SEGUNDAS PARTES SÍ SON BUENAS

SEGUNDAS PARTES SÍ SON BUENAS

Los jonroneros Mark McGwire y el dominicano Samuel Sosa parece que quieren despedir el milenio a pasos agigantados con sus hazañas en el béisbol de las Grandes Ligas. Dicen que segunda partes no suelen ser buenas, pero este filme que de nuevo protagonizan Sosa y McGwire parece hacer caso omiso a ese proverbio.

21 de septiembre 1999 , 12:00 a. m.

Ellos sostuvieron el año pasado un enconado duelo por el liderazgo de ese emocionante apartado del béisbol, que finalmente conquistó el estadounidense 70 por 66, pero ambos jugadores rompieron la marca de 61, en poder del desaparecido Roger Maris desde 1961.

De nuevo, como rememorando aquella epopeya, este dinámico dúo continuó rompiendo pelotas con sus descomunales batazos.

En Chicago, el dominicano se despegó el sábado de su archirrival, al conectar su vuelacerca número 60 de la campaña, convirtiéndose así en el primer jugador en la historia de las Grandes Ligas en lograrlo por dos temporadas consecutivas.

El cuadrangular rompió una sequía del dominicano en ese apartado de siete juegos seguidos, luego de que su último toletazo fuera el 9 de septiembre frente a los Rojos de Cincinnati.

El dominicano también se puede convertir en el primer jugador de la era moderna en terminar la campaña con más jonrones que las victorias de su equipo, pues los Cachorros sólo tienen 60 triunfos con 90 derrotas.

En cambio, su eterno rival, McGwire, que había alcanzado el 56 el viernes y estuvo callado el sábado, conectó dos el domingo para acercarse a tres del ídolo de San Pedro de Macorís, al llegar a 58.

Anoche, en un partido entre las novenas de los dos jugadores, McGwire, en el séptimo episodio, sumó un cuadrangular más a su cuenta. Sosa se fue en blanco.

El año pasado, el puntero siempre fue el pelirrojo , en cambio, en esta, desde que el dominicano tomó la arrancada en revancha, siempre ha estado de tres a cuatro pasos delante del estadounidense.

El partido del domingo fue el número 62 que McGwire conecta jonrón por partida doble, para empatarse con Hank Aaron en la lista de todos los tiempos.

La disputa entre estos sempiternos rivales se ha salido del casillero de los vuelacercas y es ya una pugna en otros departamentos ofensivos del béisbol.

Estos contendientes no sólo se empecinan en caerse a bambinazos, sino que mantienen también un cerrado duelo en varios departamentos con el madero, como son carreras anotadas, impulsadas y boletos recibidos.

En esta campaña, sumando las estadísticas de anoche, McGwire gana por una (136 contra 135) en impulsadas, están empatados, a 108 en carreras anotadas, y el Big Mac lo hace en boletos recibidos 122 a 70 y en menos ponches tragados , 130 por 160.

Aunque los equipos de ambos jugadores están descartados para los play offs en la Liga Nacional, los serpentineros contrarios no dejan de preocuparse con la presencia de ellos en el cajón de bateo.

Cuando quedan 12 juegos para que concluya el calendario regular, Sosa bien puede coquetear con su antigua marca personal de 66, mientras que el Hijo de Pomona se puede convertir en el segundo hombre que sobrepasa los 60 por segundo año consecutivo.

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