DORIS ADRIANA MURIÓ ASFIXIADA

DORIS ADRIANA MURIÓ ASFIXIADA

Doris Adriana Niño, la joven que apareció muerta luego de una reunión privada con el cantautor vallenato Diomedes Díaz, no murió por sobredosis de cocaína como lo registran hasta hoy los expedientes judiciales.

26 de abril 1999 , 12:00 a.m.

Su deceso fue producido por asfixia provocada por medio mecánico , es decir, como consecuencia de una fuerte presión sobre boca y nariz.

Esta es la conclusión fundamental de un nuevo dictamen de Medicina Legal, que muy seguramente tendrá impacto sobre el próximo juicio que será seguido al artista.

El informe asegura también que la muerte de la muchacha fue acompañada por un cuadro de violencia y que su cuerpo presentó señales de un acceso carnal no consentido por la víctima.

Edgar Niño, abogado de la familia de la joven, dijo ayer a los medios de comunicación que el nuevo pronunciamiento médico legal, solicitado por la parte civil, puede complicar seriamente la situación de Diomedes.

El cantante fue llamado a juicio bajo el cargo de homicidio preterintencional, pero el juez que ahora tendrá que resolver el caso bien podría modificar esa calificación por la de homicidio agravado.

La defensa del cantante, encabezada por el abogado Evelio Daza, guardó silencio por lo pronto.

El nuevo dictamen de Medicina Legal confirma las conclusiones de una investigación que sobre el caso publicó EL TIEMPO en septiembre del año pasado y coincide con una hipótesis sustentada en el libro Diomedes, el cacique y la difunta, escrito por Jairo Lozano y Jorge González, periodistas de este diario, y publicado por Intermedio Editores.

La investigación reveló que el dictamen inicial, que concluía que la joven falleció como consecuencia de una sobredosis de cocaína, produjo un fuerte debate interno en Medicina Legal, pues la mayoría de los patólogos de ese organismo no compartió la conclusión.

El dictamen inicial no logró explicar de qué manera Doris Adriana consumió la cocaína, ya que una exploración de vía nasal concluyó que no la había aspirada. Una exploración de tracto digestivo mostró que tampoco la había ingerido. Adicionalmente, no se encontró huella de que se la hubiera inyectado.

En cambio, su cadáver, sepultado inicialmente como NN en Tunja, si mostraba signos de violencia, como por ejemplo huellas de presión sobre el cuello y petequias (pequeñas hemorragias en los ojos), señales propias, según los especialistas, de una asfixia.

La joven fue vista con vida la última vez la noche del 14 de 1997, cuando asistió a una reunión en un apartamento del norte de Bogotá, asignado a Diomedes por su casa disquera.

El nuevo dictamen desmiente también, prácticamente, un testimonio entregado a la Fiscalía por uno de los escoltas del cantante, que aseguró que Doris Adriana murió dentro de su carro, cuando la llevaba hacia Tunja, luego consumir abundantemente cocaína.

Qué viene ahora? Todavía no está señalada la fecha para la iniciación de la audiencia pública, pues según funcionarios de Medicina Legal en Valledupar, Diomedes no se repone todavía de las secuelas del síndrome Guillán barré, que lo ha tenido reducido a la cama.

La justicia tendrá ahora que averiguar qué participación pudo haber tenido Diomedes en los hechos de violencia que enmarcaron la muerte de la víctima.

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