UNA ODISEA DE CINCO MILLONES

UNA ODISEA DE CINCO MILLONES

El miércoles y jueves de la semana pasada la compañía Siderúrgica de Medellín, Simesa, vivió uno de los peores episodios de su vida jurídica.

15 de septiembre 1999 , 12:00 a. m.

Una orden de embargo contra las cuentas bancarias de la empresa llegó el miércoles a las 4 de la tarde, a 15 instituciones financieras de Cali y casi termina paralizando su operación.

La orden, proferida por la juez 21 civil municipal de Cali, era perentoria: las cuentas debían congelarse en todo el país, porque Simesa era solidaria en la deuda que tiene la empresa Termicom con la Compañía Nacional de Transportes, Conaltrasa.

Las cuentas congeladas tenían recursos por 3.500 millones de pesos y la deuda de Termicom es de 5 millones de pesos.

Termicom es la empresa que distribuye en Cali materiales para la construcción, entre ellos algunos productos de Simesa.

Ese miércoles los directivos tuvieron que recurrir a todos los bancos del país a explicar que la situación no tenía que ver con problemas financieros o dificultades por las que estuviera atravesando, sino simplemente que se veía envuelta en un problema jurídico que no había causado.

En la ley existe una norma que señala que quien envía mercancías es solidario en el flete con el que la transporta. Sin embargo, los fletes que debe Termicom a Conaltrasa no fueron contratados por Simesa.

La siderúrgica, sin embargo, terminó afectada por la deuda, debido a que le vende las mercancías Termicom, y en este sentido, la juez interpretó que la siderúrgica es solidaria con su distribuidor en el pago de los fletes.

Con base en esta norma, la compañía Conaltrasa exigió a la siderúrgica el pago del dinero que le adeuda Termicom. Pero los directivos de Simesa señalaron que su operación se ajusta a la ley y como no son los deudores, no aceptaron pagar.

Por su insistencia, la compañía logró que se limitara el embargo a un grupo de cuentas que suman 12 millones de pesos.

Esta semana se conocerá el fallo definitivo, mediante el cual el juzgado podría estar exonerando a Simesa de este caso.

Pago en efectivo El embargo paralizó entre miércoles en la tarde y jueves al medio día, los recursos que por cerca de 3.500 millones de pesos tenía la compañía en sus cuentas bancarias.

Aunque el jefe del departamento jurídico de Simesa, Juan Pablo Molina, señaló que la empresa no es responsable por estas deudas, terminó con su actividad casi paralizada por la decisión judicial, que le generó pérdidas en sus cuentas y mayores costos en su operación.

Ese mismo día la empresa debía pagar la nómina a sus 480 empleados. Con las cuentas congeladas, la compañía tuvo que recurrir a algunos bancos en los que aún no estaban embargados sus recursos.

De estas cuentas pudo sacar el dinero que requería para pagar la nómina, el cual fue entregado en efectivo.

Aunque la empresa paga con cheque a sus empleados, la situación del embargo impedía que estos pudieran hacer efectivo su dinero.

La compañía contrató además un vehículo de seguridad para transportar en efectivo el valor de la nómina.

También se contrató a un grupo de personas para que contara y dispusiera el dinero que se le debía pagar a cada uno de los 480 empleados que ese día recibían la nómina.

Según Molina, esto generó sobrecostos en la operación, porque los salarios siempre se pagan directamente a los empleados a través de las entidades financieras .

Pero no sólo con los trabajadores tuvieron que ingeniárselas los directivos de la empresa para cumplir sus obligaciones.

Las deudas que se vencieron en los dos días el embargo, se tuvieron que pagar a través de cheques de gerencia que la compañía giró de las cuentas que no fueron embargadas.

El jueves en la tarde, la juez que lleva el caso decidió limitar el embargo, a raíz de la decisión de la siderúrgica de contratar unas pólizas como caución.

Esto permitió liberar los recursos de la empresa, y en este momento el embargo pesa sobre 12 millones de pesos.

Esta semana se conocerá el fallo final que determinará la responsabilidad de cada una de las partes en esta situación.

Sin embargo, la compañía ya prepara un proceso para iniciar el cobro de los perjuicios que le causó este incidente.

Para el abogado de la siderúrgica, si una persona cree que Simesa le debe plata y la empresa no le debe, no puede abusar del derecho y casi paralizar la compañía para obtener su pago .

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