CONTRAORDEN DE FARC LLEGÓ TARDE

CONTRAORDEN DE FARC LLEGÓ TARDE

La orden de Grannobles ya estaba dada. Albeiro y El Marrano debían pasar al otro lado de frontera a los tres estadounidenses y asesinarlos. Pero vino una contraorden para impedir la ejecución de Terence Freitas, Ingrid Washinawatok y Larry Gay Lahe ena e, la cual nunca llegó.

10 de marzo 1999 , 12:00 a. m.

Albeiro y El Marrano no se enteraron de la contraorden y procedieron: se llevaron a los tres secuestrados en una chalupa, los ataron de pies y manos, los amordazaron, les cubrieron los rostros con capuchas negras y les dispararon a quemarropa.

Este relato, una carta y nueve interceptaciones radiotelefónicas reposan en la carpeta que el Ministerio de Defensa le entregó al Departamento de Estado de Estados Unidos como evidencias de la responsabilidad de las Farc en el triple crimen.

La primera prueba contra la organización de Tirofijo reposaba en el escritorio del embajador Curtis Kamman. Se trataba de una carta enviada a su despacho por los indígenas u wa horas después de los secuestros.

En la misiva, los aborígenes no solo acusan a las Farc de ser las directas responsables de los plagios, sino que revelan la hora exacta y el lugar de los hechos.

La retención de estos ciudadanos ocurrió el 25 de febrero de 1999, siendo las 10 de la mañana, en la vía que del municipio de Cubará conduce a Saravena (Arauca), sitio el Róyota , dice la carta.

La denuncia, que hoy condena a las Farc, nunca fue refutada por el grupo guerrillero. Por el contrario, existe una segunda prueba que corrobora lo dicho por los u wa.

Se trata de una conversación interceptada por los organismos de seguridad a Germán Briceño Suárez, Grannobles , jefe de los frentes 45 y 10 de las Farc y hermano del temido Mono Jojoy .

En ella, el subversivo se muestra sorprendido por la existencia de mujeres entre los secuestrados y en términos desobligantes dice: Ay hp., mano, yo pensé que eran varones todos tres .

Quémenlos Su interlocutor, un veterano guerrillero, le comunica que una de las cautivas está enferma y que fue necesario trasladarla a un hospital de la zona. La posición de Grannobles fue contundente: Deje que se muera esa hp... que no era de la familia nuestra .

Luego, inteligencia electrónica rastreó otra cumunicación de Grannobles . En ella habla de que los capturados no son monos ni bonitos y que hay que investigarlos porque pueden ser infiltrados, agentes de la CIA o algo parecido.

Así como estas evidencias señalaban que las Farc eran las responsables del triple secuestro, una segunda conversación interceptada al mismo Grannobles , por otro organismo de seguridad, dejó al descubierto que los hombres de Tirofijo ordenaron la ejecución de los investigadores estadounidenses.

Pásenlos a la otra orilla y quémenlos , le ordenó el hermano del Mono Jojoy a El Marrano y a Albeiro . Los dos guerrilleros acataron la decisión y se llevaron a los tres estadounidenses para territorio venezolano.

Al llegar al kilómetro 56, a 30 metros de la margen venezolana del río Arauca, en el sector Los Pájaros, en la vía La Victoria-El Nula, los guerrilleros los redujeron a estado de indefensión absoluta y los masacraron.

Minutos más tarde de cometer el triple crimen, cuando se reportaron para dar el parte de misión cumplida , se enteraron de que había una contraorden que echaba por tierra lo dispuesto por Grannobles , pero ya no había nada qué hacer.

Así se dio la orden de ejecución La orden de ejecución de los tres estadounidenses defensores de los u wa alcanzó a ser interceptada por un organismo de seguridad.

Pásenlos a la otra orilla y quémenlos , le ordenó Germán Briceño, Grannobles , a un comandante guerrillero.

El análisis de inteligencia de la comunicación, captada horas antes del tripe crimen, hizo pensar a los investigadores que se trataba de los extranjeros, como finalmente se constató.

Otra comunicación, interceptada dos días después del secuestro, corroboró lo denunciado por los indígenas: las Farc eran las responsables del secuestro.

En ella, Grannobles , hermano del Mono Jojoy , habla con otro guerrillero del plagio.

Grannobles: Es que es una señora o qué? N.N. : (no se escucha).

Grannobles: Hay hijueputa mano, yo pensé que era varones todos tres.

N.N. : No, negativo.

Grannobles: Ah, no hermano, y qué dice la vieja? N.N. : No....(no se escucha).

Grannobles: Qué tiene la vieja de edad? N.N. : (no se escucha).

Grannobles: Déjela que se muera esa hijueputa.

N.N. : (no se escucha).

Grannobles: Eso mate...

N.N. : (no se escucha).

Grannobles: Qué hijueputa, la señora que se muera, no era de la familia de nosotros.

N.N. : Pero, listo hermano.

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