SOACHA, REFUGIO DE LA POBREZA

SOACHA, REFUGIO DE LA POBREZA

Se levantan con el hielo y a las cuatro de la mañana por las empinadas trochas de Altos de Cazucá empiezan a descender como ejércitos de hormigas, por centenares. Hay llaneros, santanderanos, chocoanos. Son los desplazados que en las noches se pelean un espacio en Soacha y en el día otro en Bogotá, como vendedores ambulantes, empleadas del servicio, obreras, emboladores o porteros.

12 de septiembre 1999 , 12:00 a.m.

Tardan hasta 20 minutos en descender desde sus ranchos hasta la autopista sur, la primera parada de su recorrido. Algunos se van a relevar a sus compañeros en la portería de algún edificio de la calle 127 a la 82. Otras tienen que estar antes de las 7 de la mañana en Cedritos, para llevar a algunos niños al paradero del bus del colegio. Algunos más, llegan a Corabastos a comprar lo que luego revenderán en cualquier semáforo del centro de Bogotá.

Son los miles de habitantes de la nueva Soacha, la que está arriba de la Autopista, la misma a donde algunos llegaron buscando la oportunidad no encontrada en el campo y otros, cargando la desgracia de ser desplazados de la violencia. Y esa inmigración no para: hoy, por ejemplo, cerca de 15 personas llegarán a Soacha en busca de un pedazo de tierra para vivir.

Mensualmente, 450 personas se asientan en el municipio, muchas después de estrellar su ilusión de instalarse en Bogotá contra millones de personas que cierran las ventanillas de sus carros cuando los ven.

En cambio en Soacha, aunque fuera con malas intenciones, a los que están ya allí les abrieron las puertas y les ofrecieron una parcela para levantar su casa. Así, muchos decidieron invertir lo poco que traían en un lote, del cual la mayoría ni siquiera tiene escrituras. Y luego descubrieron que, además de no ser dueños del lugar en el que viven, tampoco tienen acueducto y las aguas negras de sus barrios no van a parar a una alcantarilla sino que se deslizan por la superficie.

Por culpa de estos recorridos de hilos de agua podrida, muchos de los habitantes tienen alguna enfermedad respiratoria. Para colmo de males, el único hospital, que además es sólo de primer nivel, está a punto de cerrar y apenas 94 agentes de policía cuidan el municipio, repartidos en tres turnos. En Altos de Cazucá dicen que nunca los han visto por allí.

Creció y creció Mientras Bogotá se aterra por la cantidad de costeños, chocoanos, tolimenses o santandereanos que cada día llenan sus calles, Soacha tiene que preocuparse por darles a estos exiliados salud, educación, vivienda, servicios públicos, y transporte. Si Bogotá es la oficina de los desplazados, Soacha es su dormitorio. De cada 10 personas que viven allí, 8 son inmigrantes.

Pero la avalancha no es nueva. De ser un pueblo con 25 mil habitantes en 1964, este municipio pasó a ser una gran urbe desordenada. En toda Latinoamérica no hay un solo lugar que haya crecido más rápido que Soacha, que llegó a tasas de crecimiento de 12,5 por ciento anual en la década del 80.

Sobre el número de habitantes actual solo hay especulaciones, pues ni las mismas autoridades han podido ponerse de acuerdo para establecer cuántas personas conviven allí. Mientras que la Secretaría de Planeación Municipal calcula que hay 700 mil, la Gobernación de Cundinamarca habla de 1 100.000 y los líderes de Altos de Cazucá dicen que son 1 500.000.

Pero el Dane asegura que Soacha sólo tiene 301.567 personas, y en esa cifra se basa la Nación para transferirle dinero al municipio, en tanto que para darle su tajada de recursos destinados a salud sólo considera una población de 275.000.

Y justamente lo que están pidiendo los habitantes de Soacha es que los cuenten, para que el Gobierno Nacional se entere de que ya no son un pueblo y les den un tratamiento equitativo. En estos momentos, el presupuesto total de Soacha es de 25 mil millones de pesos, de los cuales el 85 por ciento está comprometido en el servicio a la deuda, como lo dice la propia Secretaría de Planeación de Soacha. Eso significa que solo hay 3.750 millones de pesos para resolver los cientos de problemas que aparecen diariamente.

Es el peor de los mundos: Soacha está afrontando un problema nacional con el presupuesto de pueblo pequeño. Eso explica tantas deficiencias.

Para resolver, por ejemplo, el problema del alcantarillado necesitarían 100 mil millones de pesos , según el alcalde, Darío Cabra, y no lo podrían hacer recurriendo al bolsillo de la gente, porque el 88 por ciento de los habitantes pertenece a los estratos uno y dos, y el resto, al tres. Allí no hay estratos altos que ayuden a subsidiar a los más bajos.

Así, mientras no el Gobierno Nacional no los ayude, será imposible mejorar el alcantarillado y el acueducto, prevenir los desastres, acabar con la contaminación, reparar las calles.

Esto explica los desmanes de hace dos semanas con ocasión del último paro nacional, donde había hasta niños protestando? Los líderes de Altos de Cazucá sostienen que los disturbios no fueron provocados por los pobladores de esa zona. Sin embargo, reconocen que la gente encontró la oportunidad para desahogar su inconformismo, rompiendo vidrios o apedreando policías, Y no hay que olvidar que hay una influjo guerrillero viejo en algunas zonas del municipio.

La pregunta que queda es si los desmanes contra el comercio, las pedreas contra la Policía o los bloqueos de la Autosur se pueden repetir en el futuro en escala y frecuencia mayor. Las luces rojas están encendidas. Soacha es un refugio de la pobreza y una gran preocupación.

Cuadros sobre Soacha Causas de conflicto en Soacha Violencia Intrafamiliar20% Celos20% Maltrato19% Alcoholismo17% Infidelidad15% Conflictos padres e hijos7% Dificultad en la comunicación2% De qué se enferman los habitantes de Soacha Enfermedad diarreica aguda27% Infección respiratoria aguda22% Infección urinaria15% Dolor abdominal9% Trauma craneo-encefálico8% Otros19% Crecimiento poblacional de Soacha 193815.159 196425.132 1985114.489 1993230.335 1999700.000 (Planeación Municipal) 1 100.000 (Gobernación de Cundinamarca) 1 500.000 (Cálculos de líderes de Cazucá) Niveles de inmigración Mensualmente llegan 450 personas a vivir a Soacha De cada 10 habitantes de Soacha, 8 son inmigrantes y solo 2 son nacidos allí.

Lugares de procedencia de los inmigrantes: 1- Del altiplano cundiboyacense 2- Del Tolima 3-De los santanderes 4-Del eje cafetero 5- De los llanos orientales Población de Soacha por estratos Estrato 1:45% Estrato 2:33% Estrato 3: 22% Muertes a junio Arma de fuego33 Accidente de Tránsito21 Arma Cortante1 Otros21 Total76 Número de policías: 94 divididos en 3 turnos Sector sin alcantarillado: 60% Barrios sin legalizar: 60% Dimensiones del municipio: 4.305 kilómetros cuadrados Fuentes: Secretaría de Planeación Municipal, Gobernación de Cundinamarca, Estudio del Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico (CEDE) de la Universidad de los Andes.

Somos el patio trasero de Bogotá Humberto Medellín, director de Cabildo Verde de Soacha Soacha se ha convertido en una especie de patio trasero de Bogotá. Las industrias que cierran allí por considerarlas contaminantes se vienen a nuestro municipio, los urbanizadores piratas promueven invasiones en nuestras tierras y a nuestro pueblo llegan todos los desplazados que no son recibidos en la capital.

Las industrias manufacturera y extractiva han convertido a Soacha en uno de los lugares más contaminados del país y han acabado con sus recursos naturales.

Además, nuestros ríos y lagunas quedaron convertidos en cloacas debido a que el pueblo no tiene alcantarillado para evacuar sus aguas negras y todas van a parar allí.

La miseria ha llegado a un punto tan dramático que estamos en una situación como la de las favelas del Brasil, en donde la gente roba por culpa del hambre. Y eso fue lo que se vivió durante el paro de hace dos semanas.

Aunque se ha dicho que lo que pasó fue que Soacha se desarrolló, valdría la pena preguntarse cuáles fueron los beneficios de ese supuesto desarrollo.

La mayoría de personas que trabaja en las fábricas de Soacha vive en Bogotá. Los soachunos tenemos niveles de desempleo muy altos y eso se refleja en los problemas de violencia e inseguridad que afrontamos.

La Autopista Sur tiene el tráfico más lento de todas las entradas de Bogotá y eso produce mucha contaminación.

Líderes de Cazucá Luis Alfonso Casallas y Ciro Alberto Rincón, dos líderes comunitarios de Altos de Cazucá dicen que los problemas que tiene Soacha se deben a que están muy cerca de Bogotá.

Aquí todavía hay muchos terrenos baldíos que los inescrupulosos venden. Además, no tributan porque las administraciones han sido muy malas. Todo se maneja con un criterio personalista , opina Casallas Rincón por su parte dice que falta mano dura de los gobernantes para definir qué tierras no se pueden tocar.

Es que las influencias políticas llegan a tal nivel que para tener acceso a la educación se necesitan palancas de los políticos , considera Rincón.

Sin pensarlo dos veces, estos dos hombres afirman que nadie en Soacha está bien porque el presupuesto que maneja el municipio no está acorde con el número de habitantes.

También son enfáticos al negar la presencia de la guerrilla. Sin embargo, no descartan que la situación que viven sus habitantes hagan de este un territorio de preparación para la subversión.

Aquí hay mucha gente que dice que si la guerrilla llega se van con ella , afirma Casallas.

Para los dos, los disturbios ocurridos el 31 de agosto, día del paro, fueron consecuencia del hambre que viven muchos.

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