SINDICATO TIENE LA PALABRA

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Los directivos del Hospital San Juan de Dios pusieron ayer la vida del centro asistencial en manos de los empleados. Si no aceptan la reestructuración de la convención colectiva y la necesidad de algunos despidos, definitivamente se liquida el hospital , dijo su director Alvaro Gutiérrez Guerrero.

02 de octubre 1999 , 12:00 a. m.

El argumento: que de cada cien pesos que factura el centro hospitalario, 75 son para la carga laboral. Para el caso del materno infantil, de cada cien pesos, 90 son para los compromisos laborales, según Gutiérrez Guerrero.

No tenemos dinero para mantener las operaciones. Tampoco para pagar salarios, para comprar insumos y para pagarles a los proveedores, a quienes les debemos más de dos años de facturas , añadió el directivo.

Para que el San Juan de Dios arranque de nuevo, se necesitan 21 mil millones de pesos, y eso sería posible solo si los empleados renuncian a algunas garantías laborales. Así se lo hizo saber el gobierno a la dirección del hospital.

Ayer mismo los empleados respondieron que no es cierto que de ellos dependa la vida del San Juan de Dios y que, si de generosidad se trata, ya dieron la primera muestra hace dos noches, cuando asumieron la vigilancia del centro asistencial, pues la empresa privada que la hacía suspendió el servicio porque no le pagaban. Eso, según el asesor jurídico del sindicato, Fabio Rivera, significa un ahorro de 60 millones de pesos mensuales. Adicionalmente, el sindicato argumenta que los empleados ya sacrifican demasiado y pone como ejemplo el sueldo de las enfermeras auxiliares, que en el San Juan de Dios se ganan 360 mil pesos mensuales, mientras que en los demás hospitales les pagan 600 mil.

Los empleados dicen que el déficit del hospital es de 50 mil millones de pesos, y que si se liquidara hoy, el 68 por ciento sería para responder con los compromisos laborales, incluida la pensión de los jubilados.

Denunciaron, además, que un paciente remitido desde Leticia por una accidente de tránsito, el viernes pasado, fue enviado a otro centro asistencial después de que consignó 12 millones 200 mil pesos para que lo atendieran. Según el sindicato, el paciente fue enviado por un médico a un centro asistencial de su propiedad.

Lo cierto es que hoy el San Juan de Dios solo tiene una ocupación del 50 por ciento, no tiene insumos y tampoco cómo comprarlos, y no paga el salario de sus empleados desde hace tres meses. El jueves, incluso, dejó de funcionar la unidad de cirugías programadas.

Todavía prestan servicio urgencias, cuidados intensivos y la unidad renal.

A pesar del anuncio de la dirección del hospital en el sentido de liquidarlo si los empleados no ceden, ellos insistían anoche en que no lo dejarán cerrar y en que seguirán atendiendo a todos los pacientes que lleguen.Para abastecer al centro de insumos, comenzaron una campaña internacional. La idea es obtener donaciones en elementos médicos.

Los estudiantes de medicina de la Universidad Nacional, que de cerrarse el hospital quedarían sin dónde hacer sus prácticas, analizaban anoche la posición de los directivos y del sindicato del San Juan de Dios. No creemos en las cifras que presentan la dirección, pero tampoco vemos una propuesta clara del sindicato para impedir el cierre del hospital , dijo uno de los estudiantes que promovió ayer el foro entre las partes y que se realizó en el alma mater.

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