EL TRANSMILENIO DE CURITIBA

EL TRANSMILENIO DE CURITIBA

La ciudad de Curitiba es exactamente el polo opuesto de Bogotá en materia de transporte público. Tanto así que la gente prefiere desplazarse en bus y no en sus automóviles. Qué gran urbe no querría que las cosas fueran de esa manera?

07 de enero 1999 , 12:00 a.m.

Allí no hay trancones por cuenta de los buses que estacionan donde se les da al gana, ni conductores que pasan 16 horas diarias peleando por el pasajero de la próxima esquina, ni tanta contaminación auditiva y del aire como en Bogotá.

Por eso, uno de los primeros ejemplos que se miraron a la hora de definir el proyecto Transmilenio que acabará con el caos bogotano , según el alcalde Enrique Peñalosa fue ese rincón del sur brasileño, considerado ejemplo para el mundo en muchas cosas.

Y Bogotá no es la única ciudad que ha puesto sus ojos en esa ciudad. Autoridades de Nueva York (E.U.) la visitaron hace más de un año y están trabajando con su modelo para adaptar algo parecido y complementar el viejo metro de la Gran Manzana.

Dónde está el secreto de Curitiba? La respuesta es decisión política. Las cosas empezaron a cambiar allí hace 25 años, cuando la alcaldía de la ciudad dijo que su prioridad sería el transporte colectivo y no el individual.

Desde ese momento, han sido muchos los cambios y proyectos, el último de los cuales es el de los buses biarticulados, que empezaron a rodar por Curitiba hace dos años.

Un modelo eficiente En esta cálida ciudad, los enormes buses ruedan muy bien. A una velocidad media comercial de 33 kilómetros por hora, a diario se transportan aproximadamente 1i600.000 pasajeros y su operación está a cargo de 10 empresas privadas, explica Euclides Rovani, director de Transporte de la ciudad.

El gobierno se asoció con los empresarios privados y lograron solucionar los problemas que tenían, muy parecidos a los de Bogotá, y crear redes viales que incluyen los biarticulados.

La decisión de montar el nuevo sistema de buses surgió por la necesidad de mejorar la eficiencia de la movilización masiva, pues la solución de las troncales se había quedado corta.

Como no había dinero para construir un metro, la administración que estaba a cargo de un arquitecto urbanista, decidió instalar una especie de metro de superficiei, los biarticulados, que transitan por las vías ya existentes.

Con las redes viales (especie de troncal) y los biarticulados, Curitiba consiguió desahogar el sistema de transporte y aumentar su vida útil por 15 años más, como mínimo, sin grandes inversiones y sin tener que optar por tecnologías más sofisticadas y caras como el metro, que es 100 veces más costosa , afirma Rovani.Estaciones tubo Para dar mayor cobertura, el gobierno amplió algunas vías del recorrido de estos buses, que tienen capacidad para 270 pasajeros, puertas al lado izquierdo, sin cobradores y sin gradas.

Los buses se adquirieron a la empresa Volvo de Suecia y los paraderos elevados, hechos de cristal, en donde se encuentran la taquilla y los diferentes accesos de rutas, fueron construidos por la ciudad.

En esos paraderos elevados está gran parte del éxito de la movilización de los usuarios de los buses. Se trata de construcciones que hacen necesario el uso de rampas automáticas para acceder a los vehículos. De esa manera, éstos solo pueden detenerse allí, para dejar y recoger pasajeros.

Como el cobro se hace anticipadamente en las estaciones, el embarque es cuatro veces más rápido que la forma tradicional de usar el transporte urbano.

COMO FUNCIONAN Los buses de Curitiba son un espectáculo. Los turistas se detienen cuando esos enormes aparatos de 25 metros de largo hacen una U a buena velocidad.

Actualmente, los buses transportan 250.000 personas al día, en rutas de 3,2 kilómetros.

Los vehículos transitan y trabajan en paralelo con los demás buses de la troncal.

Los 1.570 buses, incluidos los normales, usan caja de transmisión automática, que los hace más suaves.

En la mayoría de los casos, el combustible que utilizan es gas o alcohol, con el fin de reducir la contaminación ambiental.

La edad media de la flota de buses está calculada en 3,5 años.

Se estableció que los conductores y los cobradores de las estaciones tubo trabajen en turnos de 6 horas, para evitar la fatiga y el estrés.

En las estaciones se puede pagar con vales de transporte, pero también con fichas metálicas, que han dado buen resultado porque son más durables y ofrecen mayor rapidez en el embarque de los pasajeros.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.