SEMANA DE ESPERANZAS Y DE PAZ

SEMANA DE ESPERANZAS Y DE PAZ

Sermones, homilías, lecturas, mensajes, procesiones y actos de fe constituyen, en estos días, el programa de los católicos creyentes. Todo comenzó ayer con una multitudinaria procesión de fieles por iglesias y parroquias. La gente acudió masivamente a los templos a celebrar el domingo de Ramos, reflexionar y darse uno que otro golpe de pecho, pero, sobre todo, con el firme propósito de cambio.

28 de marzo 1994 , 12:00 a. m.

Precisamente, esa palabra es la que más se repite. Cambio. Cambio para que haya fraternidad, diálogo, solidaridad, perdón, convivencia, ética, moral y responsabilidad.

La Iglesia y sus fieles son conscientes de que esos principios se han perdido y ya no se puede vivir con alegría y seguridad y, menos aún, en paz. Pero también lo son de que aún hay mucho por hacer.

Durante estos tres días que siguen las iglesias tienen servicios especiales de confesiones y momentos de oración y rezo.

El Jueves Santo se oficia la Misa Crismal. (En Bogotá, esta celebración se hizo la semana anterior.) También hay misa de unción de enfermos y ancianos.

La consagración de óleos o misa crismal es un momento en el que se reúnen todos los sacerdotes para concelebrar con el obispo de la diócesis y para significar en la iglesia la unión que debe existir entre sacerdotes y obispos y entre los sacerdotes entre sí y para recordar también que alrededor de esta unidad debe existir una fraternidad , dice monseñor Alvaro Raúl Jarro Tobos, obispo de Chiquinquirá.

El Jueves Santo es un día especialmente dedicado al sacerdocio real, del cual participan todos los bautizados, y al sacerdocio ministerial , agrega.

Por la tarde, se oficia la misa vespertina de la Cena del Señor y se representa escénicamente el lavatorio de los pies, ceremonia que hizo Cristo con sus apóstoles para significar, de alguna manera, que él había venido a servir.

Para finalizar la noche, todos los cristianos están invitados a orar ante el Santísimo, con la tradicional visita a los monumentos.

En familia, en romería y un poco en camaradería, los fieles van de iglesia en iglesia con la intención de visitar monumentos y hacer un acto breve de oración y de conversión frente al Santísimo.

El altar, tradicionalmente, queda vacío y se traslada a un monumento especial. Es un lugar solemne, adornado con velas y flores y otros detalles resultado de la imaginación y la creatividad , dice el sacerdote Pedro Mateo Zubiri, párroco de la Inmaculada Concepción de Suba. Con la Hora Santa culmina la adoración al Santísimo.

Viernes de pasión El Viernes Santo continúan las procesiones, esta vez dedicadas al rezo del Vía Crucis.

Se trata de un recorrido por cada una de las estaciones que pasó Jesús desde que es condenado hasta que muere en la cruz y es sepultado. La gente reza, vive esos momentos dolorosos de la existencia de Jesús y luego espera su resurrección , dice el sacerdote Pedro Mateo.

A las 3 de la tarde se realiza la Adoración de la Cruz, con la celebración de la liturgia de la palabra y la Sagrada Comunión.

Por tradición, en algunas paroquias, a las 3 de la tarde se dice el Sermón de las Siete Palabras; en otras, a las 7 de la noche, con la participación de obispos, sacerdotes y seglares.

El Sermón, generalmente, se orienta a lo que significa cada palabra que dijo el Señor, pero ambientándolo en las circunstancias especiales en que se vive. Estamos en un momento especial de Colombia y debemos hacer un llamado a la fraternidad, al diálogo, a la solidariad, al perdón y a la convivencia; si por algo vino y murió Cristo fue para enseñarnos el perdón a Dios, a los demás a vivir en paz y armonía. El país necesita eso , dice el obispo de Chiquinquirá.

Vamos a dedicar el Sermón a la paz, a todo lo largo de las siete palabras, para alentar a la gente a que tome conciencia de que la paz es un deber de todos y que no solo al Gobierno le toca trabajar por ella , afirma monseñor Augusto Trujillo Arango, arzobispo de Tunja. El Sábado Santo es un día de expectativa y silencio. Jesús murió y resucitará. La Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor.

A las 10 de la noche se oficia una ceremonia solemne y especial: la Vigilia Pascual. Los fieles en procesión entran a la Iglesia con cirios en la mano; entonces, se procede a la bendición del fuego, se proclama el pregón pascual y se realizan lecturas bíblicas del Génesis, el Exodo, los Evangelios. Se renuevan el agua y la promesa bautismal.

El Domingo se celebra la resurrección del Señor y se realiza la procesión del Resucitado.

Durante la Semana Santa hay posibilidad de hacer donaciones a las iglesias y colaborar en todas las actividades. El Viernes Santo es de ayuno y abstinencia. (El ayuno consiste en regular la cantidad de comida: una comida fundamental y un pequeño alivio en todo el día. La abstinencia, en no comer carne.)

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.