INTELIGENCIA QUE NO FUNCIONÓ

INTELIGENCIA QUE NO FUNCIONÓ

Un equipo electrónico de avanzada tecnología permitió a las autoridades hace seis años ubicar y dar muerte a Pablo Escobar Gaviria, alguna vez el hombre más buscado en todo el planeta.

03 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

El capo llamó desde un teléfono inalámbrico cuya señal fue detectada por una estación de radiogonometría, que en el argot técnicomilitar se trata de equipos capaces de ubicar ondas electromagnéticas y precisar las coordenadas del lugar desde donde se emiten.

Ese 2 de diciembre de 1993 y con base en la información aportada por el equipo electrónico, un comando de asalto integrado por 17 hombres se tomó la casa del barrio La América, en el occidente de la capital antioqueña, donde se ocultaba Escobar.

Estimulados por ese resultado contra el cartel de Medellín, aparatos de radiogonometría han sido adquiridos y utilizados por el Ejército y la Policía como una de las principales armas en la lucha contra el secuestro.

Actualmente, esos equipos son fundamentales en la guerra que se libra contra los grupos subversivos, cuyos principales jefes se comunican cotidianamente por radioteléfono.

Sin embargo, equipos de radiogonometría por valor de casi un millón de dólares, como los que fueron usados en la operación contra Escobar, y comprados hace cinco años por el Fondo Rotatorio del Ejército entidad adscrita al Ministerio de Defensa, se encuentran hoy abandonados en una bodega militar en Facatativá.

El Ejército asegura que desde su compra los equipos no han podido ser utilizados eficientemente debido a las fallas que presentan y ya interpuso contra la empresa que los vendió una reclamación formal de la póliza de garantía.

La firma vendedora Aegis Enterprises Inc. sostiene que el Ejército les ha dado un uso indebido que pudo haber influido en su funcionamiento, mientras la aseguradora Seguros del Estado se niega a pagar esa garantía (ver recuadros).

El hecho es que las estaciones de radiogonometría han sido llevadas varias veces a la fábrica Watkins Johnson en Estados Unidos, donde se les ha hecho ajustes y calibraciones, pero hasta la fecha no han prestado servicio alguno al Ejército, sobre todo en una etapa en la que la guerra se ha intensificado y las Farc manejan recursos y tecnología de punta.

La compra Los equipos fueron adquiridos en octubre de 1994 mediante contrato de compraventa del Fondo Rotatorio del Ejército a la firma Aegis Enterprises Inc., representante de la empresa Watkins Johnson, situada en Maryland, Estados Unidos, y reconocido proveedor del Ejército de ese país.

Se trata de 24 estaciones de radiogonometría, monitores de HF, UHF y VHF Manpack W.J. 8991 con procesadores de señal DF, computadores notebook, antenas, GPS Trimpack II (geoposicionadores satelitales) y mástiles para antenas, así como otros accesorios necesarios para interceptar señales de radio e indispensables para apoyar las operaciones de las tropas de superficie.

Después de constatar que los equipos se encuentran desde hace varios meses en una bodega militar, la oficina de Coordinación de Control Interno del Ejército recomendó a esa institución que realice las investigaciones administrativa, disciplinaria, civil, penal o fiscal y establezca responsabilidades por las acciones u omisiones en la firma del contrato. Estas investigaciones, según el comandante del Ejército, general Jorge Enrique Mora, ya están en marcha.

De acuerdo con un diagnóstico que la oficina de Control Interno elaboró en marzo de este año, los equipos presentaron deficiencias técnicas desde antes de firmado el contrato de compra, cuando la firma Aegis Enterprises Inc. era una de las empresas proponentes.

Las fallas pueden obedecer, dice el informe, a que no se tuvo en cuenta el sitio donde se iban a instalar ni las características de los equipos que necesitaba el Ejército ni se efectuaron las pruebas necesarias que garantizaran su funcionamiento.

Cabe anotar que las pruebas realizadas en esta etapa arrojaron pésimos resultados, según consta en Acta No. 1170 de septiembre/94, en relación con la primera prueba efectuada a los equipos presentados por las firmas oferentes , dice el informe del Ejército.

A pesar de lo anterior, Control Interno determinó que las irregularidades continuaron hasta el mismo momento en que el Comité Técnico, que evalúa y califica a los participantes en la licitación, escogió la firma que debía vender los equipos.

El puntaje Según ese informe, todas las empresas sin excepción obtuvieron puntajes muy bajos de un total de 520 puntos máximos de calificación para sus equipos, lo que no era confiable si se tiene en cuenta que se trata de aparatos que deben tener un alto grado de precisión.

Pese a estos aspectos, señala el documento, se adjudicó el contrato a la firma Aegis Enterprises Inc., que ocupó el tercer puesto en el estudio técnico con un puntaje de 332 puntos, equivalente a un 63.8 por ciento del puntaje máximo establecido .

Una vez recibidas por el Batallón de Inteligencia Técnica del Ejército (Bitec), las estaciones de radiogonometría presentaron problemas en su funcionamiento, según señala el diagnóstico realizado por Control Interno.

Los equipos presentaron fallas reconocen oficiales del Fondo Rotatorio y así lo prueban oficios de junio y agosto de 1994, conocidos por EL TIEMPO, en los que el Comité Técnico de esa entidad señala que se debió ampliar el plazo de la licitación para realizar una segunda prueba, la cual arrojó resultados más convincentes que los primeros.

Y efectivamente, después de comprados los equipos se recibieron quejas de la Dirección de Inteligencia (Dinte), del propio Fondo Rotatorio y de unidades militares que los utilizaron. Estas entidades enviaron oficios entre 1994 y 1998, en los que se quejan de las fallas y la dificultad en el apoyo de las operaciones de inteligencia.

El diagnóstico de Control Interno concluye: La inversión realizada en la adquisición de los equipos de radiogonometría no representó el beneficio esperado por la Fuerza, adicionalmente si se tiene en cuenta el tiempo transcurrido (4 años) .

Y agrega: Los costos en que se ha incurrido, el lucro cesante, el valor actual de los equipos equivale a un incremento aproximado del 188 por ciento, arrojarían bajos índices de eficiencia, eficacia, oportunidad, celeridad en el manejo de los recursos asignados, que inciden negativamente en la gestión institucional .

Mientras en el campo legal se desarrolla una disputa entre el Fondo Rotatorio y la empresa que los vendió, las investigaciones internas del Ejército avanzan, pero hasta el momento después de cinco años de adquiridos los equipos nadie sabe quién deberá responder.

No hay nada que esconder : Ejército El Ejército aseguró que los equipos de radiogonometría adquiridos por el Fondo Rotatorio del Ejército entidad adscrita al Ministerio de Defensa salieron deficientes y la empresa que los vendió debe responder por su funcionamiento a través de la póliza de garantía que contempla el contrato de compraventa.

Ahí no hay nada que esconder... Los equipos tuvieron sus problemas y fallas desde un comienzo, y la empresa no quiso responsabilizarse en forma muy acertada en relación con esos problemas , dijo Mora a este diario.

Lo cierto, según el alto mando militar, es que desde hace dos años el Fondo Rotatorio le ha exigido a la aseguradora que le pague la póliza de garantía de los equipos, y actualmente hay una reclamación formal a la que, según Mora, la aseguradora le quiere sacar el cuerpo .

Lógicamente, como no dieron la calidad que se necesitaba, pues los equipos están en una unidad militar, pero sin dar la eficiencia ni dar el servicio para los cuales se compraron , reconoció el Comandante del Ejército.

A su vez, voceros del Fondo Rotatorio aseguran que tiene en su poder tres carpetas en las que aparecen oficios de 1995 y años siguientes en los cuales la firma vendedora acepta las fallas en los equipos y se compromete a llevarlos a E.U. para su revisión.

Respecto a lo que dice el informe de Control Interno sobre la forma cómo se escogió la firma, el general Mora dijo que la elección la hizo un Comité Técnico con base en calificaciones técnicas, jurídicas y económicas, y no únicamente basados en uno solo de esos aspectos.

Aparatos tuvieron uso indebido Después de conocer las reclamaciones legales que hace el Ejército por el funcionamiento de las estaciones de radiogonometría, representantes de la firma Aegis Enterprises Inc., vendedora de los equipos, enviaron el año pasado un oficio al Fondo Rotatorio del Ejército en el que afirman que sí hubo manipulación y uso indebido de los aparatos. Alegan que los equipos fueron entregados en buen estado y deben funcionar a la perfección.

El oficio está firmado por Néstor G. Pino Marina y tiene fecha del 16 de junio de 1998. En el documento, la firma asegura: En abril de 1995 se recibe la entrega final sin novedad y se prepara el material para dar comienzo al curso de operadores. Se descubre que varios de los computadores Notebooks han sido prestados a diferentes comandos de la Brigada 20 .

Entre abril y mayo de ese año agrega el oficio se recuperan los computadores prestados a otras unidades y se descubre que existe una contaminación de virus NATAS... La contaminación ocurrió por el uso indebido de los computadores... Software y juegos electrónicos no autorizados por el fabricante que estaban contaminados fueron cargados en esos computadores .

Este hecho, dice Pino en el documento, obligó a enviar los equipos al fabricante para limpiarlos. Así, relata todo el itinerario de los equipos.

En septiembre del 95 fueron devueltos en estado operacional , asegura el mismo oficio. Para enero 15 de 1996, después de un tercer curso de preparación del personal de inteligencia en el manejo de las estaciones, la unidad de radiogonometría quedó funcionando plenamente, sostiene Pino.

Seguidamente, Pino enumera las observaciones de sus visitas a las estaciones donde fueron colocados los equipos y dice: En la disposición observada, esta red era totalmente ineficiente... más aún, cuando se selecciona un sitio que absolutamente no cumple con los requerimientos mínimos establecidos, simplemente se está malgastando y arriesgando toda la valiosa capacidad operacional de los radiogoniómetros .

Por su parte, Seguros del Estado S.A., la firma que tiene a su cargo la responsabilidad por la póliza de garantía, envió una respuesta al Fondo Rotatorio sobre la reclamación y afirmó: Todos los anteriores hechos llevan a concluir que no es viable ni legalmente procedente exigir la efectividad de una póliza de calidad, sobre unos equipos que se encuentran en poder del Ejército y desde hace un año funcionan perfectamente .

FOTO En las operaciones contra la guerrilla son fundamentales los equipos para captar señales de radio. Aquí una de ellas.

Archivo/EL TIEMPO

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