INDIRA, LA REINA GAY DEL BAMBUCO

INDIRA, LA REINA GAY DEL BAMBUCO

Camilo* e Indira son dos personajes que viven en un mismo cuerpo pero con identidades diferentes. El primero es un estudiante de décimo grado, de 19 años de edad, que quiere ser ingeniero civil y que alterna sus estudios con su trabajo como estilista y bailarín de danzas.

08 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Es uno de los cuatro hijos de un hogar de clase media, cuyo papá es retirado de la Policía.

Indira, por su parte, es un personaje que Camilo inventó para poder participar en un reinado de transformismo, en el cual no solo podía hacer una representación casi teatral de la mujer sino practicar lo que más le gusta: el baile.

Por eso aceptó el reto de representar al Meta en la XII versión del Reinado Gay Nacional del Bambuco, polémico evento que culminó la semana pasada en Neiva (Huila) y donde Indira terminó imponiéndose sobre un total de 18 participantes.

Camilo expresa abiertamente su condición de gay y su familia y amigos lo quieren y respetan pero a Indira pocos la conocían. Solo su madre sabía que su hijo viajaba a Neiva a tomar parte en el singular reinado. Su papá lo imaginaba tomando parte en un encuentro de danzas.

Por eso, no pudo ocultar su sorpresa cuando se notó que la nueva reina gay, que mostraban los medios de comunicación, era su hijo. Al principio no dejó de molestarse pero a medida que la noticia cobró mayor realce, hasta sintió orgullo, el mismo sentimiento lo cobijó cuando al día siguiente llegaron periodistas de televisión hasta su casa con el fin de entrevistarlo, así entendió que de alguna forma su hijo era importante y que no estaba haciendo nada indigno.

Eso mismo piensa Camilo quien considera que Indira ganó la corona en un certamen particularmente difícil, no solo por estar enmarcado dentro de un tema tabú para la sociedad sino por el nivel de exigencia del concurso.

Los organizadores no ahorraron esfuerzo para que el evento fuera del mismo nivel del certamen femenino y lo único que faltó fue el desfile de carrozas por las calles de Neiva. Unas 700 personas asistieron al acto de elección y todo el público me aclamó , dice Camilo.

Y es que le sobraron razones para ganar. No solo llevó un vestuario digno del Reinado de Cartagena, sino que, gracias a su delgada figura y finas facciones, registra muy bien en su papel de Indira. Es más, se sobró con la interpretación del sanjuanero, no en vano desde hace cinco años ha sido miembro de destacados grupos folclóricos del Meta y ha preparado a niñas que han aspirado a la corona del bambuco. A diferencia de cualquier mujer, un gay le imprime más gracia y coquetería al baile por lo cual lo hace más espectacular , anota.

Pero su aspiración no es quedarse por siempre con su personaje. Es parte de una etapa que debo superar, quiero estudiar, salir adelante y demostrarle al mundo que los gay merecemos un espacio en nuestra sociedad , puntualizó.

*El nombre fue cambiado para proteger la intimidad del personaje.

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