A VECES LLEGAN CARTAS

A VECES LLEGAN CARTAS

Ya no queda mucho tiempo para darle rienda suelta a la inspiración. La agitada vida del hombre de hoy alejó la musa, y el viejo encanto de las cartas de amor se perdió en el tiempo ó se refundió en los avances tecnológicos de la telefonía y el computador.

13 de septiembre 1999 , 12:00 a. m.

Es un buen pretexto, el del Día del Amor y la Amistad, para sacar del baúl algunas cartas memorables que superaron largas distancias e innumerables obstáculos para llevar un mensaje de amor, para mantener viva una esperanza, para pedir perdón o decir adiós.

Napoleón, Bolívar, Freud, Sartre, Miller y Mistral, cada quien le escribió a su ser amado con el estilo propio de su condición y de su carácter. Recogimos algunos fragmentos para recordar. Quizás sus líneas nos animen el espíritu para escribir, en esta fecha, una carta de amor.

De Napoleón Bonaparte a Josefina (1801) Se menos bella, menos graciosa, menos tierna y, sobre todo, menos buena. No seas celosa, no llores nunca, tus lágrimas me hacen perder la razón y me queman la sangre. Ven a reunirte conmigo para que, al menos, antes de morir, podamos decir fuimos felices tantos días. Un millón de besos .

De Simón Bolívar a Fanny, su prima y ex novia (1830) Adiós Fanny. Esta carta llena de signos vacilantes la escribe la misma mano que estrechó la tuya en horas del amor, de la esperanza, de la fe. Es la letra escritora del decreto de Trujillo y del mensaje al Consejo de Angostura. No la reconoces, verdad? Yo tampoco la reconocería si la muerte no me señalara con su dedo despiadado la realidad de este supremo instante. Si yo hubiera muerto sobre un campo de batalla te daría mi gloria, la gloria que entreví a tu lado, a los campos de un sol de primavera .

De Freud a Martha Bernays (1893) Novia mía: No te permito que vuelvas a decirme que estás poco inspirada y eres incapaz de encontrar las palabras apropiadas. Escribes unas cartas tan inefablemente dulces, tan conmovedoramente tiernas que solo podría contestarlas, como se merecen, con un beso prolongado y abrazándote amorosamente.....Martha, dulce tesoro, nuestra felicidad reposa en el último término de nuestro amor...

De Jean Paul Sartre a Simone Jolivet (1943) Tengo mucho sueño y sin embargo es urgente que te escriba unas líneas para decirte que esta semana me faltó tiempo para amarte de otro modo que con un amor puramente conceptual, pero que ahora ha vuelto a mí intacto. Te amo como te amé la noche de Nils Holgerson, con la misma ternura contenida y el temor de hacerte daño que me impulsara a rozarte tan solo con mis dedos, algo cien veces más grato que los más violentos transportes, mi querida chiquilla de porcelana .

De Henry Miller a Brenda Venus (1973) ....Todo está escrito en tus ojos. Y en toda tú. Vibras por todos los poros, incluso cuando no dices nada. Sabes, muchas veces me despierto de noche, enciendo la luz y miro tu foto, tu imagen en la estantería. Pienso en tí como una flor del profundo sur, con toda su esplendorosa fragancia y aparentemente frágil. En realidad eres tan fuerte como un tigre, y tan peligrosa si estás enfadada. Me temo. Mi visión se debilita. He estado escribiendo sin gafas. Pero con tal de saber de tí soy capaz de hacer cualquier cosa. Sí, mi queridísima Brenda, solo gracias a ti continúo vivo. Lo se mejor que nadie. Te amo, te amo .

De Gabriela Mistral a Manuel Magallanes (1915) Manuel amado... Por ahorrarte una lágrima andaría un camino de rodillas! De rodillas: esa es mi actitud de humildad para ti, y de amor. Y nunca he sido una humilde...Mira, he tomado mi café y he cerrado mis ojos para verte, y he exaltado mi amor hasta la embriaguez. Y hubiera querido prolongar el gozo muchas horas. Te adoro Manuel. Todo mi vivir se encuentra en este pensamiento y en este deseo: el beso que puedo darte y recibir de tí. Y ,quizás, seguramente, ni pueda dárteto ni pueda recibirlo. En este momento siento tu cariño con una intensidad tan grande que me siento incapaz del sacrificio de tenerte a mi lado y no besarte .

El encanto mágico de las aquellas viejas cartas de amor

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