EL QUE FUMA SE ESFUMA

EL QUE FUMA SE ESFUMA

Merrel Williams, investigador de una empresa fabricantes de cigarrillos, sufrió un infarto en 1994. Cuando se reponía, vio por televisión el proceso que se seguía en el Congreso de Estados Unidos a las poderosas tabacaleras multinacionales. Pudo, así, observar el momento en que los presidentes de estas empresas afirmaban, bajo juramento y sin que se les arrugara la corbata, que el tabaco no creaba adicción. Esta imagen que le cambió la vida. A él y a las tabacaleras.

29 de septiembre 1999 , 12:00 a. m.

Williams tenía fotocopias de memorandos confidenciales de su empresa en los cuales, desde años antes, se reconocía la condición esclavizante del cigarrillo. Un informe de 1988 señalaba: Estamos en el negocio de vender nicotina, una droga que crea adicción .

El descaro de los cacaos del cigarrillo produjo en Williams otro ataque, pero esta vez de indignación, y decidió destapar los documentos.

Allí empezó el verdadero calvario de las tabacaleras. Desde entonces, acusadas de ocultar a los consumidores información vital sobre la capacidad dañina del cigarrillo, han pagado millones de dólares a sus víctimas. El estado de Mississippi, pionero en estas reivindicaciones, cobró una millonada para compensar los gastos del sistema de salud provocados por el tabaco. Más tarde se produjo un acuerdo extrajudicial con los demandantes por 740 billones de pesos.

La esclavitud de los rebeldes Acertadamente, el presidente Bill Clinton ha vuelto al ataque. En vez de morder la yugular de los fumadores, el gobierno se lanza contra las tabacaleras y exige que indemnicen al Estado por los costos de atención a enfermos cuyos males proceden del cigarrillo.

Es importante continuar la campaña educativa contra el humo y proteger a los que no fuman pero padecen le humo ajeno. También hay que perseguir la publicidad camuflada (el simpático camellito para niños, los torneos deportivos con marca de tabacaleras) y elevar el precio del producto.

Pero, sobre todo, hay que golpear a las compañías multinacionales, que han envenenado a los consumidores a sabiendas del mal que provocaban. El tabaquismo causa hoy 6 de cada 100 muertos en el mundo y es, después del sida, el asesino más acelerado del planeta.

Lo que me aterra es que, a medida que las presionan en Estados Unidos y Europa, estas empresas dirigen sus cañones hacia los menores de edad y los países del Tercer Mundo, mucho más débiles y desprotegidos que los ciudadanos de Mississippi.

Es notorio, por ejemplo, cómo ha descendido la edad en que los muchachos comienzan a fumar en público. El cigarrillo sigue teniendo entre los adolescentes una imagen de rebeldía y de desafío. No se dan cuenta de que, lejos de ganar un aroma de libertad, han adquirido una pestilencia de esclavitud: son esclavos de esos mismos sinvergenzas que mentían bajo juramento y se llenan los bolsillos de plata a costa de podrirles los pulmones, las arterias y la garganta a los rebeldes .

Se necesita una acción unida y urgente para salvaguardar al Tercer Mundo de estos traficantes de droga cuya única diferencia con los otros es que la suya cuenta con la tolerancia de la ley.

Sectarismo simple y llano No se equivocaba San Pablo cuando dijo que la lengua sirve lo mismo para lamer que para vituperar. Y con escasos renglones de diferencia. Hace poco escribió en estas páginas un S.J. ( sacerdote jupiterino?) que, creyéndose no sólo sucursal de Dios sino también propietario de la patria, nos descalifica como colombianos a varios columnistas por criticar el cogobierno entre nuestro país y Estados Unidos, y a mí me conmina a que repare el mal hecho haciendo bien. De dónde sale este señor que pretende erigirse en tribunal de la conciencia patriótica? Quién lo nombró notario del bien y del mal? Con predicadores católicos como este, uno entiende el auge doméstico de los cristianos protestantes. Son los oradores sagrados de nuevo cuño, que empiezan publicando homilías aburridísimas y luego se lanzan por la vía de los insultos personales. Mala señal: por remojar con agua bendita el sectarismo político, el país se sumió otrora en pantanos siniestros. No retrocedamos a esos tiempos. Haga patria: tolere o rebata las opiniones ajenas, en vez de descalificarlas con injurias! Requisa a las palabras Dicen que la II Guerra Mundial no se detuvo antes porque un mensaje en el que el Japón sugería la rendición fue entendido en el sentido opuesto por los aliados. En muchos otros casos, un error en la interpretación de una palabra o una frase precipitó batallas o provocó costosos errores bélicos.

Conscientes de que la claridad en el lenguaje es un paso hacia el entendimiento, la Corporación Medios para la Paz acaba de lanzar un interesante diccionario llamado Para desarmar la palabra. Aparece allí un completo glosario de los términos de nuestro conflicto, producto de un año de trabajo colectivo.

Consultarlo resulta indispensable para saber que cilantros es como los militares se refieren a los civiles; chulos, como llaman los guerrilleros a los soldados; babosos, estos a aquellos. Y que son artefactos de la guerra la papaya (helicóptero ruso M-17), el marrano (avión Hércules), el changón (escopeta recortada, o shut gun) y la niña, que es la ametralladora. Es decir, la tradicional tartamuda

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