempleo mínimo, según datos mundiales, puede estar alrededor del tres o cuatro por ciento de la fuerza laboral.

31 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Al otro extremo, los países tampoco pueden tener tasas de desempleo muy altas porque peligra su propia estabilidad institucional. Tasas de desempleo altas, especialmente cuando son prolongadas, indican, en términos económicos, que hay una mala asignación de recursos o, en términos más sencillos, que el equipo económico del gobierno es inepto.

Tabulando las cifras más recientes del Banco Mundial, disponibles para unos ochenta países, encontramos que la tasa de desempleo promedio es de nueve por ciento con una desviación estándar de seis puntos porcentuales.

Lo anterior significa que es casi imposible en el mundo encontrar tasas de desempleo superiores al veinte por ciento, como la colombiana; aunque tampoco es para sentirnos solos, ya que entramos a un club de países donde están Algeria, Botswana y Yugoslavia.

Cuando Estados Unidos tuvo su gran depresión, la ciencia económica estaba en pañales, ni siquiera había cifras del PIB; más aún, ni siquiera existía la macroeconomía.

Pero, desde entonces, la ciencia económica progresó y descubrió muchas cosas, por ejemplo, que restringir el dinero en circulación, atosigar con impuestos, recortar el gasto, disparar el precio de la gasolina y ajustar el salario mínimo por debajo de la inflación, es una combinación recesiva que deja a la gente sin plata, ahorca la economía y causa desempleo.

Además de la violencia, la droga y la corrupción, el mundo comienza a distinguir a Colombia como un país de mal manejo económico. Por primera vez en cincuenta años de historia estadística vamos a registrar un crecimiento negativo en el PIB anual, y más negativo todavía en el PIB per cápita porque la población sigue creciendo. El desempleo cunde. La distribución del ingreso se deteriora. Los inversionistas no quieren venir. El sistema financiero está cuasiquebrado y, para quienes no saben, entrar al FMI es tan oso como entrar al Fogafín.

No hay excusa para tan pobre estado de resultados. Qué hacen tantos economistas que trabajan en el equipo de gobierno, que blanden posgrados, que saben modelos, que escriben fórmulas y leen journals? Quién los escogió? Dónde fue que estudiaron? El equipo económico del gobierno debe renunciar o cambiar de políticas.

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