EL DICTADO

Hablar de ortografía es un grave problema para quien, como el que esto escribe, cree que sobre esta materia ya todo está dicho.

29 de agosto 1999 , 12:00 a. m.

Por ejemplo, a quién no le enseñaron y le han repetido hasta el cansancio la regla EGA, la de la tilde en las palabras agudas, graves y esdrújulas? A quién no intimidaron con palabras como precisión , decisión , secesión, cesión , sesión , sección ? O con acervo y acerbo , exuberante y exorbitante , excesivo y exención ? Y qué tal los tormentos con brebaje y abrevar , jengibre y ambage , viraje y fuselaje ? Entre otras cosas, para transmitir este mare mágnum de letras y reglas se acudía al dictado , venerable institución pedagógica a la que se neutralizaba con otra no tan noble: la copialina , palabra que recuerda toda una vida de dichas y desdichas escolares.

A la voz de Dictado! , pronunciada por la terrible profesora de español (con cara de profesor), los malos del salón, previsivos, disponían ya de una buena reserva de copialina en las más variadas formas para usar con toda suerte de artimañas.

Los intrépidos copiaban de frente, con pasmosa frialdad y seguridad en sí mismos. Los timoratos se hacían en la parte de atrás del salón y nunca se decidían a sacar el papelito enrollado, a mirarse el brazo o a echarles una ojeada a las claves escritas en el pupitre. Los solidarios hasta se arrojaban los rollitos de papel, en los que, en letra diminuta pero legible, cabía lo necesario para salir bien librados de los dictados. Algunos sorprendían por lo que la mano habilidosa y tramposa de su creador era capaz de hacer.

Los pocos que no usaban trucos, los juiciosos , terminaban sapeando a los malos del curso y subiendo así en la escala de preferencias del director.

Todas estas piruetas seguramente determinaron destinos y vidas: los buenos en ortografía a lo mejor triunfaron; los malos cogieron caminos que aquellos les envidiarían más tarde.

Hoy cabe imaginar que, con una educación más emancipada y democrática, estas triquiñuelas ya no son necesarias y que el estudiante, en respuesta a un entorno educativo menos represivo, asume su formación con interés, motivación y sentido del deber.

* * * * * Damos paso a algunas de las muchas inquietudes ortográficas que llegan a la Línea T.

1. Cuál es el pasado del verbo andar? Anduve, anduviste, anduvo, anduvimos, anduvisteis, anduvieron.

2. Quiero saber cómo se le llama al aniversario ciento ochenta.

Centésimo octogésimo aniversario.

A propósito: el ordinal de 40 es cuadragésimo; de 50, quincuagésimo; de 60, sexagésimo; de 70, septuagésimo; de 80, octogésimo; de 90, nonagésimo; de 100, centésimo; de 200, ducentésimo; de 300, tricentésimo; de 400, cuadringentésimo; de 500, quingentésimo; de 600, sexcentésimo; de 700, septingentésimo; de 800, octingentésimo; de 900, noningentésimo, y de 1.000, milésimo.

Según esto, cuál sería el ordinal de 999? 3. Cómo se escribe a través? En dos palabras y con s .

4. Por qué existiendo las palabras adhesivo y etiqueta , se dice stickers.

Por falta de autoestima.

5. Cuál es la forma correcta: degollar o degellar? Degollar y se conjuga como acordar . En el presente de indicativo y de subjuntivo, no olvidar ponerle diéresis a la : degello, degellas, degella, degellan; que degelle, que degelles, que degelle, que degellen.

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