LA BIENAL, UN CHISTE EN SERIO

LA BIENAL, UN CHISTE EN SERIO

La bienal es como una fiesta de 15 años, porque todos pasan frente al salón y ven la rumba pero no se atreven a entrar a menos que tengan un amigo dentro o alguien que los invite . La afirmación de Franklin Aguirre parece pesimista, pero debe ser por las ganas inmensas que tiene de ver el salón lleno de visitantes.

28 de septiembre 1999 , 12:00 a. m.

El es el director de la Bienal del Barrio Venecia, un evento que nació en 1995, como una parodia de la famosa Bienal de Venecia, Italia, y que ahora se ha convertido en un evento integrado a la comunidad, con unas perspectivas de proyección grandes y sobre todo como un espacio para artistas arriesgados y que difícilmente tienen cabida en los lugares consagrados al arte.

Por eso, aunque Franklin tenga la claridad de que la muestra nunca llevará más público que un partido de fútbol o un bazar y aunque todavía algunos pregunten si tienen que ponerse corbata para entrar, teman ser rechazados o supuestamente no entender nada, los artistas se han vuelto parte de la cotidianidad de la zona. La gente ya no se sorprende al ver la peluquería ambulante o al grupo de muchachos que ofrecen cambiar unos objetos por otros o a los que ofrecen paseos gratuitos en unos coches de bebé gigantes.

El chiste se les creció a los organizadores y ahora incluso los artistas reconocidos se desplazan al sector del sur de Bogotá para conocer el proceso y a esos creadores anónimos.

Este año, Gloria Zea, la directora del Museo de Arte Moderno, fue invitada a escoger la mejor propuesta de esta tercera versión. Agustín Parra fue el ganador, con la pieza Eslabón, un performance durante el que el artista se cuelga con las manos atadas con cadenas y que sirve como metáfora de la impotencia frente a los sucesos del país. Es el hombre atado y pendiendo de un hilo. Parra ganó un viaje a Venecia, pues en estos mismos instantes se desarrolla la bienal italiana, y se están gestionando permisos para que el artista pueda colgarse de alguno de los puentes de la ciudad de las góndolas.

Pero, para que les sirve a los artistas esta exposición en un barrio apartado? Jaime Cerón es artista y director de artes plásticas de la Alcaldía de Bogotá. El expuso en la primera versión: Fue importante pues transformó mi trabajo. Yo me acerqué a la comunidad de manera ingenua, mirándola desde lo que yo suponía que era. Es que relacionarse siempre con artistas satura y crea fantasmas románticos . Luego se dio cuenta de que el concepto de producir obras interactuantes con la zona tenía que resultar de una verdadera investigación y no de las ideas preconcebidas.

La intención es que las obras salgan de una aproximación directa y honesta y no solo que se cuelguen de manera doméstica , explica Aguirre. El trabajo pedagógico con los vecinos de la zona también es parte importante, por eso se dictan talleres, conferencias y se hacen visitas guiadas, todo gratuito, para enseñar a leer el arte contemporáneo. Intentar masificar el arte es una utopía. Lograr que la gente necesite necesidad de arte es difícil. La ventaja es que aquí se busca que sea vivencial, es un experimento de arte que se habita , añade el director.

El proceso va en camino. Artistas reconocidos ahora se mezclan en la muestra con autodidactas locales que plasman sus necesidades y las de la comunidad. Son 27 los nombres expuestos, de los que 11 son habitantes de la localidad. La mezcla de artistas crea disparidad en la calidad y claridad de las propuestas. Esto, según el mismo Cerón, hace que todavía haya obras de artistas locales que necesiten más sofisticación para que pasen de ser documentos a ser trabajos artísticos.

Algunos artistas 1. FOTO Obra: Pañavene-aventura Autor: Grupo nómada integrantes: Rafael Mora Bautista, Mario Parra y Máximo Aponte Estos artistas llevan siete años juntos, son egresados de la Universidad Nacional y con su trabajo artístico buscan acercarse a los intereses marginales y construir experiencias estéticas con las comunidades. La obra que exponen está compuesta por tres especies de coches fantásticos, similares a los coches para transportar bebés, con los que desarrollan un performance: El hecho no necesita dramatización especial. La idea es que la gente pasee a sus bebés y que los que observan se sientan parte de esa alegría de tener un niño. Los bebés son los protagonistas, por eso se hace un catálogo con hojas de vida de todos los que participaron y se menciona que esta es su primera exposición individual .

2. FOTO Obra: Amorficax Autor: Ramirex Bumangués, de 26 años, es un autodidacta que se ha hecho viajando y mirando el mundo. Admirador de Caraballo, recorrió los lugares en los que el artista creó y allí estuvo pintando, formándose (Roma, Milán, Florencia, Venecia). La bienal le permite acercarse más al público, especialmente a la gente que no va a otros lugares a ver arte. Su obra está basada en la agresividad cotidiana del ciudadano, la que parece imperceptible, la de los letreros violentos en baños y muros. Estos textos, trabajados sobre un muro con especies de amebas, adquieren una significación más fuerte al enfrentar al espectador directamente con frases y expresiones duras.

3. FOTO Obra: Lustrador de ilustres Autor: José Abelardo Narváez El mérito de este autodidacta, un hombre de 43 años, casado y con cuatro hijos (habitante del barrio), no solo está en robarle tiempo a sus negocios de ferretería y al almacén de bicicletas sino en la manera como se ha ido relacionando con aquellos de los que puede aprender. Por eso llegó a la bienal, cuando supo que allí podría exponer esas obras que muchos de sus conocidos no comprendían. Narváez muestra dos trabajos, el uno es un homenaje a Jaime Garzón, compuesto por cajas de embolar y metáforas de los rostros del desaparecido cuando imitaba a otros. La otra obra está integrada por unas corbatas gigantes, con dibujos de la historia del arte y elementos cotidianos. Con ellas se quiere hablar de la burocracia. Su sueño: exponer en el Congreso.

4. FOTO Obra: Grito en Venecia Autor: Juan Francisco Usando un grabado a partir de la obra El grito, de Munch, este artista local invade los muros y los postes de la localidad con carteles para invitar a la gente a gritar, a abandonar la indiferencia. Los muros gritan, esa es la metáfora para exorcizar todo lo que supuestamente las paredes saben y que de poderlo contar nos angustiaría. Este artista expuso en la bienal pasada, en aquel entonces también uso carteles pero en forma de orinales y los puso en los lugares tradicionales que los hombres usan como baños públicos improvisados, especialmente bajo el puente que da entrada a Venecia.

5. FOTO Obra: Sin título Autor: Miguel Angel Echeverría Escultor de la Academia de Artes de Bogotá (ASAB), Echeverría ofrece una obra que evoca el sacrificio, a los desaparecidos, a los hombres del común que son mártires sin nombre de la violencia rutinaria. Es una alusión directa al país y a los que están en el piso. El artista forma parte de Gahtigori (nombre que los indígenas amazónicos dan a las imágenes que dibujan cuando están en trance por el yahé), un grupo que hace trabajo de sensibilización con niños y jóvenes de diferentes localidades, en música, teatro y pintura; a través de talleres gratuitos.

6. foto Obra: Plato fuerte Autor: Edwing Pinzón Este joven artista, de 24 años, autodidacta y parte del grupo Gahtigori, muestra una obra en la que Colombia es la protagonista. Un corazón de cerdo reposa sobre varias banderas sucias y destrozadas. Es una forma de representar este país del sagrado corazón y el caos que vive. Unos binóculos en uno de los costados, obligan al espectador a acercarse más, a no poder evadir la realidad. Mi intención es mostrar el hoy , dice.

Los especialistas Lo más importante es que un barrio sea la sede de una bienal de arte de vanguardia, que maneja el lenguaje contemporáneo y que sea visitada por los habitantes. Un logro es que la gente se siente orgullosa y la bienal se vuelve parte integral de su vida cotidiana. Sería bueno que, con las variaciones necesarias, fuera copiada por otros barrios .

Gloria Zea, directora del Museo de Arte Moderno El propósito esencial de la actividad artística es siempre enriquecer la vida de la comunidad, hacerla más sensible, más consciente de sus problemas, más participativa y cómplice de la labor de suma y construcción. La bienal cumple con todos estos propósitos. El nombre, además, es sensacional .

Gustavo Zalamea, pintor Es una idea muy interesante, pues se saca el arte de los recintos que podemos llamar elitistas, o de los mismos museos. Creo que el arte contemporáneo que allí se exhibe es perfecto para reunir a la comunidad. El poder de comunicación de sus obras puede interesar más a las personas que habitan una comunidad. No se podría hacer los mismo si se exhibieran obras del siglo XVI, XVII o XVIII. En esto, el arte contemporáneo juega un papel muy importante hoy en día, al salir y exponerse en eventos como esta bienal .

Beatriz González, artista y curadora del Museo Nacional Ha habido aprendizaje de los organizadores para enlazar, articular y hacer comunicar a distintos grupos de la misma comunidad, artistas y habitantes. Esta bienal podría ser piloto para otras propuestas. Allí, se muestra arte que se produce al filo de la realidad. Los hechos casi imperceptibles de la cotidianidad son alterados para que adquieran sentido artístico. Ahora ya se conoce el barrio Venecia y a él se desplaza gente que de otra manera jamás iría al sector. La actual versión no está tan lograda pues es confusa y caótica al abarcar artistas con diversos parámetros. Hay precariedad en algunas propuestas. Algunas funcionan más como documentos de lo que ocurre en el barrio antes que como obras artísticas.

Jaime Cerón, director de artes plásticas de la Alcaldía mayor La bienal logró la participación sincera del barrio en el arte contemporáneo. Es ante todo un punto de encuentro para una comunidad que no tiene relación directa con el arte y los museos, diferente a las clases de arte y estética que se dan en los colegios. El evento ya no es raro para los habitantes; ellos, puede que no comprendan una obra en particular, pero están familiarizados con lo que es el trabajo creativo. Par los artistas locales es importante estar al lado de otros más reconocidos. No creo que la bienal llegue a ser un trampolín, solo un lugar para adquirir mayor visibilidad .

José Ignacio Roca, crítico de arte LEYENDA: Fotos: Milton Díaz/ EL TIEMPO EL VELOZ es el carro de balineras que un grupo de artistas construyó para recorrer las calles de la localidad e invitar a la gente a participar en El cambalache, un performance en el que la gente toma algo a cambio de otra cosa.

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