BOYACÁ NO AGUANTA MÁS!

BOYACÁ NO AGUANTA MÁS!

La crisis en que se debate el sector productivo de Boyacá está llegando a límites irreversibles, en donde el aparente clima de paz de este departamento está seriamente amenazado.

16 de marzo 1999 , 12:00 a. m.

Así lo han advertido empresarios e industriales reunidos por el Comité Intergremial de Boyacá, presidido por Luis Alejandro Jiménez, en la búsqueda de caminos de solución al desbarajuste económico que ya ha llevado a cerrar algunas factorías y a suspender gran número de puestos de trabajo. El portavoz del Comité Intergremial ha señalado que este proceso de acercamiento entre el sector empresarial está encaminado a romper la cultura del individualismo que caracteriza al boyacense y que sólo es amigo de la unión cuando se trata de cerrarle el paso a otros.

Todos buscamos un mejor Boyacá, pero dándonos codazos y montándonos en diferentes carros. Actitud que no es más que una grave equivocación y de la cual todos somos culpables , dijo Luis Alejandro Jiménez al destacar los avances que se han logrado de reunir al sector productivo para saber dónde le duele y a qué remedios acudir en estos momentos de postración.

En las mismas reuniones se ha analizado el Plan de Desarrollo de Boyacá, cuyos alcances presentó la semana pasada el gobernador Eduardo Vega Lozano en encuentro que sostuvo con los empresarios en el Hotel Dann Sochagota de Paipa. Sobre esa suma de proyectos los industriales han señalado que el Gobierno Departamental es orgulloso de su plan, que ciertamente es bueno, pero, por ejemplo -preguntaron- de qué va a servir la doble calzada Bogotá-Sogamoso, que en ese documento sobresale, con empresas improductivas, cerradas? . De igual manera se ha señalado que Plan de Desarrollo de Boyacá se elaboró sin la participación de la sociedad civil, como lo exigía la ley. Nunca se le hizo una convocatoria y la comunidad no legitimó ese documento.

Así las cosas, han indicado que se debe desarrollar un plan de salvamento para el departamento de Boyacá el que necesariamente debe articularse con el plan del gobernador Vega Lozano, que por sí sólo no tiene las soluciones que está esperando la empresa privada boyacense, gran víctima de las políticas macroeconómicas de los últimos gobiernos nacionales. Son esas medidas macroeconómicas las que están acabando con el sector productivo, pues se han centrado en repartir pobreza y no en generar riqueza. Al industrial colombiano nunca se le ha visto como un generador de riqueza; por el contrario, cuando cae en desgracia lo convierten en un paria de la sociedad , dijo Armado Gutiérrez Acevedo, empresario de Duitama.

A raíz de las reuniones promovidas por el Comité Intergremial de Boyacá, el diagnóstico y propuestas de solución que han presentado algunos de los empresarios de sus respectivos sectores es el siguiente: Agropecuario Luis Alejandro Jiménez, presidente de la Asociación de Usuarios Campesinos de Boyacá: La cartera de cobro judicial a 31 de enero pasado en la Caja Agraria sumaba 9.216 millones de pesos, adeudados por 1.986 familias boyacenses que están siendo procesadas. A esto hay que sumarle los procesos de la Caja Popular Cooperativa, Bancafé, Banco Ganadero y Banco Cooperativo, lo cual eleva la magnitud del drama que viven los campesinos boyacenses. Para sólo citar la Caja Agraria, en enero pasado se tenían 4.420 usuarios con créditos vencidos, de los cuales 2.946 están en ejecución.

Es necesario hacer gestión ante la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario a fin de que se modifique el reglamento de reestructuración de los créditos de Finagro y se entre a refinanciar los créditos con vencimientos a 90 días y no a 30 como hoy ocurre. Igualmente, que el Ministerio de Hacienda transfiera los recursos del 0.5 por ciento de los recaudos del IVA que, según la Ley 302 de 1992, deben girarse para fortalecer el Fondo de Solidaridad Agropecuaria, FONSA, cuya finalidad es la de comprar en momentos de crisis la cartera vencida de los campesinos y así detener la serie de embargos en curso.

Para Luis Alejandro Perea, presidente de la Federación de Ganaderos de Boyacá, el campo, que es víctima de la falta de voluntad política de los gobiernos de turno, ya no resiste más diagnósticos. Es una actividad ruinosa y allí ya no se intenta vivir sino sobrevivir. La crisis de este sector empezará a ser remediada cuando se reglamente la Ley 101 de 1993, hasta hoy letra muerta. Mientras eso no se dé el campo no va a llegar a ninguna parte. Esa ley habla de la protección y el desarrollo de la actividad agropecuaria, de la producción de crédito, de los fondos mínimos de garantías, de precios de sustentación, de comercialización, de la inversión social en el campo y del subsidio familiar campesino.

Comercio Luis Francisco Castellanos, presidente de la junta directiva de la Cámara de Comercio de Duitama: Los créditos han resultado inmanejables para las empresas, hoy al borde del cierre o de los embargos. Los costos financieros se están pagando al 50 y 60 por ciento, lo cual no aguanta ningún negocio.

Marco Leonardo Espinosa, director de promoción y desarrollo de la Cámara de Comercio de Sogamoso: El circulante se ha reducido de manera notoria y, en consecuencia, el comercio, la industria y la microempresa no encuentran comercialización para sus productos, el empleo y el mismo desarrollo de la región se están resintiendo. Por la crisis de Acerías, los transformadores del acero en el corredor industrial están en grave situación.

Es necesario darle una reorientación a la Red de Solidaridad Social para no seguir generando empleos improductivos.

Hotelería Luis Fernando Sierra, gerente Paipa Hotel y Centro de Convenciones: Boyacá era en 1995 el tercer destino turístico del país y hoy está en el puesto 25. En los dos últimos años es el sector que más ha aportado al desempleo.

Esta actividad aglutina en el departamento alrededor de 15 mil empleos directos y unos 40 mil indirectos. Sería un desastre que mañana tuviéramos que sacar la mitad de esa gente por la disminución de la ocupación hotelera porque se afectan los restaurantes, las agencias de viajes, las microempresas de artesanías. Se debe conformar un frente común para reclamar lo que se requiere para promocionar a Boyacá como el destino turístico de primer orden que es.

Industria Jorge Eliécer Albarracín, gerente del parque industrial de Duitama: En esta ciudadela contábamos en 1995 con 1.800 trabajadores y escasamente quedan 900. Hay varias empresas que van a entrar en concordato y otras que ya han cerrado sus instalaciones.

Armando Gutiérrez Acevedo, de Industrias Arga: Boyacá es uno de los departamentos más débiles en el sector empresarial y los pocos que estamos en el sector de la producción estamos pidiendo a gritos que se nos escuche.

Las políticas que adopta el Estado son para defender a los bancos. No es defendiendo al sistema financiero como se reactiva la economía, sino salvando a los clientes, a quienes les debemos a los bancos.

Cada vez que se cierra una empresa o se reducen puestos de trabajo se está cocinando un malestar social de repercusiones incalculables.

Jairo Acevedo, de Industrias Acevedo: El sector metalmecánico es el punto de mira del Estado con una Administración de Impuestos Nacionales, DIAN, dedicada a hacer una cacería de brujas a ver qué nos encuentra, qué error cometimos para caernos encima y decir mire cómo los cogimos y cómo los dejamos.

Quienes estamos vinculados a este sector nos estamos convirtiendo en unos bichos muy raros, en vía de extinción, pero son los que generan desarrollo.

Transporte Nepomuceno Hernández, presidente Asociación Colombiana de Camioneros, ACC Boyacá: En Boyacá, la poca carga que se genera, está siendo monopolizada por ciertas familias. Diez años atrás los camioneros enturnaban en Cementos Boyacá y Acerías Paz del Río y todo el mundo tenía oportunidad de sacar carga, pero hoy se esta protegiendo a unos asignatarios -como los llaman el los- por tener más vehículos y al resto de transportadores están siendo desconocidos.

Ante esto estamos reclamando que haya una socialización del transporte en este departamento.

El ferrocarril es el medio de transporte que están utilizando algunas empresas, quitándole el trabajo a quienes devengan el sustento con el trabajo de sus pequeños camiones.

Mario Quiroga, director ejecutivo ACC Boyacá: Estamos ante un Estado que ni siquiera nos garantiza el derecho a la vida. La inseguridad es el pan diario de los transportadores.

Carboneros Luis Gabriel Chiquillo, presidente de la Federación de Carboneros de Boyacá: El carbón significa el 35 por ciento de la economía de Boyacá y con la crisis que afecta a este sector en el departamento se están perdiendo unos 3.000 empleos. La producción y explotación del mineral estaba generando mensualmente 3.000 millones de pesos y hoy apenas llega a los 500 millones.

En noviembre, diciembre y parte de enero pasados se vio una recuperación en Sugamuxi y Tundama porque la Empresa de Energía de Boyacá compró adicionalmente unas cantidades de carbón, lo que permitió movilizar cerca de 3.200 millones de pesos, que le dieron algo de liquidez a la economía regional.

Es necesario que la Presidencia de la República ordene a la Comisión Reguladora de Energía y Gas, CREG, que incluya dentro del sistema interconectado nacional una base de generación térmica, lo que significaría un alivio a la dolorosa situación de los carboneros.

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