DECOMISO Y DESTRUCCIÓN

DECOMISO Y DESTRUCCIÓN

La Dian está destruyendo directamente los cigarrillos y licores decomisados en vez de rematarlos, como consuetudinariamente se hacía, con el resultado de que el rematador siempre era el mismo contrabandista, quien con la misma factura de remate amparaba la importación ilegal de cualquier cantidad de mercancía. Con el aditamento de que muchos de esos licores carecían de certificado de origen y podían ser adulterados y nocivos para la salud, como claramente lo explicó por una importante cadena radial Ricardo Ramírez Acuña, director nacional de Aduanas. Por lo demás, debe saberse que en los países desarrollados esta clase de contrabando siempre se ha destruido.

30 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Como era de esperarse, infinidad de personas, inclusive de alto nivel intelectual y social, protestaron públicamente por el hecho de que se destruyeran cigarrillos y licores en vez de rematarlos, con lo que simplemente demostraron nuestra alta cultura de fervientes consumidores y compradores de mercancías introducidas de contrabando al país a través de los famosos Sanandresitos, los que, dicho sea de paso, no son abastecidos desde San Andrés, sino principalmente desde Aruba, vía Maicao, y que mejor debieran llamarse maicaítos y no sanandresitos.

Como es de público conocimiento, los abastecedores de estos sitios tienen congresistas propios que se han encargado de impedir, con argucias, que se legalicen. Y no se requiere ser vidente para saber que detrás de todo esto hay un gran lavado de dinero, lo que ha obligado a Fanny Kertzman, eficaz directora de la Dian, a buscar acuerdos con las propias multinacionales. Y es así como logró arreglar lo más grande con los productores de Marlboro, que se consigue ya en tiendas y supermercados. Atención, fumadoras y fumadores de esa porquería introducida de contrabando que estaban chupando, fabricada con tabaco pasado, porque de ustedes dependerá, pagando unos pocos pesos más, si se siguen intoxicando con algo menos desagradable. Se nos ha informado que la señora Kertzman está viajando a Europa para conversar con las multinacionales productoras de licores, que tanto como las de cigarrillos y otros productos que ingresan de contrabando al país, como electrodomésticos y computadores, no quieren ser investigadas por ayudar a lavar dineros.

Acodil, la Asociación de Importadores de Vinos y Licores, está impulsando, con la Asociación de Gobernadores, una ley en el Congreso que fije un impuesto único para los licores importados y otro para los de producción nacional, que racionalice todo el tema y que signifique un ingreso real para los fiscos departamentales tan necesitados de él.

Será también la oportunidad para que algunos congresistas laven ante el país su mala imagen.

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