PAVIMENTAR FUE UNA EXCUSA

PAVIMENTAR FUE UNA EXCUSA

En Villas de Kennedy ya hay muchas salas de las casas que no se ensucian de barro. También hay vecinos que antes no se podían ni ver y hoy son los grandes amigos. Además, han aprendido a sacar la basura los días que toca.

12 de agosto 1999 , 12:00 a. m.

Esto, que posiblemente no tenga relevancia para muchos sectores, en esta zona fue todo un logro.

Y todo se ha vivido en los últimos tres años, porque la junta de acción comunal demostró que sí se podían hacer cosas.

En 1996 participaron en el programa Obras con saldo pedagógico y recuperaron una construcción que quedó a medias en 1993. Según dicen, la estructura se convirtió en nido de ratas y botadero de basura que lo único que producía era espanto.

Parece que la plata que tenía destinada la Junta Administradora Local no alcanzó para terminar la edificación y por eso quedó abandonada , explica Juan Machado, presidente de la junta de acción comunal de este barrio de la localidad de Kennedy.

Entonces presentaron el proyecto para hacer el salón comunal y hoy es una edificación de tres pisos que sirve no solo para hacer las asambleas, sino además para que los jóvenes jueguen tenis de mesa, futbolín o vean películas en video.

En la sede también, cada 15 días, varias señoras del barrio les hacen actividades a las personas de la tercera edad.

Pero la importancia de haber levantado la edificación va más allá de los simples ladrillos. De los 30 millones de pesos que se les dieron, sobraron 7 millones que sirvieron para pavimentar la calle de enfrente. Así la gente le perdió el miedo a pasar por la zona y además vio que las obras que les habían anunciado no eran carreta.

En 1997, también con el programa Obras con saldo pedagógico adoquinaron otras nueve calles.

Con esto además, se le dio trabajo a la gente de la zona como ocurrió con José Reinel. Este maestro de obra dejó otros trabajos por hacer el de su barrio. Había que hacerlo como fuera así hubiera riesgo de que no pagaran . Hicieron un trato que consistía en que se compraba el material y si sobraba plata se le pagaba a José. Y sí sobró , dice sonriente.

La obra tuvo sus repercusiones. Los que viven junto a las calles adoquinadas se han comprometido a cuidarlas. Yo espanto los chinos que vienen a tumbarme las maticas , cuenta Sandra Toquica una residente que dice que entre todos los vecinos de su cuadra, desde que la arreglaron, la mantienen.

Y en las que faltan, se ha creado una nueva cultura de sacar la basura el día que es. Esto, en el sector, es un gran logro.

El sueño Ver su barrio con todas las calles pavimentadas es la ilusión de los habitantes del sector y ya han caminado los pasos más difíciles para lograrlo. El barrio está incluido dentro del programa de Desmarginalización de Barrios de la Alcaldía Mayor y a ya firmaron un convenio para que les pavimenten las 19 calles peatonales y 5 principales que les hacen falta.

Quedarían tres calles, pero para no perder la capacitación y filosofía que trabaja Obras con saldo pedagógico dejaron otras tres calles peatonales concursando para que este programa se los financie.

A través de estas obras físicas, los habitantes del barrio le han parado bolas , como ellos mismos dicen, a la junta de acción comunal.

Yo no creía en nada de esto y ahora soy uno de los que está recogiendo la plata para lo de la pavimentación , dice Argemiro Valero.

Esto porque la comunidad debe dar un porcentaje de lo de la pavimentación.

Además, la creación de un comité de conciliación también ha llevado a los vecinos a entenderse mejor. A uno ya lo conocen y le hacen caso , dice Luis Eduardo Garzón, conciliador de la junta.

Cuenta que el comité entra a mediar cuando hay conflictos y recuerda que dos vecinos que antes no se podían ni ver ahora son los grandes amigos.

Nunca habían hablado. Uno le echaba agua al otro y el otro la basura. Hasta que los pusimos a dialogar y ahora son buenos amigos , dice orgulloso Garzón.

Esta unión es otro ejemplo que busca resaltar el premio cívico convocado por la Fundación Corona y la Casa Editorial EL TIEMPO.

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