LOS PAJARITOS:

31 de marzo 1999 , 12:00 a. m.

No se requiere ser ornitólogo experto para darse cuenta de que las avecillas por llamarlas de alguna manera sencilla constituyen el mejor ornamento natural de los campos, de los parques y de las ciudades en general, como debiera ser si la contaminación urbana no contribuyera en gran manera a alejarlas. Pero una compatriota antioqueña, según amplio informe que hemos publicado, ha tomado como auténtica bandera de su actividad cotidiana estimular la presencia de las avecillas en los parques, en los jardines y hasta en los balcones de las residencias.

Con sus plumajes multicolores, sus vuelos y sus trinos, las avecillas constituyen uno de los más preciados elementos del ornato público. Es mejor por ello, en grado superlativo, mantenerlas en libertad y no sujetas a la prisión de las jaulas, que son un verdadero instrumento de cautiverio perpetuo.

Atraer a las avecillas es bien sencillo y práctico. Se trata simplemente de colocar a su alcance alimentos adecuados. Hasta la fuente alimenticia llegarán con sus colores y trinos, cuando advierten que nadie va a amenazarlas. Pongámosle manos a la obra.

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