MIGRAÑAS EN EL PLATO

MIGRAÑAS EN EL PLATO

No es sugestión: algunos alimentos sí pueden desencadenar dolores de cabeza. Sobre todo en personas que sufren de migrañas y en quienes son susceptibles a ciertas sustancias como los nitritos y las aminas.

17 de marzo 1999 , 12:00 a. m.

No todos los científicos están de acuerdo en la influencia de estos alimentos. Sin embargo, la observación cotidiana sí parece confirmar la reacción que producen. Y se sabe, por ejemplo, que el vino rojo, algunos quesos, los cítricos, el chocolate y algunos otros son culpables de por lo menos entre el 5 y el 20 por ciento de las migrañas.

Esta es la opinión de los más conservadores y prudentes. Porque otros investigadores, especialmente en el área de las alergias, aseguran que no menos del 75 por ciento de las migrañas es desencadenado por la comida.

De hecho, y si se tiene en cuenta que cada persona es distinta de las demás, cualquier producto alimenticio, cualquier aditivo, cualquier bebida o ingrediente es por sí solo capaz de desencadenar distintas reacciones en alguna persona. Puede no ser un dolor de cabeza, pero la reacción se da en quienes, por razones genéticas u otras, llevan una particular sensibilidad al producto.

Usted lo puede observar a su alrededor: un amigo se abstiene de comer cebollas porque le hacen daño . Otro siente malestares cuando consume vino, pero tolera muy bien el aguardiente. Uno más prefiere no probar las naranjas o los mariscos porque le producen rasquiña. La lista es infinita.

Y, como ya dicho, no siempre es cuestión de sugestión.

Es más: aunque la sensibilidad a un alimento suele ser permanente, también se encuentran personas que la sufren por épocas. Es así como sucede que pueden, sin que les produzca daño, comer un alimento que pocas semanas antes les producía dolor de cabeza. Ese mismo alimento, un tiempo después, volverá a perjudicarlas. Y esto indica que la susceptibilidad de la persona se agudiza o, por el contrario, se duerme , por causas no siempre bien conocidas.

La mala fama Sí, la peor fama acompaña a un grupo de alimentos que contienen aminas.

Estas son compuestos químicos que llegan a provocar reacciones fisiológicas intensas.

En este grupo de alimentos, se incluyen, entre otros: El chocolate, que contiene feniletamina. De mucho tiempo atrás, se le ha adjudicado la reputación de provocar dolores de cabeza. Hace décadas, se pensaba que esto se debía a que era mal digerido por el hígado...

Los cítricos: contienen octopamina.

Productos lácteos, especialmente relacionados con cierto tipo de queso.

Contienen tiramina. Así, por ejemplo, se establece que quesos curtidos o maduros como el Cheddar, el Roquefort y el danés azul contienen altas dosis de tiramina (17.3, 15.0 y 5.5 miligramos por onza de queso). Le siguen la mozzarella (2.4), el parmesano rallado (1.1) y el gorgonzola (0.8).

Ciertas carnes procesadas y curadas, algunos pescados entre los cuales el arenque también gozan de muy mala fama en cuanto a incitadores de dolores de cabeza.

Los acompañan productos con levadura como panes y tortas, las frutas secas (higos, dátiles, uvas pasas), las nueces (maní, nueces de nogal, almendras entre otras), y los productos de charcutería (jamones, salchichas, etcétera). Estos últimos contienen además nitritos.

Abstinencia? En efecto, quienes sufren de migrañas y jaquecas deben tener cuidado con las bebidas alcohólicas, especialmente con el vino rojo.

Y no es precisamente su contenido en alcohol el que causa perjuicio, contrariamente a lo que se podría pensar. Investigaciones realizadas en distintos países, durante las cuales se administraban distintas bebidas alcohólicas (vodka, ginebra, whisky y, por supuesto vinos), demostraron que el alcohol tenía poca o ninguna influencia.

La explicación se dirigió entonces al hecho de que el vino rojo contiene muchas de las sustancias que se encuentran en las uvas, y con especial énfasis, la tiramina. Entre las aminas, ésta es la que más se ha culpado de provocar dolores de cabeza.

El porqué el vino rojo -y no el blanco- es culpable de jaquecas se entiende porque en este último no se encuentra un elemento importante: un compuesto fenólico natural que algunas personas no pueden metabolizar.

Sí y no...

Se deben mencionar otras bebidas como posibles culpables del dolor de cabeza. Entre ellas, el café, el té y otras que contengan cafeína.

Sin embargo, en este terreno, se podría decir: sí, pero no. Y he aquí por qué: en muchas personas, una buena taza de café actúa como un bálsamo que les alivia el dolor de cabeza. Esto se explica por el hecho de que la cafeína produce un efecto analgésico similar al acetaminofén.

Pero este efecto no se puede generalizar. Y es así como la misma cafeína produce jaquecas en un número alto de personas. Es tal que se le considera como una de las principales causas de migrañas entre los norteamericanos.

La cafeína también tiene la propiedad de constreñir los vasos sanguíneos que se han dilatado. Pero este efecto es pasajero y los vasos vuelven a dilatarse aún más de lo que estaban antes de tomar la bebida con cafeína.

Aquí debe igualmente tenerse en cuenta un factor adicional: la cantidad.

Acaso una taza es benéfica y tres perjudican? Nadie tiene la respuesta ya que ésta se encuentra en cada persona. Quienes creen que la sustancia les perjudica deberían disminuir al máximo su consumo o, lo que sería mejor aún, suspenderla.

Tantas otras La lista de los sospechosos no deja de crecer. En ella se podrían incluir algunos aditivos que suelen agregarse a los alimentos procesados, tales como el glutamato monosódico. La reacción a esta sustancia suele ir acompañada de otros síntomas como ardor y hormigueo, especialmente en el rostro y el pecho, sudoración, mareo, calambres en el abdomen.

Por el posible efecto perjudicial en ciertas personas, el glutamato monosódico debería ser registrado entre los ingredientes que figuran en las etiquetas de los alimentos. Se utiliza para realzar el sabor de algunos productos procesados.

Otro posible culpable es el edulcorante aspartame. Pero, al igual que lo indicado en otros productos, no es el producto en sí el que encierra algún elemento nocivo. La reacción solo se produce en el grupo de personas que son susceptibles a la sustancia.

De allí que los especialistas insistan en que el detector más eficiente de las sustancias culpables es el mismo paciente. Quien sufre de dolores de cabeza cuya causa no se logra especificar debe observar con detenimiento los alimentos que consume. Solo así le es posible comprobar que una sustancia le causa perjuicio y eliminarla para evitar la reacción.

En este terreno, al igual que en muchos otros, la máxima se mantiene: vecinos, familiares, amigos, todos son muy distintos. Usted es una entidad individual, única y singular.

Los sospechosos Los siguientes alimentos pueden desencadenar jaquecas: Cafeína (café, té, chocolate, bebidas de cola).

Chocolate Quesos Productos lácteos, yogur, crema de leche Nueces, incluida la mantequilla de maní Carnes procesadas y curadas (sin olvidar los perros calientes) Vino rojo y otras bebidas alcohólicas Cítricos (naranja, toronja, limón, mandarina), y otras frutas (uvas, piña, bananos, aguacate) Frutas secas, entre las cuales las uvas pasas Algunas verduras como las habas, las arvejas, el repollo y la cebolla Productos de panadería con levadura.

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