LOS SICARIOS:

Señor Director:

29 de septiembre 1999 , 12:00 a. m.

Un manto de silencio cubre el mundo de los sicarios. Esta perversa actividad se generó al impulso de los carteles de la droga. Son generalmente adolescentes o jóvenes, casi analfabetas, a quienes se contrata para servir de brazo armado de extremistas políticos o de cualquier sujeto interesado en la desaparición de un ser humano.

Cuando, excepcionalmente o en flagrancia, caen en manos de la justicia, si no mueren tampoco delatan a quienes los contrataron, pues sería su sentencia de muerte. Con esta montonera de desventurados compatriotas, nunca habrá posibilidad de pactar una paz, como tarde o temprano se hará con los otros autores de la violencia.

Su tratamiento, más que policial, debe ser de orden cultural. Es urgente que el Estado y la sociedad formen un grupo de sociólogos, sicólogos y docentes para que enfrenten este problema, que se vislumbra como uno de los asuntos criminológicos más intrincados del presente y de los años por venir.

Jorge Arbeláez Manrique Cali

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