MURIÓ ADOLFO BIOY CASARES

MURIÓ ADOLFO BIOY CASARES

Adolfo Bioy Casares, un escritor de imaginación inagotable y considerado como uno de los grandes autores en la literatura hispanoamericana, murió hoy a los 84 años en una clínica de Buenos Aires, confirmaron a EFE fuentes del centro asistencial.

09 de marzo 1999 , 12:00 a. m.

El novelista falleció en el Centro de Educación Médica e Investigación Clínica (CEMIC), después de una serie de complicaciones respiratorias y coronarias que en los últimos meses forzaron a los médicos a ordenar varias veces su hospitalización, dijeron las fuentes.

Bioy Casares fue galardonado en 1990 con el Premio Cervantes, el más prestigioso para las letras de Iberoamérica, reconocimiento que en su país logró también el novelista Ernesto Sábato. Su temprana inclinación a la escritura y la relación que lo unió a Jorge Luis Borges desde 1932, marcaron la actividad profesional de Bioy Casares, quien en 1940 publicó La invención de Morel, considerada como su obra maestra.

Había nacido el 15 de septiembre de 1914 en Buenos Aires, ciudad a la que conoció hasta el último rincón y describió de manera exquisita en sus múltiples publicaciones. Plan de evasión, El sueño de los héroes, Diario de la Guerra del Cerdo, Dormir al sol, Historia prodigiosa, El lado de la sombra, El héroe de las mujeres, Historias desaforadas y Una muñeca rusa son demostraciones de su abundante fantasía.

Además, compartió trabajos con su esposa, la escritora Silvina Ocampo, fallecida en 1993 tras 53 años de matrimonio, y con Borges, con quien también dirigió la famosa publicación de libros policiales de reconocidos autores llamada El séptimo círculo.

Escribió con Borges cuentos antológicos, muchos de ellos parodias de novelas británicas del género policial publicadas en el comienzo del siglo, bajo los seudónimos de Honorio Bustos Domeq y Suárez Lynch.

Su aspecto aristocrático, que le ayudó para enamorar a muchas mujeres, no le impidió el reconocimiento popular en su país, sobre todo en los últimos años de su vida.

Durante su larga vida como escritor, Bioy Casares escribió todas sus obras a mano, nunca acudió a la máquina de escribir y menos al computador. Ultimamente dictaba sus novelas, de las cuales, la última publicada fue De un mundo a otro.

En múltiples entrevistas concedidas en los últimos años de su vida, Bioy Casares afirmaba su intención de seguir viviendo hasta los 150 años porque la muerte no le hacía gracia . Su pensamiento al respecto quedó plasmado en sus memorias publicadas en 1994: La muerte es un final que desorienta, vivimos para una larga vida y de pronto viene este tropiezo realmente imperdonable de la muerte y se va todo al diablo. Es impresionante cómo vivimos creyendo que vamos a seguir viviendo y que vamos a vivir en el recuerdo .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.