DESEMPLEO EN PLENA CUESTA

DESEMPLEO EN PLENA CUESTA

Prácticamente ningún sector económico puede cantar victoria por estos días. La crisis por la que atraviesa la economía ha golpeado a todos por parejo. Cada colombiano, a su manera, siente en carne propia la crítica situación que está viviendo el país. Varios factores internos y externos se han conjugado para impedir la recuperación de la economía.

02 de agosto 1999 , 12:00 a. m.

Crecimiento: No hay cifras oficiales sobre crecimiento económico al término del segundo trimestre de este año, pero el Banco de la República señala que según indicadores, este fue más negativo y en magnitud similar al observado durante el primer trimestre del año.

A la fecha, las cifras del Dane muestran que el PIB decreció durante el primer trimestre -5,9 por ciento respecto a igual período de 1999. Todos los analistas le apuntan a un crecimiento cero para este año. En la actualidad el DNP proyecta un crecimiento del PIB para todo el 99 de 1,3 por ciento. Esta cifra comporta una revisión a la baja de las proyecciones de crecimiento para 1999, el cual se estimaba en 1,6 por ciento, tres meses atrás.

Desempleo: No hay duda que este sigue siendo el gran dolor de cabeza de los colombianos. El presidente Pastrana asumió el poder cuando el país lamentaba una tasa de desocupación del 15,9 por ciento. La prioridad entonces, era bajarla.

Sin embargo, hoy el desempleo ya alcanza el 19,89 por ciento. El número de desempleados en las calles buscando una oportunidad sobrepasa el millón y medio, a junio y según el Dane. Son cerca de 350.000 colombianos más que hacen parte de la fila de desempleados. El gobierno anunció que llevará al Congreso una reforma que busca flexibilizar la actividad laboral, pero desde ya tiene grandes opositores.

Sin crédito: El crédito ha estado prácticamente paralizado en el país. Primero la iliquidez del sistema financiero, durante los últimos meses del año pasado y luego la crisis tan profunda del 99, lo que terminó por cerrar la llave del crédito.

Tampoco ha habido crédito para el sector de la construcción, ni para comprar vivienda usada. Pese a que las tasas de interés bajaron a niveles sin precedentes, la demanda de crédito se extinguió, y los pocos que acudieron a buscarlo, no lo encontraron. Los banqueros se llenaron de extremas precauciones para no ahondar la gravedad de la calidad de la cartera.

Crecen las pérdidas: Aunque el gobierno tomó medidas para evitar ahondar la crisis del sistema financiero, la verdad es que en la banca pública esta se agravó.

Las pérdidas del sector público casi alcanzan el billón de pesos en los primeros seis meses del presente año. El gobierno ha tenido que acudir a inyectarle más recursos a las entidades estatales, mientras que ha debido intervenir bancos para su liquidación. Este año, tres bancos entraron en cesación de pagos, al igual que varias compañías de financiamiento comercial. Además se debió oficializar la FES.

Concordatos: En lo corrido del año, 95 empresas han tenido que acudir al concordato para salir adelante. Las liquidaciones llegan a 73. La fuerte caída en la demanda ha puesto en aprietos a cientos de compañías que ven caer sus ventas en forma dramática. Aunque 95 empresas han sido aceptadas en un proceso concursal, existen más de una veintena de compañías a las que la Supersociedades les rechazó la solicitud. En estos casos, la situación se vuelve dramática ya que quedan prácticamente a expensas de sus acreedores y ante un proceso casi inevitable de liquidación. Las empresas en concordato tienen comprometidos activos por 684.551 millones de pesos y sus pasivos suman 609.515 millones de pesos. El número de empleados asciende a 8.702.

Más liquidaciones: Pero por el lado de las liquidaciones la situación es aún más preocupante. En lo corrido del año, 73 compañías habían sido convocadas a liquidación obligatoria. Esta decisión se adopta cuando no existe viabilidad en la compañía, y no se logran poner de acuerdo los acreedores y la deudora para definir el pago de los créditos pendientes.

Pegada la producción: De acuerdo con la encuesta manufacturera la producción industrial acumulada viene cayendo. Entre enero y abril del presente año, fue inferior en 20,5 por ciento, a la observada durante el mismo período del 98. Estas cifras las corroboran los industriales de la Andi en su encuesta de Opinión Industrial que muestran que para mayo el decrecimiento fue de -12,8. Las ventas de automóviles no muestran recuperación. En los cuatro primeros meses del año habían caído 61,4 por ciento frente a igual período del año pasado.

Asuntos críticos Pero si en lo puramente económico se han presentado problemas, ni qué decir en lo social.

La crisis hospitalaria es de una gran magnitud. En el país hay 700 hospitales públicos, de los cuales 180 tienen serios problemas financieros, pero once están al borde del colapso.

Este problema tiende a profundizarse, poniendo en peligro la sostenibilidad de muchos más.

El panorama no es mejor en educación. Nunca antes se había visto una situación tan crítica como la de hoy en materia educativa, tanto para el sector de las universidades como para los colegios. La morosidad en el pago por parte de los padres de familia tiene en apuros a muchos colegios privados. El gobierno creó un fondo por 10.000 millones de pesos, pero ha sido utilizado por menos mil personas, cuando se esperaba que unos 50.000 padres se acercaran a pedir ayuda.

En el Seguro Social las cosas están color de hormiga. La situación se ha empeorado en salud y en pensiones. En salud, La Superintendencia de Salud le impidió continuar haciendo afiliaciones. El deterioro de los servicios ha sido mayor.

En pensiones el propio ministro de Hacienda señaló que el ISS comenzó a ruñir sus reservas. El Seguro siempre había recapitalizado los rendimientos de las reservas, pero ahora les tuvo que echar mano.

Y las protestas laborales y marchas han estado a la orden del día. En octubre del año pasado se produjo un paro de más de 20 días, por parte de los trabajadores del estado. Las marchas y protestas han sido recurrentes, al principio por incumplimientos de acuerdos firmados con el gobierno, pero ahora los sindicatos tienen más razones para protestar por los proyectos del gobierno que eliminan la retroactividad de las cesantías en los trabajadores estatales, por el plan de desarrollo y la reforma de pensiones.

La desobediencia civil también ha sido pan de cada día. Protestan los camioneros, los campesinos, los educadores, los trabajadores de la salud y los deudores del Upac y para el próximo 31 de agosto se alista un gran paro nacional.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.