LA CAJA NEGRA TIENE LA RESPUESTA DEL ACCIDENTE

LA CAJA NEGRA TIENE LA RESPUESTA DEL ACCIDENTE

Hay total hermetismo sobre las posibles causas del accidente que le costó la vida al corredor uruguayo Gonzalo Rodríguez el sábado pasado. Pero a diferencia de otros episodios de este tipo que han quedado en el mar de las especulaciones, es muy seguro que se conozcan todas las razones del insuceso, pues actualmente los carros de Cart están dotados de una caja negra o grabadora de sus parámetros de funcionamiento, programada precisamente para estudiar los accidentes y tomar siempre medidas preventivas. Las cuales, desafortunadamente, nunca cubrirán el 100 por ciento de los riesgos.

13 de septiembre 1999 , 12:00 a. m.

Además de esa caja negra, otro sistema de grabación de datos mecánicos y electrónicos que lleva el carro a bordo para su puesta a punto, puede permitir un valioso cruce de información para reconstruir el accidente. Aparentemente, el automóvil no sufrió grandes destrozos y esas grabaciones ya se encuentran en poder de los investigadores de Cart. El piloto falleció por masivas lesiones de cabeza y cuello, generadas muy probablemente cuando el auto pasa por encima de la barrera de seguridad y lo aplasta.

Por las primeras hipótesis y lo deducible a primera vista de los replays de televisión, el accidente no parece nacer de un error de pilotaje, sino en una falla mecánica, pues Rodríguez inicia su frenada en el sitio normal y la exagera bloqueando las ruedas en un primer momento. Luego, cuando se supone que debe iniciar la última rebajada de cambios, el carro sigue derecho y sin una nueva reducción de velocidad hasta chocar, y la trampa de arena no le hace ningún efecto. Es una curva de relativa baja velocidad que se hace en segunda (a veces en primera) por lo cual son desproporcionados la velocidad, la fuerza del impacto y el camino recorrido. De ahí que se haya dicho y especulado sobre un posible bloqueo de acelerador.

Luego del proceso seguido en Italia al equipo Williams por la muerte de Ayrton Senna y con los nuevos elementos confiables de comprobación a bordo de los carros, en estos casos hay mucha reserva por las implicaciones que pueden derivarse, aunque en el fondo los pilotos siempre aceptan los riesgos propios de su profesión y liberan de toda responsabilidad a sus segundos o de los daños que también puedan causar (el público asiste por su cuenta y riesgo). Esa dura, pero necesaria cláusula es parte de su contrato de trabajo. (J.C.L.)

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.