LOS URIANA Y LOS EPIEYÚ CONSOLIDAN PACTO DE PAZ

LOS URIANA Y LOS EPIEYÚ CONSOLIDAN PACTO DE PAZ

Desde el pasado martes, cuando los Uriana entregaron los últimos 800.000 pesos de los diez millones que se habían comprometido a entregar a los Epieyú, para no ser molestados por estos en sus tierras en El Molino, las dos castas guajiras no podrán agredirse ni física ni verbalmente, ni guardarse rencor por hechos generados en deudas de tierra. Se pone fin así a una guerra de 16 años que enfrentó a las castas más numerosas y poderosas del pueblo wayuu los Epiayú tienen 26.478 miembros y los Uriana, 21.804, de una población de 127.269 y en la que murieron más de 200 personas por el simple motivo de pertenecer a una u otra familia.

24 de marzo 1994 , 12:00 a. m.

Guardando la tradición, las víctimas eran escogidas entre lo más representativo de cada casta. No se sabe cuántos murieron porque, también en desarrollo de su tradición, los wayuu no velan a sus muertos sino que los entierran inmediatamente y pocas veces acuden a las autoridades civiles a registrar los decesos.

El compromiso de no agredirse mutuamente forma parte del acta de conciliación firmada el martes entre los líderes de ambas familias, y avalada por unas 300 personas que acudieron a la Gobernación de La Guajira.

Este proceso es lento, pues son dolorosas las heridas que se deben restañar y depende en gran parte de la habilidad de los palabreros (jueces de paz). Se basa en un código no escrito, pero muy severo, que se estructura alrededor de que toda ofensa debe pagarse, no solamente las voluntarias sino las involuntarias, como pueden ser las heridas causadas entre niños que juegan.

El conflicto entre los Epiayú y Uriana se originó por la posesión de un extenso terreno los wayuu no expresan en hectáreas sus posesiones, no las tienen cercadas y tampoco acuden a las notarías para su registro denominado Guaymaral, ubicado en el municipio de El Molino, de unos ocho mil habitantes.

Cuando se iniciaron las conversaciones de paz, en junio de 1993, se acordó que los Uriana pagarían diez millones de pesos por las tierras de Guaymaral para que los Epiayú, que también las pretendían, cesaran en su reclamo. El 25 de agosto se firmó un acta previa de conciliación. En esa ocasión, los Uriana entregaron los primeros siete millones de pesos y el 9 de diciembre, 2,2 millones más.

El acta de conciliación final lleva las firmas, además, de los palabreros Josefa Robles y Manuel Peñaranda y del secretario de Asuntos Indígenas de La Guajira, Wilder Guerra Curvelo.

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