PEQUEÑOS EXCÉNTRICOS

PEQUEÑOS EXCÉNTRICOS

Cuál traemos? pregunta el profesor a Camilo Andrés, quien abre los ojos emocionado y grita: Ya sé! La arcoiris y sale corriendo. Segundos después regresa con la arcoiris alrededor del cuello.

20 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

La arcoiris es una serpiente boa, todavía en crecimiento, pero que ya mide cerca de 1:50 metros. Camilo, de 9 años, la toma por la cabeza y la acaricia suavemente como si más bien se tratara de un perrito. Mientras tanto, la serpiente comienza a deslizarse por uno de sus brazos reptando acompañada del ssss que producen sus escamas contra la camisa del pequeño.

Ves? No hace nada. Cógela afirma Camilo dirigiéndose al periodista, quien lo piensa dos veces antes de decidirse, claro, manteniéndose a una distancia prudente.

Para Camilo, cargar y acariciar la boa arcoiris es apenas normal, porque ya ha tenido en sus manos otras culebras como la temida boa constrictor, conocida por su poderío muscular con el que puede asfixiar animales grandes, obviamente, incluido el hombre. Pero aclara que esta, como muchas otras serpientes, es inofensiva, claro, si no se molesta. Así como la arcoiris, Camilo conoce la mapaná, la cascabel y muchas otras culebras venenosas y no venenosas, desde hace dos años cuando comenzó su afición por estos animales.

Pues las veía en la televisión y me quedaron gustando. Cada vez que íbamos a una finca y me encontraba alguna me gustaba mirarla. Pero todavía me daba miedo cogerlas recuerda Camilo, con una sonrisa que deja ver sus brillantes frenillos.

Desde hace cinco meses inició su propia especialización formal en todo lo referente a las serpientes, gracias al Club de Ciencia de Maloka, en el que encontró varios de estos reptiles, para satisfacer su curiosidad, porque, como es de suponerse, en su casa su mamá solo lo deja tener un perro.

Veneno e insectos La rana phyllobates terribilis, única en Colombia, es el animal más venenoso del mundo. Puede secretar por su piel 1.9 miligramos de una toxina suficiente para matar 20 mil ratones de laboratorio o a 10 hombres. Posee un bonito color mezcla de verde y amarillo, casi fluorescente, que la hace muy atractiva, y aún más para un niño.

Ramiro Osorio, de 11 años, mira fijamente la phyllobates a escasos 30 centímetros de su nariz. Esta, con sus ojillos negros, parece mirarlo también. No los separa un cristal ni barrera alguna. De repente la rana salta y Ramiro se apresura a cogerla a mano limpia.

Afortunadamente, él sabe que en cautiverio esta rana deja de ser venenosa si se priva de los insectos que le proporcionan la mortífera toxina. Y lo sabe porque atraído por su bonito color las estudia desde hace varios meses y ya es un pequeño experto en ellas.

Con la propiedad de un científico explica: Colombia es el país con la mayor cantidad de especies de ranas con 586, de las cuales, las más venenosas están en el Chocó y el Valle. Además están en vía de extinción, por que su toxinas están siendo procesadas para fabricar algunos fármacos.

Otro de sus amigos es Andrés Felipe Quintero, de diez años, a quien le fascinan los insectos. A él sí lo dejan tenerlos en su casa. Pero muertos y pegados en una tabla, desde el día que su mamá descubrió aterrada su extraña afición por las cucarachas.

Me gustan los insectos por sus formas y colores. Especialmente los coleópteros. Y nunca me ha dado miedo o asco cogerlos. Tengo abejas, cucarrones, libélulas, cien pies, etc. afirma, mientras deja pasear por su mano derecha una enorme cucaracha de unos nueve centímetros de largo.

John Madrid, director del Club de Ciencias de Maloka y profesor de estos pequeños, afirma que una de las finalidades de este club es que los niños dejen su temor por los animales que siempre les han sido mostrados como peligrosos y que aprendan mucho más de ellos y sobre la naturaleza.

Por eso, también hay niños expertos en plantas carnívoras o en arañas, todo como parte de su formación en el club. Los pequeños se acercan a algunos animales y los tocan, pero con los cuidados del caso, porque por ejemplo no se va a permitir que manipulen una serpiente venenosa , aclara el profesor.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.