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RUMORES QUE MATAN

RUMORES QUE MATAN

Una ola de rumores sacudió ayer el mercado financiero colombiano y el nerviosismo se apoderó muchos clientes de la banca.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
27 de mayo 1999 , 12:00 a. m.

Vía telefónica, en la bolsa, en los pasillos del Congreso, en las calles, en las oficinas, pero principalmente en las puertas y cajeros de las entidades financieras se extendió un rumor sobre el que nadie tenía certeza pero del que todos hablaban: intervención de nuevas entidades por parte del gobierno.

Tal fue el pánico que varias instituciones registraron retiros mayores a los que normalmente presenta en un día ordinario. En carne propia, el banco Davivienda sufrió el efecto del pánico de ayer. En varias sucursales se presentaron retiros masivos. Se estima que los retiros ascendieron a 30.000 millones de pesos.

La ola de que algo estaba pasando en Davivienda se regó como pólvora hasta el punto de que en pleno debate de la Reforma Financiera, en la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes, el ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo y la Superintendente Bancaria, Sara Ordóñez, recibían constantes llamada a sus celulares y entre ellos mismos se secreteaban. Algo estaba pasando.

Tras una de las llamadas al celular de la Superintendente en la que se le informó que los retiros ya eran preocupantes en el caso de Davivienda, la funcionaria redactó desde la propia mesa directiva de la Comisión y de su puño y letra un escueto comunicado de prensa. Minutos más tarde convocó a la prensa que asistía al debate de la Reforma para explicarles lo que estaba sucediendo.

Les puedo asegurar que en este momento no hay ninguna entidad financiera que esté en turno para ser intervenida. Quien este causando este tipo de rumores y generando este pánico debe saber que esto es un delito , dijo la funcionaria, tras pedirle a los medios que ayudarán a evitar agrandar este pánico.

De dónde Saber a ciencia cierta en dónde comienza un rumor es algo imposible. Pero la verdad es que una vez regado es casi imposible detenerlo.

La prueba es que a pesar de que los dos altos funcionarios, el ministro de Hacienda y la Superbancaria, se encargaban al medio día de ayer de explicar, de jurar y asegurar que no nadie debe temer por la quiebra de alguna nueva entidad financiera, los teléfonos no cesaban de sonar en los periódicos, emisoras de radio y noticieros de televisión preguntando que estaba pasando.

Todo parece indicar que la gente se puso más nerviosa ayer, tras escuchar la noticia de la intervención para liquidar de la Corporación Financiera del Pacífico, Corfipacífico. Con el agravante de que cuatro días atrás, se había declarado la intervención para liquidar de los bancos ecuatorianos Pacífico y Andino.

Así las cosas, una histeria general se desató entre los clientes que sólo quieren cuidar sus pesitos. Pero, a decir, verdad ya los clientes del sistema vienen nerviosos desde el año pasado, al ver las noticias sobre los resultados de la banca.

No hay que olvidar que 1998 fue un año crítico en el que se vivió incluso la oficialización de dos entidades financieras (Granahorrar y Uconal) la fusión de la banca cooperativa y la liquidación de varias cooperativas de carácter financiero. Hay entonces razones para el nerviosismo que existe.

La ayuda Y no deja de parecer extraño, que las propias medidas de alivios que el gobierno ha anunciado para la banca terminen por asustar más a los clientes e inversionistas. La Superintendente Bancaria, Sara Ordóñez recalcó ayer que el apoyo de Fogafin buscaba precisamente fortalecer a la banca y no estigmatizar a una entidad sólo por el hecho de acudir a esta ayuda.

En el caso del Fondo de Garantías de Instituciones Financieras, la entidad está ofreciendo un plan de salvamento, en el que los propios accionistas tienen que poner de su bolsillo recursos para recibir la línea de crédito de capitalización.

Como dice la Superbancaria es mejor acudir a este préstamo que caer en un deterioro patrimonial que ponga en riesgo los ahorros de los depositantes.

El ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, señaló que efectivamente ya algunas entidades financieras han acudido a Fogafin para que les presten y salir adelante.

Pero también en los últimos días ha comenzado a hacer carrera una especie de síndrome de entidad financiera pequeña.

Esto se agudizó a partir, precisamente, de la intervención de los bancos Pacífico y Andino.

El presidente de la Asobancaria, Jorge Humberto Botero, calificó como muy grave está sensación que están teniendo muchos colombianos, de que son las entidades financieras las que corren mayores riesgos.

Precisamente, dentro de la ola de rumores la Superbancaria descartó que entidades pequeñas como el Selfin o el Unión tengan dificultades que las ponga en peligro. Destacó el caso del Banco Superior que será capitalizado en 53.600 millones de pesos por sus propios accionistas.

Lo que es cierto es que toda la banca está prácticamente en la llamada visita in situ, pero advierte la Superbancaria que esto es para que no nos coja una crisis como la de los años 80.

Se está vigilando, centímetro a centímetro a todos los establecimientos financieros para evitar sorpresas. Y hasta el momento todo está bajo control.

Esto sí advierte que ninguna entidad resiste que le retiren masivamente sus recursos. Por eso calmó los ánimos.

En cuanto a la banca pública también aseguró que no hay campo a los temores porque todas están adelantando el riguroso plan de desempeño y de reestructuración que se les exigió.

COMUNICADO El Ministro de Hacienda y la Superintendente Bancaria se permiten informar a la opinión pública, lo siguiente: En el día de hoy han surgido rumores en el sentido de que la Superintendencia Bancaria estaría próxima a intervenir el Banco Davivienda.

Que, por lo tanto, resulta necesario aclarar a la opinión pública que el Banco Davivienda es una entidad sólida, de larga tradición en el mercado, que actualmente cumple en exceso los requisitos de solvencia exigidos por la ley.

Que de acuerdo con las cifras que reposan en la Superintendencia Bancaria, Davivienda refleja a abril de 1999 una utilidad de 6.061 millones de pesos, lo cual la ubica en el cuarto lugar dentro del sector financiero. Que el patrimonio de Davivienda asciende a 340.000 millones de pesos, y su índice de solvencia es del 12.1 por ciento superior al exigido por la ley.

Que las cifras anteriores permiten concluir que el Banco Davivienda tiene una adecuada situación financiera y que, por lo tanto, se ratifica que no son ciertos los rumores según los cuales el Banco Davivienda sería objeto de intervención o de cualquier otra medida cautelar.

Santa Fe de Bogotá, 26 de mayo de 1999 Juan Camilo Restrepo Salazar, Ministro de Hacienda y Crédito Público Sara Ordoñez Noriega, Superintendente Bancaria

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