NO DESPERDICIE EL DOLOR!

NO DESPERDICIE EL DOLOR!

El dolor es físico: una fractura, un dolor de muelas. El sufrimiento es moral: la muerte de un hijo, una humillación. El sufrimiento se presentó en la evolución el día en que apareció el Hombre sobre la Tierra: cuando este empezó a percibir las sensaciones con la profundidad de la conciencia, los mismos dolores se le fueron convirtiendo en sufrimientos. Aquí usaré la palabra dolor para referirme a ambos, sin dejar de anotar una curiosa paradoja: en el siglo XX, el ser humano, cuanto más ha huido del dolor tanto más se ha encontrado con él. Por qué? Ahí le dejo tarea. Si tiene una respuesta le agradezco me la haga llegar por el correo electrónico indicado al final.

01 de agosto 1999 , 12:00 a. m.

En Colombia, hoy día abunda el dolor en forma general e imponderable. Si tratara tan solo de enumerarlos no acabaría, fuera de que son muy conocidos; aunque no sé hasta qué punto compartidos. Pregúntese, con la mano en el corazón, comparto el dolor de los colombianos, más allá de un lamento estéril? Sufro con los secuestrados y sus familiares, salgo a la calle a protestar? Hago algo por los desplazados, fuera de exclamar: qué lástima! cuando veo sus imágenes desgarradoras en la prensa? Hago algo por los sentenciados a 20 o 30 años de prisión vilmente hacinados, como animales? Caigo en cuenta de lo que esta sentencia significa para ellos y sus familias? He advertido lo que significa el que un 20 por ciento de los colombianos se encuentren forzosamente desocupados y sin un pan que llevar a sus hijos hambrientos? Ponga a trabajar su imaginación y su corazón tratando de medir algunas de las consecuencias físicas, morales, psicológicas, económicas de todas estas personas dolientes y resignadas mientras usted se queja por tonterías, sin caer en la cuenta de que millones de personas soportan una situación mil veces peor que la suya. Piense en el sufrimiento de los soldados, de los guerrilleros, los afectados económicamente por la recesión actual. En mujeres y niños violados, en enfermos, deprimidos, drogadictos y sus padres, alcohólicos y sus cónyuges, ancianos solitarios y sin subsidio...

Qué hacer con tanto dolor y sufrimiento? Son sólo basura y desperdicio? Sí o no, dependiendo de la actitud que usted asuma frente a su dolor y al de tantos colombianos. Le hago las siguientes reflexiones, que usted podrá aplicar a su dolor o al de sus seres queridos, cualquiera que sea su religión, o así no la profese. Lo que diré valdrá para el agnóstico y el ateo.

Primera: no busque el dolor. Más aún: trate de evitarlo, pero no obsesivamente, como si fuera un mal absoluto, porque lo único que logra será aumentarlo.

Segundo: si después de hacer todo lo posible por evitarlo, el dolor se empeña en entrar en su vida trate de asumirlo y de darle sentido. Le explico. Lo que hace absurdo el dolor es su falta de sentido; es percibirlo como ciego y vivirlo como un mal absoluto. Esta percepción y esta forma de vivirlo es precisamente lo que lo hace absurdo. El sentido sensato y valioso del dolor consiste en hacerse superior a él y darle sentido, en salir de sí mismo para entrar en el dolor ajeno. Sufrir por otro y con otro purifica al que sufre y vivifica al otro. Así se le da sentido y se lo hace más llevadero.

Ya observaba Nietzsche que el dolor pone a prueba al ser humano y muestra su calidad. El dolor es la mejor oportunidad de ejercitar lo que nos hace más humanos, más nobles y profundos, personas fuera de lo común.

Teilhard decía: La confianza en Dios no suprime el dolor ni la muerte, pero los transforma, de tal manera que lo que sería inútil, se convierte en lo más útil y eficaz . Muero yo para que vivas tú , le debe decir la madre al hijo.

En adelante, cuanto más una el amor y la fe a su dolor, al de sus seres queridos y al de todos los colombianos, tanto más se acercará a una forma de vida más noble y eficaz. No desperdicie el dolor: de usted depende el hacerlo valioso

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.