FARC CONTRAATACAN EN LA LLORONA

FARC CONTRAATACAN EN LA LLORONA

Uriel José Toledo, estaba con otros tres campesinos arando la tierra en el sector de El Piñal, a la salida de Mutatá, cuando vio que por entre los matorrales surgió un grupo de guerrilleros. (VER MAPA INFOGRAFIA: LUGAR DEL ENFRENTAMIENTO)

14 de abril 1999 , 12:00 a.m.

Quédense aquí quietos que algo va a pasar , les advirtió uno de ellos. No había terminado de hablar cuando se empezaron a sentir explosiones y tiros de fusil en la distancia, sobre la carretera que comunica a la región de Urabá, en el noroccidente de Antioquia, con la capital del departamento.

Uriel pensó de inmediato en los dos camiones repletos de soldados y en los dos carros cargados de cartón y plátano que había visto pasar minutos antes por la vía.

Los dos vehículos militares habían salido a las tres y media de la tarde hacia el sector de La Llorona, pues existía información de una avanzada de unos 400 guerrilleros con el fin de montar un retén en la vía Dabeiba-Mutatá, aunque el Ejército asegura que pretendían realizar atentados terroristas contra varias poblaciones en una operación que denominaron Martes 13 . La Llorona es el mismo sitio recuperado por el Ejército en combates con las Farc a mediados del mes pasado.

Entre tanto, los dos camiones particulares, un Ford 52, con cartón que iba para Bogotá, y un Pegaso dobletroque que transportaba plátanos para la central mayorista de Medellín, intentaron retroceder cuando sintieron las primeras explosiones del ataque a los soldados, pero fueron detenidos por otro grupo de subversivos.

Bájense que necesitamos los carros , les dijeron a los conductores, que de rodillas imploraban que no se los fueran a quemar porque eran su único sustento. Los guerrilleros empezaron a cargarlos con dinamita y los parquearon encima del puente sobre el río Tasidó, un caudaloso afluente, que cruza por la vereda Santa Teresa, a seis kilómetros de Mutatá.

En ese momento apareció también una ambulancia del Hospital La Asunción de esa población y fue detenida por el mismo grupo de insurgentes que les notificó a sus ocupantes que echaran a correr con el vehículo o que se tiraran para el monte. Habían avanzado unos 700 metros, cuando rugió la dinamita que voló el puente, incomunicando a Urabá y dejando a los soldados sin posibilidades de regreso o de recibir refuerzos por tierra desde la base militar Cacique Coyará, acantonada en Mutatá, o de la Brigada 17, unos kilómetros más al norte, en Carepa.

Los camiones estaban echando humo cuando EL TIEMPO llegó hasta ese solitio paraje donde la carretera se encañona por entre una tupida y selvática vegetación.

Varios niños, que lograron vadear el caudaloso río, llegaron hasta el sitio donde los guerrilleros emboscaron a los carros militares, los cuales fueron volados con cargas puestas a lado y lado de la vía, unos dos kilómetros después de pasar el puente.

Los menores relataron que los vehículos quedaron volcados en la vía y observaron sobre la carretera y entre las estacas de los camiones, los cuerpos sin vida de varios soldados.

La gente del sector dice haber visto cuando la guerrilla se llevó a varios soldados que quedaron aturdidos por la explosión.

Luego, una patrulla militar que iba a pie se enfrentó a los guerrilleros. En los combates resultaron heridos cinco soldados, que fueron los primeros en ser atendidos en Mutatá.

En Bogotá, el general Néstor Ramírez, segundo comandante del Ejército, dijo que se han confirmado 12 militares muertos y la aparición de 15 soldados que inicialmente se creyó estaban desaparecidos.

Por otra parte, las Farc dieron a conocer un comunicado en el que aseguran que son 25 los militares muertos, entre ellos el mayor Henry Gómez Navas, comandante del Batallón Número 33 Junín, y un teniente.

Once soldados heridos Los soldados heridos fueron identificados como Manuel Casas, Nelson Arrieta, Héctor Pacheco López, de 26 años; Teófilo Padilla Meneses, de 28; José Ordóñez Romero, de 24; Hamilton Salgado Suárez, de 25, y Juan Carlos Vargas, de 26.

Al cierre de esta edición, el dispensario de la Brigada XVII anunció que se esperaban otros cuatro heridos.

Las Fuerzas Militares dijeron que el convoy militar transportaba un mortero de 120 milímetros, entre el sitio Pegadó y la cabecera municipal de Mutatá. Estaba conformado por personal del batallón de contraguerrillas 33, al mando del mayor Henry Gómez Navas.

El Comandante de las Fuerzas Militares, general Fernando Tapias, y el comandante del Ejército, general Jorge Mora, viajaron a la zona para dirigir personalmente las operaciones.

La Fuerza Aérea y la Aviación de Ejército reforzaron el apoyo transportando tropas.

Cerrada la entrada a Urabá Con la destrucción del puente Tasidó, la entrada a Urabá quedó bloqueada y en consecuencia quedaron incomunicados los municipios de Mutatá, Chigorodó, Carepa, Apartadó, Turbo, Necoclí, Arboletes y San Juan de Urabá.

El puente Tasidó está ubicado en el kilómetro 67 + 700, a unos 20 minutos de la cabecera municipal de Mutatá, en la vereda Santa Teresa, sobre la Vía al Mar, en el tramo que comunica a esa población con el municipio de Dabeiba.

Técnicamente, el puente es una estructura de concreto preesforzado de 30,4 metros de largo, cuyo mantenimiento está a cargo de Invías.

El paso de vehículos y carga está interrumpido indefinidamente. Sin embargo, si la situación de orden público no impide la entrada de operarios de Invías, el Instituto puede montar un puente provisional en ocho días.

Por el momento, la vía alterna para llegar a Urabá desde la capital antioqueña es Medellín-Caucasia-Montería-Arboletes-Necoclí.

Los responsables del ataque El bloque noroccidental, o José María Córdova, es una de las estructuras más importantes para las Farc por la zona que cubre: Antioquia y parte de los departamentos de Chocó, Caldas y Risaralda.

Está integrado por cerca de 1.530 guerrilleros y 800 milicianos.

En 1992, luego de la desmovilización del Epl, cuando las Farc dominaban el eje bananero y la zona de Urabá, el secretariado consideraba al bloque noroccidental como la unidad de mayor capacidad dentro del movimiento guerrillero.

En 1996, los miembros del bloque al mando de Luciano Marín Arango, Iván Márquez , perpetraron varias masacres y se trenzaron en una guerra a muerte con las autodefensas por el dominio de Urabá.

Debido al poco apoyo de la población, a la actividad de las autodefensas y a los golpes del Ejército, el bloque perdió dominio sobre la zona y se replegó hacia el Chocó y el occidente de Antioquia, entre Dabeiba y Mutatá. Márquez fue relevado de la dirección y enviado al bloque caribe.

Actualmente, la responsabilidad de este bloque está en manos de Noel Matta Matta, conocido como Efraín Guzmán o El Cucho , que tiene la misión de recuperar la zona de Urabá.

Por qué otra vez La Llorona? El Cañón de La Llorona, a 230 kilómetros de Medellín, situado entre los municipios de Dabeiba y Mutatá, es el punto más estratégico en la carretera que de Medellín lleva al puerto de Turbo.

Por qué el despliegue militar de las Farc en La Llorona y su insistencia en mantener allí su control? Urabá es vital para las Farc. Su importancia geoestratégica se debe a que por allí entran insumos para producir droga y material bélico desde Centroamérica, y sale coca, especialmente por el Urabá chocoano.

Históricamente, las Farc han sabido de la importancia de La Llorona y a través de los miembros del bloque norte les han sacado provecho militar a la topografía y ubicación de la zona.

La Llorona es un sitio de encuentro de la cordillera occidental, que unos kilómetros más arriba se parte en tres estribaciones: serranías de Abibe, Ayapel y San Jerónimo, cuyo eje central es el hoy famoso Nudo de Paramillo, bastión de las autodefensas de Carlos Castaño.

Quien domine el cañón no solo tiene acceso a la zona bananera de Urabá. También abre un corredor hacia el Nudo de Paramillo, el occidente y el suroeste antioqueños y hacia el Urabá chocoano. El terreno montañoso y quebrado permite a cualquier grupo armado maniobrar fácilmente frente a los ataques.

Desde 1992 se han presentado por lo menos siete grandes hechos, entre enfrentamientos, retenes, emboscadas y tomas de las Farc, que han dejado un elevado número de muertos.

Por ejemplo, el 15 de septiembre de 1996, las Farc instalaron un retén en la Llorona y una semana después, tras cuatro días de operaciones, el Ejército recuperó la vía y logró restablacer la comunicación con Urabá. Durante las operaciones, murieron 25 subversivos y el Ejército desmanteló cinco campamentos.

El último caso ocurrió el 18 de marzo pasado. El Ejército combatió con 1.000 guerrilleros de las Farc. Murieron 60 guerrilleros, así como un suboficial y cinco soldados.\ Otras acciones en la zona\ Mayo 22 de 1992. Las Farc se toman a Mutatá, cerca a La Llorona. En combates con el Ejército mueren 1 subteniente, 1 cabo, 13 soldados y 8 guerrilleros.\ Julio 22 de 1994. Las Farc atacan a una patrulla militar. Mueren 10 soldados y 6 resultan heridos.\ Septiembre 15 de 1996. Las Farc mantienen un retén en la vía a Turbo, en el cañón de La Llorona.\ Septiembre 23 de 1996. Tras cuatro días de operaciones, el Ejército recupera la vía y logra reestablecer la comunicación con Urabá. Durante las operaciones, mueren 25 subversivos, el Ejército desmantela cinco campamentos.\ Noviembre 21 de 1996. Combates entre Farc y paramilitares por dominio de La Llorona. Ocho campesinos son asesinados.\ Marzo 18 de 1999. El Ejército combate con 1.000 guerrilleros de las Farc, en La Llorona. En los combates mueren 60 guerrilleros, así como un suboficial y cinco soldados.

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