TERMINÓ 0-0-0

El de ayer fue un clásico singular. Terminó 0-0-0. Que cómo así? Respuesta: Santa Fe 0, Millonarios 0, disturbios 0.

06 de septiembre 1999 , 12:00 a. m.

Partido de alta tensión por el encuentro cara a cara de las dos barras bravas más grandes de Bogotá. Por eso, ante la amenaza latente del cierre del estadio, la campaña por la paz, el llamado a la buena conducta y el operativo antimotines adentro y afuera de El Campín. Los 30 mil espectadores que encontraron un puesto en las tribunas (oficialmente se dijo que pagaron la boleta cinco mil menos) se portaran como angelitos. Ayer ganó la gente. Cuando se quiere se puede, así sea con ultimátum de por medio. A veces toca así.

En la cancha, mientras tanto, un empate a ceros entre rojos y azules que estuvo a punto de quebrarse a siete minutos del final cuando el discreto juez Felipe Russi sancionó penalti a favor de Millos. El zaguero santafereño Paulo Casquete se tiró con las piernas adelante del escurridizo Foad Máziri, que rodó a tierra. Desde lo alto de la tribuna occidental, frente al área, pareció falta. Sin embargo, Casquete es capaz de jurar sobre una Biblia que la punta de su bota le pegó al balón.

Lo curioso fue la manera como celebraron los jugadores de Millos: brazos en alto, gritos ( tal vez alaridos?), abrazos y una pila de camisas azules sobre el caído Máziri. Faltaba un detalle chiquitico... Patear el penal! Y Daniel Tílger lo pateó y Agustín Julio lo tapó metiendo las palmas de sus dos manos a la izquierda de su arco. El portero salvó el punto.

El juego No se puede negar que el partido fue intenso, con mucha tracción. Sin embargo, de lado y lado demostraron que, por ahora, de talento hay poco y que toca, pues, apelar al sudor. Alta testosterona y bajas neuronas. La victoria era del que metiera la pata, así Casquete jure que en la jugada del penal fue más inmaculado que la Virgen María.

Iber Gruesso, el técnico de Santa Fe, se animó a jugar con John Reino como lateral derecho, lo que le hizo intentar un planteamiento combinado con tres zagueros centrales cuanto atacaba y con cuatro defensas marcados cuando defendía. Reino fracasó en su misión de ataque, pues fue más que controlado por Máziri y Javier Martínez.

Millos jugó como lo ha venido haciendo a órdenes de Luis García, el papá del capitán rival: dos líneas marcadas, una de cuatro defensas y otra de cuatro volantes. Eso sí, El Chiqui se decidió por los mismos hombres que le empataron a Nacional hace una semana: Máziri y el Choco Suárez en la mitad. Como no hay talentosos, pues a Millos le toca llevar la pelota entre todos y de a poquitos.

Así las cosas, el juego resultó una lucha de poder en la mitad de la cancha entre voluntariosos volantes de marca, pues El Moro Moreno fue una sombra en Santa Fe e hizo que Wilson Cano buscara la pelota en el torbellino en el que se convirtió el centro del campo.

Tiempos repartidos El comienzo fue mejor para Santa Fe, que se apoderó del balón y tuvo dos cabezazos francos (uno de Cachaza Hernández y otro de Wilson Cano) y un tiro libre de El Moro Moreno Murillo, que le quemó las manos al arquero Héctor Burgues. En el primer tiempo, Millos, de nuevo, buscó el ollazo en busca de Tílger, que estuvo torpe y a la media distancia del Choco Suárez. Uno de sus tiros zumbó cerquita al vertical izquierdo.

El segundo tiempo, en cambio, fue mejor para Millos, debido, en buena parte, a que Gruesso decidió arriesgar con Edilberto Salazar, a ver si con un compañero cerca El Moro despertaba. No funcionó, pues Millos halló más facilidades en la mitad para tener la bola. El ingreso de Guillermo Rivera (terminó expulsado) por Guama Cardona, y el de Andrés Chitiva por el enredado Juan Carlos Jaramillo, sirvieron para que la pelota buscara el área roja por las bandas.

Santa Fe, en el segundo acto, solo tuvo una llegada clara: taponazo de Salazar que paró Burgues en la base del palo. Y Millos tuvo el penal y un cabezazo de Tílger que terminó en un rebote en la espalda de Cuenú, bajo el horizontal.

En resumen, se corrió mucho y se sudó igual. Hubo más testosterona que neuronas. Tílger falló la opción del partido y el juego se fue 0-0-0. Empate en la cancha y victoria en las tribunas. No pasó nada entre las barras... Ni entre los equipos.

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