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PEQUEÑAS LLUVIAS

PEQUEÑAS LLUVIAS

El invierno no ha llegado. Las lluvias que han caído en la mayor parte del país han sido intermitentes y son producto de unas nubes que llegaron del Brasil. Las que se esperan de la llamada Zona de Confluencia Intertropical solo están cayendo en el Océano Pacífico. El Instituto de Hidrología y Meteorología (Himat) espera que hacia mediados de abril, comience la temporada invernal.

Un reporte de todo el país indica que por ahora solo hay lluvias localizadas.

Las lluvias que se han presentado en estos días en algunas regiones del país han sido generadas gracias a masas de nubes que penetraron por el lado suroriental, procedentes del Brasil.

Mientras tanto, la Zona de Confluencia Intertropical (ZCI), la gran franja nubosa que causa los inviernos en Colombia, sigue rebelde , porque aún no quiere activarse dentro del territorio nacional. Solo está soltando lluvias donde no conviene en estos momentos: en el Océano Pacífico.

Las masas nubosas brasileñas todavía se encuentran sobre Colombia y han aliviado la sequía en algunas regiones. Para hoy seguirán colaborando con lluvias, como lo han hecho esta semana, en el sur de Córdoba, valle del Combeima (Tolima), Alto Magdalena, Sabana de Bogotá, Orinoquía, sur de la cordillera Oriental y altiplano cundiboyacense.

Pero el interrogante es: qué pasará cuando se disipen las masas de nubes del Brasil si no se activa rápido la indiferente ZCI?: la única respuesta es la incertidumbre.

Sinembargo, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Adecuación de Tierras (Himat) espera que el invierno sea una realidad a mediados de abril.

Una evaluación del comportamiento de las lluvias en esta semana en todo el país y su incidencia en los embalses, según el equipo de corresponsales de EL TIEMPO, es la siguiente: Primeras lluvias En la mayoría de las regiones del territorio nacional ha llovido esta semana y algunos embalses, como los ubicados en Boyacá, Antioquia, Cundinamarca, Huila, y Caldas, han recibido hasta ahora raciones de agua, mientras que los tres del Valle, Salvajina, Calima y Anchicayá, aún esperan las lluvias, lo mismo que Hidroprado en el Tolima.

En el Tolima, el alcalde del municipio de Dolores, José Hugo González dijo que los campesinos de la región han hecho rogativas para que los aguaceros sean intensos en la represa de Hidroprado, pues los que han caído hasta ahora son insuficientes para el embalse que está fuera de servicio y solo se utiliza en horas pico.

En Antioquia, se reportaron lluvias en los distintos sistemas hidroeléctricos, pero escasas hasta ahora.

Según los expertos de Empresas Públicas, aunque estas lluvias no son representativas, ya que prácticamente han sido absorbidas por la tierra, abren la posibilidad para que las aguas venideras sí alimenten el caudal de los ríos.

Desde Caldas se informó que desde el sábado ha habido lluvias e inclusive se presentaron vientos huracanados.

En ese departamento, esta semana ha llovido esporádicamente, especialmente en las cabeceras de los ríos que alimentan los embalses de la Central Hidroeléctrica de Caldas (CHEC). El Valle, sediento Los únicos embalses que han recibido lluvias han sido los del Valle. Sinembargo, se ha detectado una acreciente humedad del aire, lo cual hace prever la pronta presencia de lluvias.

Carlos Valencia, ingeniero de hidrología de la Corporación Autónoma Regional del Valle (CVC) dijo que en el embalse de Salvajina, actualmente con 397 millones de metros cúbicos de agua de los casi 800 millones que presenta en invierno, no se han registrado lluvias que permitan elevar los niveles del embalse.

En Boyacá, se han registrado intensas lluvias en su parte central, en los valles de Sotaquirá, Tundama y Sugamuxi. En los embalse de Teatinos y La Copa (Toca) ha llovido esta semana.

En el Huila también ha llovido. Según el Himat si se cumple la proyección de abril estimada en 160 milímetros promedio diario, la represa de Betania podría observar un leve aumento en su nivel. Eje cafetero y Costa Por los lados del Quindío ha llovido en todo su territorio por estos días, lo que permitió que los ríos de la región, el Quindío y La Vieja, elevaran su caudal un 20 por ciento, según confirmó la Corporación Autónoma Regional del departamento (CRQ). Allí no hay embalses.

En Risaralda, en cambio, el cielo ha sido tacaño en lluvias, las cuales han sido esporádicas, pero algo han aliviado a los cafeteros.

En Casanare, región que ha registrado pérdidas por mil millones pesos en sus cosechas y hatos ganaderos por la sequía de 145 días, ha llovido en la semana. Se espera que prosigan las lluvias para alimentar los caudales de los ríos Charte, Ariporo, Chire y Pauto, que parecían simples quebradas.

En cuanto a Santander, las lluvias han sido muy escasas. El Himat ha informado allí que por lo menos pasarán 15 días más antes de que se registren los primeros aguaceros de invierno. Sinembargo, para ayer llovió en este departamento y para hoy ocurrirá lo mismo.

No obstante, en todas las regiones se espera que se repita la tradicional historia de la Semana Santa, que ha sido prolija en aguaceros, para que empiecen a crecer los caudales de los ríos y mejoren los niveles de los embalses. Embalses no crecen El proceso de agotamiento de las reservas de agua aún no se ha frenado. Aunque lentamente, los embalses del país pierden diariamente parte del agua en reserva. Entre el lunes y miércoles de esta semana se perdió el 0.3 por ciento del agua alamacenada. Otros 18 millones de metros cúbicos de agua.

Hasta ayer los embalses estaban en un nivel del 16.03 por ciento de su capacidad total de alamacenamiento, lo que significa que, de cada cien metros cúbicos de agua que podrían tener los embalses, por el efecto del verano, solo tienen escasos 16.

Hace un poco más de un mes, cuando se iniciaron los racionamientos, el promedio nacional del estado de los embalses era de 22 por ciento cuando el nivel normal de años anteriores era superior al 45. En menos de un mes se han perdido seis puntos de las reservas de agua.

La gran dificultad radica en que la recuparación de un embalse puede ser un proceso de varios años. Es claro que con una sóla temporada de invierno el sistema no va a recuperar su capacidad de generación.

El Embalse de El Peñol (Anqioquia), la mayor reserva de agua del país con una capacidad máxima de 1.168 millones de metros cúbicos de agua, podría demorar hasta cinco años en recuperar el nivel perdido por las las dos últimas temporadas de verano.

Actualmente, el embalse presenta un nivel de 8.27 por ciento y para llegar un nivel mínimo de normalidad, estimado en 25 por ciento por los técnicos de Interconexión Eléctrica S. A. (ISA), se requeriría cerca de un año.

Otros embalses tienen ciclos menores de llenado como el de la hidroeléctrca de Chivor que necesitaría cuatro o cinco meses para recuperar sus niveles normales. El embalse tiene una capacidad de 633 millones de metros cúbicos.

De todas formas la entrada definitiva de las lluvias ayudará a evitar que el sistema de embalses continúe perdiendo agua y, por ende, capacidad de generación de energía eléctrica.

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