CAPTORES MATARON A LISANDRO OSPINA B.

CAPTORES MATARON A LISANDRO OSPINA B.

Los secuestradores de Lisandro Ospina Bayara, retenido por hombres del cartel de Medellín desde el 4 de diciembre de 1992, decidieron asesinarlo ayer al verse descubiertos por la Policía. Ospina recibió dos impactos de bala de uno de sus captores cuando un comando de quince hombres intentó rescatarlo sano y salvo ayer a las 6:30 de la mañana de una residencia del barrio Normandía de Bogotá.

01 de abril 1993 , 12:00 a.m.

En la acción murieron cuatro secuestradores, entre ellos,una mujer de aproximadamente 20 años.

Las autoridades dijeron que los delincuentes, tras verse sorprendidos por el GOES, dispararon contra los uniformados durante treinta minutos.

Uno de los secuestradores fue identificado como Gildardo Castaño quien, al parecer, es familiar de Mario Castaño, El Chopo , muerto por el Bloque de Búsqueda hace dos semanas.

Muerto Lisandro Ospina Lisandro Ospina Baraya, el hombre que había sido secuestrado por Pablo Escobar para presionar a Rodolfo Ospina a retractarse de las imputaciones que hizo contra el capo por el asesinato de los hermanos Moncada y Galeano, murió ayer a manos de sus secuestradores en Bogotá.

El hecho ocurrió a las 6:30 de la mañana durante una operación realizada por un comando de 15 hombres del Grupo de Operaciones Especiales de la Policía (GOES). El escenario fue una residencia de la carrera 65 # 48-43, en el barrio Normandía, al occidente de la capital.

El menor de cinco hijos del ex director de la Caja Agraria, Mariano Ospina y nieto de la veterana líder política Bertha Hernández de Ospina, Lisandro Ospina, de 30 años, había sido secuestrado en diciembre pasado en Bogotá, cuando visitaba a su novia en una boutique, cerca de Los Héroes.

Sin nexo alguno con actividades ilegales, Lisandro Ospina terminó secuestrado por el jefe del cartel como represalia por el testimonio que su hermano, Rodolfo Ospina, aportó ante la Fiscalía General de la Nación y la DEA en contra de Escobar.

La operación para la liberación de Lisandro Ospina se produjo sobre una orden de la Dirección de Policía Judicial e Investigación (Dijin) y tuvo como fundamento informaciones obtenidas mediante cinco llamadas al Centro de Información del Gobierno en Medellín, en las que se indicó la presencia de un grupo de delincuentes en Bogotá.

Así, a las 6 de la mañana un oficial, tras el reconocimiento previo que efectuaron agentes encubiertos, se desplazó en tres patrullas de la Dijin hasta el lugar.

Al llegar al sitio el oficial al mando de las unidades ordenó copar los cuatro costados de la residencia y dispuso el ingreso a la vivienda por la puerta principal.

A las 6:30 de la mañana cuatro hombres del GOES, tras subir las cinco escaleras de granito y baldosa de ingreso a la vivienda, llegaron hasta la puerta principal de la casa y, luego de observar los sistemas de seguridad, instalaron una carga de dinamita para facilitar el ingreso.

No obstante, cuando la carga estalló los agentes que intentaban penetrar a la vivienda se encontraron otra puerta de color blanco, dotada de dos chapas de seguridad, razón por la cual se frustró el ingreso por ese sector de la casa.

En segundos, dos secuestradores que dormían a esa hora en dos habitaciones, situada en el costado occidental de la casa, corrieron hasta la ventana de la sala, en el oriente de la vivienda, y abrieron fuego contra los integrantes del GOES.

Los agentes respondieron de inmediato al fuego, mientras otra unidad decidió ingresar por el garaje de la vivienda, que estaba dotado de dos mecanismos de seguridad. Entonces el intercambio de disparos se intensificó.

Los investigadores presumen que mientras se suscitó la balacera, uno de los secuestradores, identificada inicialmente como Mercedes González, de aproximadamente 24 años, disparó por la espalda, en dos ocasiones, contra Ospina Baraya.

Las unidades del GOES lograron ingresar por el garaje y penetraron al primer piso. Allí fueron muertos dos de los secuestradores, oriundos de Itagí y Envigado. Uno de ellos identificado inicialmente como Jhon James Arbeláez Morales.

Un tercer hombre, quien disparaba a los agentes desde el tercer piso descendió disparando con una subametralladora mini Uzi y una pistola calibre 9 milímetros. Los agentes lograron abatirlo en la escalera que conducía del segundo al último piso de la residencia.

Huella de El Chopo Fuentes de la Fiscalía dijeron que el delincuente fue identificado como Gildardo de Jesús Castaño Rincón. Sobre este hombre las autoridades dijeron que, al parecer, es familiar de Mario Castaño Molina, El Chopo , abatido por el Bloque de Búsqueda hace dos semanas en Medellín.

Al llegar al tercer piso, los agentes fueron recibidos a bala por una mujer, que custodiaba a Ospina y quien cayó abatida en el baño de la habitación.

La Policía halló el cuerpo sin vida de Lisandro en una habitación del tercer piso, ubicada en el costado occidental de la residencia. La víctima estaba atada por el pie derecho, con una cadena dorada forrada en cinta aislante, a una cama. El cadáver, dijo la Policía, presenta dos impactos de bala en el pulmón izquierdo.

La muerte del secuestrado, dijeron las autoridades, se produjo entre las 6:30 y las 6:45 de la mañana, mientras se desarrollaba la acción policial.

En la residencia fueron encontradas cuatro subametralladoras Ingram y mini Uzi, tres granadas de fragmentación, dos radios marca Icom y abundante munición.

Ospina, dijeron voceros de la Dijin, había sido secuestrado por sicarios del cartel de Medellín desde el pasado 4 de diciembre en desarrollo de una estrategia de Escobar para obligar a su hermano Rodolfo a que se retractara de acusaciones hechas en su contra por el homicidio de los hermanos Moncada y Galeano.

Rodolfo Ospina, enviado a Estados Unidos bajo el sistema de protección de testigos en donde es custodiado por la Drugs Enforcement Administration (DEA), fue el hombre que se salvó de la purga interna del cartel desatada en los primeros días de julio de 1992.

Las informaciones de inteligencia indican que Ospina se salvó de la purga durante una acción realizada por el brazo terrorista del cartel en una finca de La Estrella, un día después de la muerte de Fernando Galeano en La Catedral.

Ospina, indica la información en poder de las autoridades, se ocultó bajo un vehículo blindado y observó el momento en que los demás miembros de las familias Galeano, Moncada y Lopera eran obligados a salir de la finca y a acompañar a los hombres del cartel.

Tras el cruento episodio, Ospina se entregó a la Fiscalía General en Bogotá en donde acusó a Escobar de ser el autor intelectual y material del asesinato de esas familias. Además, entregó información sobre las actividades ilegales del capo en La Catedral.

La desolación era la principal característica de la casa donde permanecía secuestrado Lisandro Ospina Baraya.

De vez en cuando, los vecinos veían entrar a una mujer que parecía encargada del aseo. Era rubia, alta y bien parecida, creo que es la misma que murió adentro , señaló un testigo.

Otro vecino dijo que temporalmente se veían algunos carros en la casa. Una vez vi un Renault 4, no recuerdo el color. Otros días un Renault 6, amarillo, y el único automóvil lujoso que parqueaban algunas veces era un Mitsubishi gris .

Sobre la forma en que ocurrió la acción, un vecino dijo que escuchamos una bomba y después una plomacera de miedo; nos tiramos debajo de la cama, luego supimos que ahí tenían a un secuestrado... . El último mensaje para L. Ospina Esta semana, Mariano Ospina Baraya había solicitado a los captores de su hermano Lisandro que respetaran su vida en un mensaje enviado al director de la revista Semana para que se rectificara una información publicada el pasado 16 de marzo sobre la historia de la familia.

Estos son algunos apartes de la carta: Señor Mauricio Vargas Director revista Semana Bogotá Apreciado señor Vargas: En vista de que a la fecha de hoy no ha hecho públicas rectificaciones a las varias imprecisiones en su edición de marzo 16 de 1993, me veo obligado a publicar esta carta.

Fui arrestado el 31 de agosto de 1984 por agentes del IRS (Agencia Federal de Impuestos) y acusado de violar el Código 5313 del Título 31. Dicho código establece que toda entidad bancaria está obligada a reportar al IRS cualquier transacción superior a $ 10.000. Nunca tuve nada que ver con la institución bancaria involucrada en este caso y en ningún momento fui acusado de lavar dólares, como la mala prensa ha pretendido calificarlo, puesto que esta figura jurídica tan solo fue incorporada en el Código Penal de EE.UU. en 1986 (...).

Después de un largo y viciado proceso judicial, donde mi inocencia fue plenamente demostrada, fui sentenciado a diez años de prisión por un crimen que nunca existió (...).

En 1986 me convertí al cristianismo, o mejor dicho, me convertí en un verdadero discípulo del Evangelio de Jesucristo. Salí de prisión después de cuatro años, no solo por buena conducta, sino por una apelación que hice ante un tribunal del Departamento de Justicia.

A los secuestradores de mi hermano Lisandro les pido que respeten la vida e integridad de una persona inocente. Además, les pido que le hagan llegar una santa Biblia. Y a Lisandro le pido que lea el Evangelio según San Juan y que recuerde y medite nuestra charla sobre Cristo Jesús (...).

Atentamente, Mariano Ospina Baraya

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