SECTAS SATÁNICAS ALARMAN A TUNJA

SECTAS SATÁNICAS ALARMAN A TUNJA

Los suicidios de un menor, de 16 años, ahorcado; y el de un hombre de 33 años, envenenado; y el asesinato de un niño de sólo 4 años, desangrado, han sido hechos más que suficientes para asustar a los tunjanos, que ven con incredulidad cómo su apacible ciudad se ha convertido en escenario de crimen y misterio.

30 de marzo 1999 , 12:00 a. m.

Este es el ambiente que se percibe en la capital de Boyacá, donde en los últimos 21 días, esas tres muertes podrían estar relacionadas con sectas satánicas, según las autoridades.

Aunque la existencia de las sectas satánicas, misas negras, profanación de tumbas y orgías no eran un secreto, nunca antes se habían relacionado con hechos concretos, como violaciones, agresiones y robos, de los que presuntamente son responsables estas sectas.

El pasado 9 de marzo, Julián Torres Forero, un joven estudiante de grado décimo, fue encontrado colgando de un lazo en una de las vigas del techo de la cocina de su casa. La muerte del muchacho causó consternación entre los estudiantes de Tunja, por la edad del suicida y porque, en los últimos días se había comportado en forma extraña.

Aunque la madre de Julián desmintió la versión de los ex compañeros del joven acerca de que este tuviera amigos raros, a la funeraria donde era velado el joven se presentó un hombre vestido de negro, que según dicen era muy amigo del joven y con quien se le había visto últimamente. El hombre estuvo llorando y varias veces intentó romper el cristal del cajón mortuorio. Este hombre, cinco días más tarde se quito la vida en plena Plaza de Bolívar, cerca al Pasaje de Vargas, lugar donde tenía un puesto en el que vendía casetes y afiches. Las autoridades lo identificaron como Martín Barrera, de 33 años. El hombre ingirió un poderoso veneno que es utilizado para fumigar cultivos de papa. En su poder, fueron hallados varios dijes y anillos con figuras satánicas, fotos de niños, un arete con el número 666 y una papeleta llena del producto químico que utilizó para matarse.

El Departamento Administrativo de Seguridad Das informó que en Boyacá operan varias sectas satánicas encargadas de reclutar adeptos, entre estos, menores de edad entre 14 y 24 años.

Desde la pasada semana miembros del DAS, Fiscalía, CTI, Sijín y Policía Nacional, adelantan investigaciones en diferentes lugares del departamento para desvertebrar estos grupos que aunque no pueden ser juzgados por satanismo, de acuerdo con la ley de libertad de cultos en Colombia, sí pueden caer en manos de las autoridades al cometer delitos como violaciones, hurtos, profanación de tumbas y homicidios.

La Jefe de Criminalística del CTI, Aura Inés Patiño, dijo que a excepción de la pérdida y posterior asesinato de un menor de cuatro años en Tunja, en las dos últimas semanas no se ha reportado el rapto de menores de edad en las principales ciudades de Boyacá. Dos desapariciones se registraron en hechos aislados.

La Policía Nacional recomendó a la ciudadanía estar atenta al comportamiento de los menores.

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