POLÍTICA AMBIENTAL MUNICIPAL

POLÍTICA AMBIENTAL MUNICIPAL

No nos queda duda que la mayoría de alcaldes están preocupados por los asuntos ambientales, sin embargo es oportuno advertir que no todo lo importante es urgente y no todo lo urgente es prioritario, y aunque no desconocemos la importancia que revisten sus acciones para garantizarle un ambiente sano a sus conciudadanos, todavía no se vislumbra una política ambiental planificada que discierna entre lo importante, lo urgente y lo prioritario.

07 de mayo 1999 , 12:00 a.m.

Una política ambiental planificada demanda unos mínimos que bien podríamos enunciarlos como: Un plan, porque los alcaldes improvisadores los llamó a calificar servicios la Constitución del 91.

Un organismo, rector del plan, autónomo; porque la política ambiental desde 1993 dejó de ser un apéndice de agricultura.

Una gestión, intersectorial e interinstitucional, concertada; porque los problemas ambientales nos involucran a todos como usuarios de los recursos naturales y el ambiente.

Unos indicadores, porque de lo contrario el plan degenera en retórica, el organismo en burocracia y la gestión en festín de fruslerías.

Una política ambiental municipal no es una opción sino una obligación en la que Alcalde y Concejo, por estar dotados de la facultad y de los recursos, son actores de primer orden en el poder, el deber y el querer para planificarla; pero si el uno puede y debe y el otro no tiene la voluntad política se le estaría escamoteando a los ciudadanos el derecho a gozar de un ambiente sano.

La falta de política ambiental en el municipio colombiano, irremediablemente conduce al gobierno local a la incuria o la improvisación. Y no es que la segunda sea mejor atajo que la primera, pues ambas son igualmente capaces de aconsejar disparates como aquella vieja canción que dice: el alcalde de mi pueblo en uso de facultades legales y considerando, resuelve, artículo único... mátese media vaca! .

Si estuviésemos dotados de política ambiental, comprobaríamos, por ejemplo, que no son viables ni factibles propuestas como la que pretende reforestar los páramos o aquella de montar una planta de reciclaje para resolver el problema de las basuras . Veamos por qué...

En cuanto al manejo de ecosistemas de montaña alguien dijo con gran sentido común que los páramos con lo único que se deberían reforestar es con alambre de púa . Estaría de más agregar que la fragilidad de las fábricas naturales de agua está afectada principalmente por la intervención humana; lo correcto sería entonces aplicar estrategias de preservación antes que de intervención.

En cuanto al problema de las basuras , se entiende que es la localización, construcción y funcionamiento del relleno sanitario lo que se tiene que resolver. Porque gústenos o no el relleno sanitario como alternativa para la disposición final de basuras, no se puede reemplazar por una planta de reciclaje , primero porque todos los desechos no son reciclables y, segundo, porque en el mundo tampoco hay una planta que recicle la totalidad de los desechos de un municipio.

Queda claro entonces que si no tenemos una política ambiental para la administración de ecosistemas estratégicos municipales, como los páramos, y para el manejo de residuos, vertimientos y emanaciones locales, seguiremos dando palos de ciego.

*Administrador ambiental Comer en Boyacá

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