MERCADO NEGRO, A PESAR DEL DESARME.

MERCADO NEGRO, A PESAR DEL DESARME.

Para que le abran el baúl cargado con granadas, pistolas o subametralladoras, *Alberto sólo tiene que preguntar por un totecito .

02 de agosto 1999 , 12:00 a. m.

La caja de madera con la oferta de armas puede ocupar el rincón de una vieja construcción de El Cartucho, de un local de La Perseverancia o de una casa de Ciudad Bolívar.

En cualquier caso, el vendedor ya conoce al muchacho y la única condición es que pague en efectivo.

Eso es rapidito que le muestran a uno lo que tienen. Le sacan hasta fusiles Galil , cuenta el joven de 17 años, quien se reconoce como cliente habitual del mercado negro de armas, que ni en tiempos de desarme deja de moverse en la capital.

Cuando hay restricción eso es igual. Uno va con su niña y ella lleva el arma , dice él.

Si algún policía asusta en la calle, la muchacha se separa del amigo y así el revólver o la pistola siguen en sitio seguro . A ella nadie la requisan.

De las mañas para engañarlas poco conocen las autoridades, pero las cifras hablan solas a la hora de evaluar la legalidad de las armas que circulan en Bogotá.

Sólo 112, de los 1.749 homicidios ocurridos el año pasado, se ejecutaron con arma amparada.

Ejército y Policía saben que el armamento de contrabando llega principalmente desde Ecuador y Venezuela.

Es difícil encontrarlo porque lo entran camuflado en camiones cargados con alimentos, pero a los narcotraficantes y a los delincuentes comunes les gusta mucho contrabandear , afirma el jefe de Estado Mayor de la Decimotercera Brigada del Ejército, coronel José Domingo García.

Quienes compran las armas saben eso, y más: que algunas son robadas en el Almacén de Industria Militar (Indumil) y que otras se consiguen en atracos a policías.

Hay gente que trabaja en Indumil y las va sacando , confiesa el cliente de los traficantes de armas.

Alberto también tenía un amigo que conseguía miniuzis con un paramilitar del Llano. Cada mes el hombre venía a la capital para recoger el dinero.

Vendía esas armas a 800 mil pesos, pero lo mataron hace tres años.

Ahora la miniuzi cuesta millón o millón cien mil, y la entregan con dos proveedores. Si es un ricachón el que llega por ella le sacan dos palos (millones) , vuelve a contar el muchacho.

A él, por 400 mil pesos, le entregan un revólver 38 largo; por 70 mil, una granada de Arabia Saudita, y por 40 mil, una menos destructiva.

La sentencia Mal parado queda el cliente nuevo, si dos o tres días después de la compra sorprenden al vendedor con un allanamiento.

Si llega a pasar algo ya sabe a que se atiene, le cantan a uno cuando va por el arma , dice Alberto.

Hace unos días uno de sus amigos se fue a la cárcel, porque le encontraron varios changones durante una operación de registro.

Pero hace sólo tres meses -asegura el joven- dos policías le recibieron diez millones de pesos a un comerciante de armas de El Cartucho.

Entraron para mirar si había droga y lo encontraron con un changón. Si hubieran revisado más adentro se habrían encontrado una guaca , afirma Alberto, que ese día estaba de visita en la casa del traficante.

Ahora el muchacho no tiene cómo comprar arma, pero mientras tanto es buena guía para los amigos que pueden tener una.

La panadería que le sirve de escenario para relatar las jugadas de los mercaderes de armas, le viene como anillo al dedo para explicar mejor cómo funciona el negocio.

Eso se vende como el pan. Haga de cuenta. La única diferencia es que el comprador necesita un buen contacto , agrega.

Y todo sigue igual en el mundo de los traficantes -según Alberto-, aunque las noticias de primera página anuncien decretos de desarme.

*Nombre cambiado por razones de seguridad.

LOS PRECIOS En el mercado negro -Revólver 38 largo, 400 mil pesos.

-Un rugger, 600 ó 700 mil.

-Un changón, 60 mil pesos.

-Una pistola nueve milímetros, entre 600 y 700 mil.

-Una miniuzi, cerca de un millón cien mil.

En Indumil -Revólver 38 largo, un millón cien mil pesos -Una pistola nueve milímetros, dos millones 350 mil pesos.

-Una miniuzi, Cinco millones y medio .

Cifras y Datos -Con el desarme durante los fines de semana, se pretende reducir el promedio de 15 homicidios que se presentan en Bogotá entre viernes y domingo.

-Según el Ejército también se venden armas ilegales en barios como El Danubio, La Fiscala y Patio Bonito. La Policía dice que, además, en la avenida Jiménez y en San Victorino.

-De cada diez armas que la Policía decomisa en la ciudad sólo una tiene salvoconducto.

-Las más decomisadas son los revólveres 38 largo y 38 corto; las pistolas calibre 7.65, 6.35 y la 9 milímetros.

-En la capital hay 112.428 armas con permiso para ser portadas y 83.780 con permiso de tenencia. Esto es, que no pueden sacarse del negocio o de la vivienda que se intentan proteger.

-Ganaderos, finqueros y comerciantes son, en su mayoría, los ciudadanos que solicitan salvoconductos ante las oficinas de Indumil de Bogotá.

-Sólo en la sede de Indumil de la Decimotercera Brigada, han aumentado en 300 por ciento las solicitudes para revalidar permisos, este año.

-Las solicitudes para nuevos permisos, en cambio, han disminuido. Si el año pasado se recibían mensualmente 400, este año, en el mismo período solo se reciben 80.

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