EL NACIONAL INFANTIL, EN JUEGO

EL NACIONAL INFANTIL, EN JUEGO

El Campeonato Nacional Infantil se pone en juego a partir de hoy en el Country Club de Barranquilla. Considerado como uno de los torneos más importantes que se juegan en el país, allí se empiezan a labrar las grandes figuras del golf colombiano.

29 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

Nuestros infantiles han aprendido que no solo basta el talento para poder llegar tan lejos como hay que ir hoy. Saben que para poder estar en los lugares de privilegio y con el nivel de juego que tiene el golf colombiano del momento tienen que trabajar arduamente el swing, la preparación física, la nutrición y la parte mental. Todo es un conjunto, donde no se puede excluir ninguno de estos aspectos.

Los clubes del país, conscientes de que el golf se empieza a practicar hoy en día a edades más tempranas, han puesto toda su infraestructura al servicio de los niños y se sienten orgullosos de que los benjamines lleven su nombre por todos los campos de Colombia y el mundo.

No hay club de Colombia que no esté representado en el nacional infantil, pero no porque tengan el derecho adquirido, sino porque en todos los rincones del país, por fortuna, hay pequeños golfistas de valía.

Para llegar a los 140 finalistas hay que superar duros escollos. Son más de 2.000 infantiles los que se disputan el privilegio de llegar a la gran final.

Por tratarse de los infantiles y los juveniles, me parece oportuno comentar al tristeza que me causó lo expresado por el primer jugador colombiano, Rigoberto Velásquez, en una entrevista concedida a la revista Golf Colombiano, donde cuestionó a la Federación Colombiana de Golf por que sus mayores esfuerzos los dedica a los jugadores infantiles y juveniles, y además empleó términos desobligantes para con nuestra primera figura aficionada, Camilo Villegas.

Vaya shank el que has pegado, Rigoberto, y analicemos por qué: en contravía iría la rectora del golf en Colombia si estuviera destinando sus mejores bríos a lo que ya está formado. Cómo poder siquiera pensar que una entidad cuyo primordial objetivo es la formación abandonara lo más preciado que tiene, sus niños y sus juveniles. Sería tanto como querer que las universidades orientaran la academia de manera especial para los adultos, olvidando lo más importante que tiene un país, sus nuevas generaciones.

Si bien es cierto que la federación tiene que velar por todo el golf colombiano, y de hecho lo viene haciendo, también lo es que su principal actividad tiene que estar orientada al crecimiento del mismo, y solo se crece cuando se apuesta por la sangre joven, porque allí está la renovación.

Pasando al tema de Camilo Villegas, qué lamentable es ver que mientras las grandes figuras del golf estimulan a los juveniles talentosos de sus países, aquí se trate de minimizar sus hazañas. No tengo que referirme a ellas en el Caso de Camilo, el país las conoce de sobra y las valora. Más bien recordemos casos como el de Palmer y Nicklaus cuando jugaron con Woods, cuando este era aficionado, la vuelta de práctica en el Masters de 1996.

Al terminar el juego, Jack le dijo públicamente a Arnie: Woods va a ganar más chaquetas verdes que las que hemos ganado tú y yo juntos . Y ganaron 10. Qué estímulo tan grande para Tiger y qué nobleza y categoría la de este genio del golf.

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