MIRE BIEN LO QUE COME :

MIRE BIEN LO QUE COME :

08 de septiembre 1999 , 12:00 a. m.

Las proteínas, los carbohidratos y las grasas son esenciales en la alimentación.

Recordar con claridad qué alimentos nos convienen para mejorar nuestro desarrollo físico y mental es una labor que en muchas ocasiones se torna complicada.

Esto en muchas ocasiones implica que comemos todo lo que nos ponen en frente sin detenernos a pensar si lo que consumimos es conveniente para nuestro organismo o por el contrario le está afectando.

Es por esta razón que aquí presentamos, con la ayuda de la Organización Panamericana de la Salud, OPS, un compendio informativo sobre la importancia de consumir proteínas, carbohidratos y grasas en las cantidades necesarias para nuestro organismo.

Proteínas Las proteínas son sustancias que forman parte de los tejidos animales (sangre, músculo, piel, etc.) y de los tejidos vegetales (semillas, raíces, hojas, etc.) Están constituidas por unos elementos más pequeños llamados aminoácidos que se unen en forma de cadenas y, dependiendo de cuáles se unen, así se formará una proteína diferente.

Existen alrededor de 20 aminoácidos que se encuentran en las proteínas, y de estos, ocho son esenciales para el ser humano porque el cuerpo no los puede producir. Si el organismo obtiene estos aminoácidos de los alimentos, entonces puede elaborar los otros que se conocen como no esenciales. Lo importante es que todos los aminoácidos esenciales estén disponibles al mismo tiempo para que el cuerpo pueda producir otros.

En general, los alimentos de origen animal (leche, carnes, huevos) tienen una proteína de mejor calidad que los alimentos vegetales porque contienen todos los aminoácidos esenciales en las proporciones adecuadas para el ser humano.

Aunque al mezclar alimentos vegetales, como arroz con frijol, se obtiene también una buena proteína porque los aminoácidos que le hacen falta a un alimento se los provee el otro. Así también, al combinar una pequeña cantidad de un alimento animal, se mejora la calidad nutritiva de un alimento vegetal, como es el caso del arroz con leche o macarrones con queso.

Carbohidratos Los carbohidratos son el combustible básico del cuerpo humano. Muchas de las funciones que lleva a cabo el cuerpo están diseñadas para usar a los carbohidratos como su único o más importante combustible. Un ejemplo es el cerebro que usa un carbohidrato que se llama glucosa para funcionar adecuadamente.

Los carbohidratos al igual que las proteínas forman cadenas que están constituidas por dos o más carbohidratos simples que hacen un carbohidrato complejo.

Los carbohidratos simples se encuentran en alimentos como azúcar común, golosinas, jaleas, mieles, bebidas gaseosas, repostería y en menor grado en frutas y verduras.

Los alimentos que contienen carbohidratos complejos como el almidón son los cereales y sus productos (arroz, pan, fideos) raíces (yuca) tubérculos (papa) y leguminosas (frijoles, garbanzos).

Dentro de este grupo de nutrimentos, se encuentra la fibra, que se ha definido como un carbohidrato que no puede ser digerido por el organismo, pero que es necesario en el proceso de la digestión.

La fibra favorece los movimientos del intestino, la evacuación intestinal y además da volumen a las heces con lo que ayuda a evitar enfermedades como el estreñimiento, la diverticulosis, hemorroides y cáncer de colon. Ayuda también a reducir el nivel de colesterol en la sangre y la absorción de grasa con lo que previene problemas de obesidad y enfermedades del corazón.

Grasas Las grasas están compuestas de elementos que se llaman ácidos grasos. De estos hay dos tipos, los que se conocen como saturados que se ha encontrado se relacionan con la aparición de enfermedades del corazón, y los que se llaman insaturados.

Además se encuentra el colesterol que es un tipo de grasa que al ingerirse en exceso se deposita en las paredes internas de las arterias e impide que la sangre circule fácilmente por lo que el corazón debe hacer un esfuerzo mayor y está más propenso a sufrir enfermedades.

Por otro lado, el consumo excesivo de alimentos ricos en grasa aparejados a una vida sedentaria puede provocar obesidad y aumenta el riesgo de sufrir enfermedades del corazón e hipertensión.\ Por estas razones, es conveniente: Evitar el consumo excesivo de grasa.

Reducir el consumo de colesterol y de grasas saturadas que se encuentran principalmente en alimentos de origen animal, como carnes grasosas, embutidos, quesos grasosos, yema de huevo, vísceras, manteca, crema, mantequilla, mayonesa, etc.

Emplear grasas vegetales (aceite, margarina) en la preparación de los alimentos.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.