YUGOSLAVIA SIN FÚTBOL

YUGOSLAVIA SIN FÚTBOL

Transcurría el miércoles 24 de marzo, las ligas europeas de fútbol estaban suspendidas para darles paso a los partidos eliminatorios de la Eurocopa 2000 y los jugadores de la Selección de Yugoslavia estaban reunidos en su país para jugar el sábado 27 contra Croacia. Era la primera vez en la historia que estas dos naciones, hasta 1991 unidas bajo el mismo nombre y camiseta, se enfrentarían.

11 de abril 1999 , 12:00 a.m.

Pero la guerra lo impidió. A las 7:55 p.m., hora local, se escucharon cuatro detonaciones sobre Pristina, la capital de Kosovo. En Montenegro se sintieron otras explosiones y en Belgrado, la capital serbia, se activaron las alarmas (Kosovo, Montenegro y Serbia conforman Yugoslavia).

La OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) había comenzado con sus ya anunciados bombardeos al presidente yugoslavo Slobodan Milosevic para evitar que continuara con su plan de limpieza étnica contra los albaneses kosovares. Y desde ese instante, estos futbolistas que se encontraban en su país solo pensaron en huir de Belgrado lo más pronto posible, dejando atrás a sus familias que se encontraban repartidas en todo el país.

La mayoría emprendió por tierra su traslado a Hungría. Otros escogieron vías alternas. Fue una noche larga en la que muchos pensaron regresar a Yugoslavia para rescatar a los suyos. Al final, decidieron seguir el consejo de Miljan Miljanic, presidente de la Federación Yugoslava de Fútbol, y regresar a sus clubes.

La primera reacción de la mayoría de los jugadores cuando llegaron a los países donde militan fue protestar contra la OTAN y unos fueron más allá, como el delantero del Real Madrid, Pedrag Mijatovic, y decidieron no jugar con sus equipos cuando se reanudaron las ligas. Otros, como Sinisa Mihajlovic que pertenece al Lazio, sí lo hicieron, pero llevaron debajo de sus camisetas oficiales franelas blancas con mensajes de protesta. OTAN, detenga los bombardeos , fue la exigencia general.

Mayor exportador Yugoslavia es en Europa lo que son Argentina y Brasil a nivel futbolístico en América. Es el mayor exportador de jugadores y técnicos en este continente. Cerca de 2.200 jugadores y 128 técnicos de ese país están repartidos por el mundo. Se estima que en Turquía, la que más presencia de jugadores yugoslavos tiene, juegan 40 de ellos, mientras que en España lo hacen 28. Algunos de los principales clubes italianos como Lazio, AC Milan y Sampdoria tienen en sus nóminas jugadores de este país.

Tras los bombardeos, los que juegan en el extranjero se convirtieron en los voceros de los 125.462 futbolistas profesionales yugoslavos inscritos ante la Uefa y demás compatriotas. No les importó el partido político o si eran serbios o montenegrinos Lo único que pedían era el cese al fuego.

Sin embargo, las protestas han disminuido y ya han regresado a los entrenamientos. Pero la incertidumbre ha sido su sombra. Se les nota cansados y angustiados, pues cuando llega la noche no duermen por pensar lo que está pasando en sus casas.

Los jugadores que permanecen en Yugoslavia están en una situación aún peor. El torneo quedó suspendido después del inicio de los bombardeos y los equipos tratan de brindarles las condiciones necesarias a sus jugadores, pero nadie sabe qué va a pasar con esta guerra. Tres días después de comenzados los ataques, 120 futbolistas de Belgrado donaron sangre para sus compatriotas. Es lo máximo que pueden hacer.

La situación más critica es para el Fútbol Club Pristina, el único equipo de Kosovo que juega en la primera división yugoslava. Este es un club de media tabla para abajo, que se sostiene económicamente gracias a la venta de jugadores a otros equipos, especialmente a los de Belgrado.

Al Pristina le podría pasar lo mismo que al Zaleznicar y Sarajevo, dos equipos de Sarajevo que desaparecieron como consecuencia de la guerra vivida entre 1991 y 1993. A pesar de que en Bosnia ya se restituyó el fútbol, estos equipos apenas están volviendo a renacer.

Divisiones El fútbol en los Balcanes ha salido perjudicado desde 1992 cuando la Fifa y la Uefa, como consecuencia del bloqueo impuesto por La Organización de las Naciones Unidas a esta región, decidieron suspender a la selección yugoslava de cualquier competición internacional debido a la guerra civil.

Esta se originó por los deseos separatistas de algunas de las naciones que integraban la antigua Yugoslavia, entre ellas Bosnia y Croacia.

Debido a la suspensión, este país no pudo participar en la Eurocopa de 1992, a la que habían clasificado dejando eliminada a Dinamarca, que entró en su reemplazo y obtuvo el título. Tampoco pudieron participar en las eliminatorias del Mundial de Estados Unidos, en el 94.

Después de la guerra, volvieron a competir a nivel internacional. Esta vez, sin los croatas, que en el pasado tenían una buena representación en la Selección. El 23 de diciembre del 94 jugaron contra Brasil en Porto Alegre. Al final perdieron 20, pero el mundo futbolístico había recuperado a uno de sus protagonistas.

Pasaron cuatro años y Yugoslavia estaba de vuelta en un mundial de fútbol. Pero la antigua Yugoslavia, esta vez demostró su poderío al clasificar a la actual Yugoslavia y a Croacia.

Robert Prosinecki y Zvonimir Boban, dos de los croatas que consiguieron para su país el tercer puesto en Francia, habían jugado para Yugoslavia en el Mundial de Italia 90. Y cinco de ellos, incluyendo a los dos anteriores, conformaron la selección que salió campeona mundial juvenil en 1987 en Chile.

Davor Suker, la estrella croata, y Pedrag Mijatovic, la yugoslava, jugaron en ese mundial juntos y hoy en día lo hacen en el Real Madrid. Ambos se iban a enfrentar por primera vez con las camisetas de sus países el sábado 27 en Belgrado. Pero de nuevo se interpuso la guerra.

Es muy difícil que el bloqueo que la ONU le hizo a Yugoslavia se repita. La ONU ha hecho llamados para que este conflicto se resuelva por vías diplomáticas y la sola OTAN no tiene la autoridad para ordenar retaliaciones en la parte deportiva. Solo si la ONU se pronuncia, se podría repetir la historia.

Pero lo que sí puede llegar a suceder es que cuando este conflicto termine los albaneses kosovares ya no pertenezcan más a Yugoslavia. Dicen que nunca han sido muy importantes para el fútbol del país. Y si la situación llega a un extremo, tal vez tampoco los montenegrinos lleguen a hacerlo. Se iría Mijatovic. Eso querrá decir que las guerras que se dieron en lo Balcanes en los últimos 10 años del siglo habrán divido el fútbol yugoslavo.

Cómo se juega El sistema del campeonato yugoslavo de fútbol es igual al de las ligas de España, Italia, Francia e Inglaterra. Consta de dos rondas y un total de 30 partidos para cada equipo. En la actualidad se estaba disputando el Torneo de Primavera.

En la primera división existen 16 clubes: 13 serbios, dos montenegrinos y uno kosovar Los equipos serbios son: Estrella Roja, Hadjuk Rodic, Milicionar, Obilic, Partizán, Proleter, Rad, Radnicki Kragujevac, Radnicki Nis, Sartid, Spartak Subotica, Vojvodina, Zeleznik y Zemun. Los montenegrinos son Buducnost y Mogren. Y el kosovar es Pristina.

Después de Estrella Roja, los clubes más importantes son Partizán, Obilic y Vojvodina.

La Federación Yugoslava de Fútbol existe desde 1919 y se ha caracterizado por ser una de las más serias y sólidas en Europa. Esta entidad vigila toda las transacciones de sus jugadores al fútbol exterior.

Incluso, un porcentaje de estos negocios está destinado para sostener la Escuela de Entrenadores del país, que funciona desde hace 40 años. Esta idea surgió de un yugoslavo de apellido Vukadinovic, que llegó a ser segundo secretario de la Fifa en los años 50.

Por ley, la Federación también vigila y autoriza el éxodo de los entrenadores. Existe un escalafón con diez rangos que cada entrenador debe superar para poder irse al exterior.

Estrella Roja es el mejor equipo del fútbol yugoslavo. Ha ganado 14 títulos en su país, dos Ligas de Campeones de Europa y un título intercontinental de clubes. Este último, frente a Colo Colo, de Chile, en 1991, lo obtuvo bajo la dirección técnica de Vladimir Popovic.

En Yugoslavia se presenta un fenómeno curioso. A pesar de la pasión que despierta el fútbol, jamás ha existido violencia en los estadios. En más de 50 años no se ha dado el primer caso. En la época del régimen de Tito que finalizó con su muerte en 1980, la Policía pululaba en los escenarios, por lo que cualquier intento de barras bravas era rápidamente disuelto.

Yugoslavia ha participado en nueve Mundiales de mayores. Sus mejores actuaciones las logró en los campeonatos de Uruguay (1930) y Chile (1962), en los que alcanzó las semifinales. También ha sido finalista en las Eurocopas de 1960 y 1968.

La participación de Yugoslavia en las eliminatorias para la Eurocopa 2000 quedó aplazada hasta el 18 de agosto cuando deberá enfrentar a Croacia en Belgrado. Luego tendrá que jugar contra Macedonia, también en la capital serbia, por otro partido que quedó aplazado de esta ronda de clasificatoria.

Con seis puntos y un partido menos, Yugoslavia ocupa el tercer puesto del grupo 8. Ha jugado dos partidos y ha ganado ambos. El primero 10 contra Irlanda de local y el segundo contra Malta 30 de visitante. Irlanda y Macedonia son los líderes del grupo con igual puntaje.

Croacia ocupa el cuarto puesto con los mismos seis puntos y Malta es el último sin puntos.

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