DEL TURISMO A LA POBREZA, EN SAN ANDRÉS Y PROVIDENCIA

DEL TURISMO A LA POBREZA, EN SAN ANDRÉS Y PROVIDENCIA

La crisis de San Andrés es completamente distinta de la de Providencia, aunque tienen algunos problemas comunes. A diferencia de San Andrés, Providencia no se ha dejado colonizar por el continente, ni por el turismo de electrodomésticos, ni por los cientos de cartageneros importados (con cédula en mano) por políticos que así consiguieron sus curules, ni por la construcción de hoteles de diez pisos que cambiaron el encanto primitivo por una versión pobre de Miami. Tampoco se cambiaron tierras por Cadillac ostentosos que se podrían bajo el salitre y el sol del Caribe, ni se hizo un aeropuerto invadible por hordas pasajeras que dejaban detrás sus basuras, latas e ilusiones. En lugar de ser como San Andrés, una de las islas con mayor densidad de población en el mundo, Providencia conserva una modesta población que incluye un 90 por ciento de habitantes angloparlantes biculturales, y la ley colombiana permitió un control de inmigrantes que ha hecho difícil su deterioro.

06 de septiembre 1999 , 12:00 a. m.

Qué está haciendo la gente de Providencia ahora que la situación está tan difícil?, les pregunté a varios amigos isleños. Pues la gente se dedicó a sacar pescado, plátano, cangrejo, mangos... Paradójicamente, este regreso a lo básico tiene lados positivos. La crisis actual presenta peculiaridades y también similitudes con la generalizada en el país, pero esta perspectiva de los extramuros de la nación descubre en estas pequeñas comunidades un microcosmos de la sociedad y la economía colombianas. Se podrían distinguir tres etapas en la evolución de la isla durante las décadas recientes.

Providencia era una economía de intercambio, donde las familias cultivaban la tierra, pescaban, y tenían su propia música, gastronomía y ron. La isla tenía caballos y ganado, agua fresca que corría en manantiales desde las montañas, y tierra fértil donde sembraban en cada lote los frutales de todas y cada una de las estaciones. Economía de subsistencia que le permitía a la población la libertad de trabajar duro para sí, cuando y como quisiera. Dueños del lugar, la gente era amable con los extranjeros que llegaban a acampar o a quedarse en esas primitivas cabañas que pasaban por hoteles. Yo sé que en el mundo hay dos paraísos, pero no sé dónde es el otro , me decía un extranjero. Este es un pequeño paraíso celosamente custodiado por lo zancudos. Todo cambió (menos los zancudos).

El reclamo nicaragense de 1977 llevó a que Colombia afirmara su soberanía mediante una red de instituciones nacionales, departamentales o nacionales que tuvieron su representante en la isla. Un empleo por familia se volvió parte de la economía, que traía algún efectivo y daba a todos el acceso al seguro social. A pesar de que mucha gente trabajó duro, también hubo una burocracia de puestos donde no había mucho que hacer, un empleo de bostezos; como me dijo alguno hace 10 años: Esto lo vuelve a uno perezoso . Las islas se pusieron de moda y un turismo masivo dinamizó la economía (y aumentó desproporcionadamente la población de San Andrés). No todo lo que hizo la Colombia central fue malo, ni lo que hicieron los gobernantes locales fue tan bueno.

Tras el auge del turismo y el empleo ahora llegó la tercera etapa: un pronunciado declive. La apertura económica les quitó su atractivo de puerto libre, la crisis generalizada disminuyó el turismo, la casi totalidad de los últimos gobernadores y alcaldes fueron a la cárcel, muchos dineros se invirtieron en contratos millonarios para obras faraónicas mal hechas por los amigos del servidor público de turno. En Providencia la carretera circunvalar que consumió el presupuesto, y la arena de algunas playas, ahora tiene que rehacerse gracias a un contrato presidencial. El municipio está atrasado en pagar varios meses de sueldos, pero está al día con el downsizing , el outsourcing , y la privatización de servicios. En esta época de vacas flacas la isla está desolada y empobrecida.

Cómo puede empobrecerse algo que nunca fue rico o que siempre fue primitivo ? Por desmoralización y por agotamiento de recursos. Providencia puede aún alimentar a su población, pero se han ido acabando caracoles, langostas, peces grandes, tortugas, iguanas, morrocoy... como se agotaron en siglos pasados las maderas de cedro y fustig. El turismo masivo fue un contrasentido para el frágil ecosistema local: no ha sido un desarrollo sostenible .

El problema del narcotráfico ha tenido altibajos. Seguramente fruto de desembarcos, naufragios y escaramuzas, algunos sacos plásticos llenos de marihuana o cocaína siguen flotando a la deriva en el mar y aparecen a veces en las playas. Desde hace una década estos sacos propiciaron sus propios consumidores y su red de distribución local. Qué haría usted si el mar le trae un bulto lleno de coca que vale muchos (muchos) millones? En días pasados un pescador observó la paca flotando en altamar y la dejó pasar: ni quiso saber del asunto. Esta calculada indiferencia es un buen indicio. En el pasado se habla de viejos que secretamente enterraron en el jardín la cocaína encontrada, como si fuera el oro de tiempos idos. El tráfico sigue rumbo al norte, dejando a su paso algunos muertos, drogadictos, encarcelados, bandidos, corrupción, cinismo social... Le suena conocido? Pero en Providencia sigue siendo seguro caminar en la noche y observar las estrellas...

Qué beneficios sociales quedaron de la bonanza pasada? La represa del acueducto funciona a pesar los temores ecologistas, y la electricidad mejoró (así sea a un costo ilegal y para beneficio de los proveedores de la Costa); tristemente no se invirtió en salud, ni en educación. Qué está pasando con la plata que le pagamos al Seguro Social? Por qué no nos prestan más el servicio si nosotros seguimos pagando? Se la roban en Bogotá? Yo también reclamaría: Por qué los puntajes de los bachilleres son bajos? El problema es nacional y aquí es donde deberían centrarse los esfuerzos, así no traigan votos.

Mucha gente se está yendo a dormir con hambre , me dijo un viejo amigo. Esto no es raro en la realidad social del país; pero en Providencia, donde la naturaleza es tan pródiga como su nombre, el mensaje sonó alarmante.

Agregó riendo en su inglés isleño: Antes había tourist (turistas); ahora sólo quedamos los poorist ( pobristas ) . El desconcierto y la amargura de los desempleados no tienen solución a corto plazo.

A pesar de algunos turistas (muchos buzos) extranjeros, las playas estuvieron solitarias durante estas vacaciones; es un consuelo que Nicanor, Rudi, Juan Guillermo, y hasta la famosa modelo desnuda produciendo su almanaque junto al mar dan los buenos días cuando se les cruza en Providencia... Muchos jóvenes están volviendo a pescar y a cultivar la tierra. La cosecha de mangos y la recolección de cangrejos fueron generosas, y tal vez estos períodos difíciles fortalezcan los mejores atributos de la isla encantada.

*Profesor Titular en la Universidad de los Andes

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