UNA IGLESIA UNA HISTORIA

UNA IGLESIA UNA HISTORIA

Se podría decir que todo comenzó frente al edificio de Avianca al lado de las bancas en las que trabajan los emboladores y más abajo de los teléfonos públicos del parque Santander. Allí, más o menos, se levantó la iglesia de El Humilladero el 6 de agosto de 1538, que se asume como la fecha de fundación de Bogotá aunque esta se oficializó el 27 de abril de 1539.

09 de mayo 1999 , 12:00 a. m.

Aunque El Humilladero representaba el nacimiento mismo de la ciudad, alegando que el templo era feo y no tenía valor arquitectónico alguno por su estructura pajiza, la Cámara de Representantes ordenó a la Gobernación de Cundinamarca su demolición el 20 de abril de 1887.

A pesar de su desaparición, la historia se encargó de que la tradición católica de Bogotá continuara templo tras templo hasta el día de hoy, cuando ya son cerca de 400. Todos con un gran contenido arquitectónico e histórico.

Este es el caso de la iglesia de Veracruz Panteón Nacional, la más antigua de Bogotá, construida en 1546. Recibe su nombre porque durante la época del Terror funcionó en ella la Cofradía del Santo Celo, dedicada a ayudar en su cadalso, condena y entierro a más de 80 próceres de la Independencia, entre ellos Antonio Villavicencio, Jorge Tadeo Lozano, José Miguel Carbonell y Antonio José de Caldas.

En una bóveda de cristal se exhibe la enorme cruz que los próceres velaban la noche anterior a su ejecución a manos de las tropas españolas. Los restos de muchos de ellos están aún guardados en la iglesia.

Este templo también tiene sus anécdotas. Por ejemplo, a comienzos del siglo pasado se ordenó la remodelación de sus ventanales, originalmente ovalados, porque, según dice la leyenda, semejaban los ventanales de los prostíbulos de París.

Capital religiosa La esquina de la carrera 7 con avenida Jiménez bien podría ser la esquina histórico-religiosa de Bogotá. En este lugar, además de la iglesia Veracruz, están la iglesia de San Francisco, la misma que se tomaron los maestros esta semana, y la de la Tercera Orden. El templo de San Francisco es considerado uno de los más importantes de la América Colonial, comparado únicamente con templos de Ecuador y Popayán Tal vez su mayor tesoro es el inmenso retablo recubierto con laminillas de oro, que data de la fundación del templo en 1556. Dentro de la iglesia también reposan las calaveras del virrey Solís (quien se ordenó como franciscano en la misma iglesia) y de su hijo, .

Fue precisamente el virrey Solís quien hizo construir la iglesia de la Tercera Orden en el lote contiguo a la de Veracruz. En dicho templo todos los elementos como retablos, confesionarios, púlpito y altar fueron elaborados en nogal por las manos del artista Pedro Caballero.

En cada pieza de madera, rigurosamente trabajada, se pierde la mirada por las miles de figuras y detalles tallados por el artista. Cuenta la historia que por defectos de cálculo económico en la obra, Caballero quebró y acabó volviéndose loco.

Más hacia el sur, en la carrera 8 con calle 9, está el templo de Santa Clara, declarado museo por el gran patrimonio artístico en obras de arte que posee. La iglesia y convento fue construida en 1647 y posee una sola nave. Su diseño fue hecho específicamente para que las monjas y novicias no tuvieran contacto con los sacerdotes ni con otras personas.

Por eso, los coros y la parte trasera están separados por una hermosa celosía detrás de la cual las religiosas participaban de las ceremonias. La iglesia fue adquirida por Colcultura en 1969 y declarada monumento nacional. En sus paredes se exhibe una gran cantidad de obras de arte donadas a través de los años por las familias de las novicias que ingresaban a la orden de las clarisas.

Bahareque y concreto Otro de los tesoros lo tiene la Capilla de la Bordadita, del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, en la carrera 6 con calle 14. Esta debe su nombre a que en su altar mayor exhibe la imagen de la Virgen del Rosario, bordada por la reina de España, Mariana de Austria, sobre tela con sedas de colores que envió al fundador del colegio, Fray Cristóbal de Torres, para que la Virgen fuera la patrona del colegio.

Las leyendas también forman parte de cada uno de los templos. Por ejemplo, en el caso de la Iglesia de La Concepción (carrera 9 con calle 10) el bello artesonado de su techo era el que lucía la finca de un ilustre personaje de la Colonia que lo donó luego de perder su propiedad arrasada por un río. La anécdota es que, sin adaptaciones, el artesonado ajustó a la perfección, aunque el templo, también Monumento Nacional, data de 1595.

Si de tesoros se trata, que mejor que la Capilla del Sagrario, contigua a la Catedral Primada, en cuyas paredes, presbiterio y púlpito se exhiben las pinturas del maestro Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos.

Con el fin de llamar la atención sobre la historia y belleza de los templos de Bogotá, Alexánder Palacio y José Miguel Vargas, diseñadores gráficos, elaboraron el libro Iglesias de Santa Fe de Bogotá, tesoros de bahareque y concreto, como tesis de grado, luego de año y medio de quemarse las pestañas en bibliotecas y archivos para recopilar la mayor cantidad de información posible sobre los templos de la ciudad (ver recuadro).

Tiene cerca de 700 fotos con todo tipo de aspectos de las 28 iglesias más representativas de Bogotá, y se constituye en la única publicación sobre los templos de la capital.

Por si alguna duda, apreciado bogotano, si usted quiere ir a las raíces mismas de su historia, el pendón que traía Gonzalo Jiménez cuando llegó a la Sabana de Bogotá y el ornamento con el que se celebró la primera misa en la recién fundada capital reposan en la Catedral Primada, otro de nuestros monumentos históricos.

Los templos están a la vuelta de la esquina. Usted elige el recorrido.

Apenas el primer tomo Luego de recorrer la mayor parte de las iglesias de la ciudad, Alexánder Palacio y José Miguel Vargas, autores del libro, se decidieron por 28 templos recopilados en el libro, con su historia, su arquitectura, sus leyendas y 700 fotos a todo color. La tesis (laureada) es el primer libro que se ha hecho sobre el patrimonio de las iglesias de Bogotá.

Como afirma Alexánder Palacio, es probable que algún día varios de los templos de Bogotá terminen como museo al igual que la iglesia de Santa Clara, situada en cercanías de la Cancillería.

Entre tanto, los autores del texto están pensando en otros tomos que abarquen las demás iglesias de Bogotá. Pero obviamente, como estudiantes recién egresados, buscan apoyo.

El libro incluye las siguientes iglesias: La Veracruz, San Francisco, La Concepción, Santa Bárbara, San Diego, San Ignacio, San Agustín, Nuestra Señora de Las Aguas, Santa Clara, la Capilla de la Bordadita, del Sagrario, La Candelaria, La Tercera, del Santuario de la Peña, Santa Bárbara de Usaquén, la Catedral Primada y La Capuchina.

También están la de Lourdes, Egipto, el Santuario de Monserrate, Nuestra Señora de las Nieves, el Voto Nacional, La Porciúncula, Santa María de los Angeles, el Santuario de Nuestra Señora del Carmen, Santa Bibiana y San Juan de Avila.

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