FAENA HECHA ESPECTÁCULO

FAENA HECHA ESPECTÁCULO

Hablar de los orígenes de las faenas de toros coleados en los Llanos Orientales, es recordar a los misioneros jesuitas en este territorio, que a mediados del año 1660 llegaron a los territorios de Arauca y Casanare, fundando el hato caribabare, el cual daría origen a otros importantes hatos.

12 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Según Carlos Alberto Jara Guevara, director técnico del mundial del coleo, hacia 1946 lo que en el tiempo era un trabajo del llano, se constituyó en un espectáculo de las sabanas y planicies de este territorio.

A las niveladas calles principales de los pueblos más cercanos a los inmensos hatos ganaderos del oriente colombiano, se le cerraban tres cuadras en los extremos para convertir el lugar en todo un escenario apto para el coleo.

Igualmente cuenta Julio Eduardo Santos, artífice del mundial de coleo, que hace unos 28 años llegó al municipio de San Martín Pedro Campo a quien todos apodaban Cámara , y que fue él quien por primera vez montó una manga de coleo en el Meta, inspirado en las que había visto en los llanos occidentales de Venezuela, donde vio por primera vez el coleo fuera de la sabana.

Con palos de guadua o guafa, tapó las bocacalles de San Martín, en cada extremo levantó unos corrales para guardar los animales y las casas hacían las veces de cercas y tribunas.

Como espectáculo el coleo no tiene más de 30 años, y más que un espectáculo es el deporte de los llaneros, es decir, una faena que practica a diario hecha deporte.

El coleo surgió por circunstancias de trabajos del llano, cuando un vaquero al no poder enlazar un toro optó por tomarlo de la cola y, en plena carrera, tumbarlo para evitar que se alejara de la manada y se metiera en el monte.

Cuando se encierra el ganado que se va a colear, primero se pasea por la manga y se deja en el corral opuesto para que busque la salida y corra hacia el corral por donde lo encerraron. De ahí que el ganado en manga de coleo corra más buscando el sitio por donde entró y no se rechace o no se devuelva.

(Recuadro) Modernización del coleo Pronto esta labor pasó de la sabana a los corrales que se acondicionaron para la práctica de esta faena. Una vez hecho deporte, el coleo inició la construcción de lo que se denomina La Manga que inicialmente se hacía en bareta o guadua. Hoy, con la tecnología, ya se construye en concreto con graderías de altas especificaciones técnicas.

Este lugar está constituido por tres zonas así: la primera consta de 150 metros, la segunda de 100 y la tercera, declarada zona muerta, con 50 metros de extensión.

Igualmente la manga tiene el corral recibidor, que es a donde llegan los toros coleados y no coleados, el corral con embudo, que sirve para ir embarcando los respectivos toros que salen por una puerta denominada puerta del coso y el canal devolvedor que permite a los coleadores regresarse con su caballo para no interrumpir la faena de los demás coleadores.

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