COLEO ELECTORAL

A la par con el mundial de coleo se abrieron las talanqueras para la próxima competencia política electoral. Es un espectáculo no para ver desde la barrera, sino para apoyar a los mejores competidores, nuevos o antiguos.

15 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

No importa el color político, importa la capacidad; si es una tercera vía, mejor. Ni si es hombre o mujer, y con este mundo tan cambiante para algunos no sería extravagante tolerar aquí una tercera vía que no resquebraje ni vulgarice los valores morales de la sociedad. Para otros será un despropósito. Casos se han visto, remember aquel gobernador del Valle.

Se supone que con la presencia de varias universidades en la región se esté forjando una nueva dirigencia, acrecentada con la que se forma allende Susumuco. Bueno es el trance factory, las rumbas de espuma, pero ya es tiempo de que piensen y existan políticamente y que aprovechen el tremendo no cover que ofrece la región.

No importa si son oriundos de El Calvario, Granada o de Villavo. No importa si es un cura o un cuerdo loco llanero estilo Mockus.

Nada de cambios cosméticos, bautizando los grupos con nombres como renovación, nuevo, poder o movimiento popular, convergencia cívica, cristiano (me refiero a los que pecan, rezan u oran y empatan, pero olvidan a Cristo en las corporaciones y hacen de Judas con los electores).

Ni que vuelvan bufonadas como el Momai (Movimiento Mamagallístico Independiente) liderado por Robagallinas , una burla a la clase política de entonces, pero también una manera de los promotores hacerse cosquillas y reírse de su impotencia y falta de voluntad para generar un cambio en serio.

Que los nuevos no metan el rabo entre las piernas al primer revés, ni se vendan al mejor postor, que crean en el poder de la palabra y, sobre todo, que no subestimen la opinión pública independiente. Que el sector privado y los clubes sociales se unten de ciudad y región, pues su futuro corre con ellas.

No hay que dejarse meter los dedos en la boca de los aduladores que endiosan la ineptitud en los medios, pensando más en el sobre, el puesto o el contrato; pero que no desfallezcan los comunicadores de juicio crítico y justo para orientar a la opinión pública.

Dése la pelea y ayude a crear un ambiente político sostenible para nuestros hijos. O pase por la pena de seguir mamándose el mismo coleo politiquero y las mismas vueltas de campana a las instituciones otros años del próximo milenio.

*Investigador

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