LA LEYENDA DEL POMO DENTAL Y NUESTRA CRISIS

LA LEYENDA DEL POMO DENTAL Y NUESTRA CRISIS

Cuenta la leyenda que uno de los grandes logros del marketing se obtuvo en una oficina de producción de una importante organización dedicada a la fabricación de pastas para uso dental.

09 de agosto 1999 , 12:00 a. m.

Resulta que un inquieto ingeniero que ejercía el cargo de director de producción en la línea de envases de esa importante planta de fabricación de un producto destinado al aseo personal, respondía caractereológicamente a una personalidad inquieta e investigadora. Ese personaje tuvo una inspiración y comenzó a investigar por su cuenta en el segmento de sus amigos, parientes y conocidos, acerca de los hábitos más frecuentes, para cepillarse los dientes; pero en especial quería averiguar o profundizar, en la forma como estas personas colocaban la pasta dental sobre sus cepillos para los dientes.

Luego de analizar los resultados obtenidos, pudo encontrar que en casi el 95 por ciento de los casos, la gente comentaba que apretaba el pomo con discreción y cubría las cerdas del cepillo dental de punta a punta. Entonces se le ocurrió pensar que esa forma de colocar la pasta dental sobre el cepillo, era un hábito tan fuerte que muy difícilmente podría variar, por más de que se agrandara levemente el agujero de la salida del pomo que contenía la pasta dental.

Sin modificar la capacidad del pomo, agrandó el orificio de salida del mismo en la matricería, sin decirle nada a nadie, trabajaba en la máxima soledad nocturna, acompañado tan solo por el sonido de la noche y por el ruido producido por su trabajo, que golpeaba en sus oídos, como un mensaje de aventura.

La gente de marketing y de ventas se sorprendió con un sorprendente, notable e inexplicable aumento en los pedidos de ventas en los meses siguientes.

Los consumidores, tal y cual como lo supuso él inquieto ingeniero seguía llenado sus cepillos de dientes de punta a punta, solo que ahora, a causa del orificio más grande, salía más cantidad y entonces el pomo se gastaba más rápidamente.

Nuestro personaje (el ingeniero) continuó solitariamente agrandando varias veces, pero siempre en forma imperceptible, el agujero del pomo, antes de comunicar sus descubrimientos, por ello las ventas siguieron en aumento. Una vez relatada esta vieja leyenda, usted apreciado lector podrá sacar sus propias conclusiones, las cuales sin ninguna duda respetaré. Ahora solo quiero comentar que, bajo mi visión deseo rescatar de este relato lo siguiente: Es importante en estos tiempos aumentar notoriamente el espíritu investigativo de los empresarios, industriales y comerciantes. Se deben buscar los agujeros que puedan aumentar sus ventas, probablemente su pomo experimental sean las exportaciones o mercados externos, en todo caso investigue su mercado y su potencial de producción y olvídese de llorar, nuestro país necesita de usted y de su esfuerzo productivo, hay que olvidarse de la sarta de estupideces que dicen los pesimistas.

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