INVENTARIO PARA ENTRAR EN EL SIGLO XXI

INVENTARIO PARA ENTRAR EN EL SIGLO XXI

A este libro se le ha definido como mosaico de palabras, espejo de imágenes, acercamiento de antinomias, inventario de azares... , pero se trata, ante todo, de un diccionario de conceptos, más que de palabras, con el cual su autor se aproxima a la configuración de lo que será el mundo en el próximo milenio. Conjugando en tiempo futuro, reflexiona al filo del siglo XXI, siguiendo una vieja tradición, tan antigua como la sociedad. Pero el libro podría situarse dentro de un campo contradictorio. Si el autor parte de la comprobación del fracaso de las predicciones realizadas para el siglo XX, como no esperar que las enunciadas ahora por el mismo no corran al mismo albur?.

14 de agosto 1999 , 12:00 a. m.

El autor no desestima el riesgo, pero se afirma en las posibilidades que le ofrece la ciencia prospectiva. Más que una especulación de carácter intuitivo, se trata de utilizar la configuración del presente para realizar un estudio serio e interdisciplinario en el que la proyección del futuro no será más que la consecuencia lógica de la conducta de hoy. De tal manera, el libro invoca la racionalidad de la ciencia, dejando de lado, desde luego, las visiones de los futurólogos y de las ciencias ocultas, así como las reflexiones de los profetas del desastre.

De la A a la Z, con sus 460 entradas, Attali levanta un verdadero inventario de las líneas de fuerzas dominantes del mundo moderno, en toda su complejidad y desde este punto de vista el libro, en su precisión, lleva al lector a irrumpir en un paisaje de posibles y verosímiles futuros dominados, según el autor, por tres grandes tendencias; son ellas: el nomadismo, la virtualidad, el laberinto y la red.

Consecuentemente la obra tiene tanto de laberinto como de red, de nomadismo (términos que remiten a otros) como de virtualidad. El diccionario del siglo XXI parece haber sido escrito con el propósito de responder a preguntas fundamentales de índole general que a todos interesan, también en razón de internar al lector en un viaje hacia el futuro, y en último término para cumplir con la primera y simple razón práctica de su utilidad, para la cual están hechos todos los diccionarios: la consulta oportuna. Y aunque su autor no practica el arte del aforismo, a su mente acuden algunos pensamientos en forma epigramática. Por ejemplo: amor: primer tema de conversación, último objeto de consumo. Primera locura del hombre, último refugio de la humanidad .

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