OTRA OPORTUNIDAD PARA LOS NIÑOS GAMINES

OTRA OPORTUNIDAD PARA LOS NIÑOS GAMINES

Rapar bolsos, aspirar bóxer y asaltar niños bien de los colegios fue su forma de vida durante cinco años. Ahora, solamente eso es un trágico recuerdo que a sus 14 años Jorge desea borrar. Prefiere hablar de su proceso de recuperación en el Centro de Rehabilitación del Menor Rudesindo Soto, en el municipio de Los Patios (Norte de Santander). Otro caso es el de Luis Alfonso Contreras, quien lleva allí dos meses y también vivía en la calle. Al enterarse de la existencia de dicha entidad, se presentó, mal vestido y desnutrido, pidiendo que lo ayudaran a rehabilitarse. Actualmente ya ha aprendido panadería y el manejo de la huerta casera y no desea recordar su vida pasada.

28 de marzo 1994 , 12:00 a.m.

Así como Jorge -quien manifiesta su deseo de culminar una carrera universitaria- y Luis Alfonso, otros 26 jóvenes que en algún momento han vivido en la calle mantienen esa misma esperanza en el Centro: rehabilitarse para el bien de la sociedad.

Esta institución, que inició labores en la región en 1937, cuenta Luis Eduardo Galavis Arámbula, su director, está orientada por la filosofía de los Terciarios Capuchinos, que se basa en darle un tratamiento especial al pequeño, no importa que haya cometido hasta homicidios.

Galavis explica que la entidad se pudo recuperar con la participación del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), que aportó más de 120 millones de pesos, y la mano de obra de la Gobernación de Norte de Santander, pues llegó un momento en el cual las instalaciones estaban en pésimo estado y no había dinero para atender los requerimientos de los jóvenes.

Norte de Santander: prioridad, los niños El director seccional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Armando Monsalve Vásquez, afirma que la protección del menor en la región se ha intensificado en los últimos días. En la actualidad, el ICBF tiene a su cargo 108 menores, de los cuales 75 son de Cúcuta, 13 de Pamplona, 14 de Ocaña y seis de Tibú. En lo relacionado con menores infractores, de enero a noviembre se han atendido 248 casos por delitos como homicidio, hurto y porte ilegal de armas, entre otros.

La mayoría de ellos, 212, proceden de Cúcuta, 25 de Ocaña, 16 de Pamplona y 5 de Tibú. En lo relacionado con niñas infractoras y contraventoras, hay un total de 20, las cuales se encuentran en el centro Simón Bolívar. Para realizar este tipo de trabajo, la entidad cuenta con un presupuesto anual de 5.917.114.743 de pesos, de los cuales el 88.4 por ciento se destina a inversión.

De otro lado, un trabajo complementario para trabajar con los niños de la calle lo viene haciendo la Corporación Juventud para la Superación (Jupsu), a través de la Comuna del Ñero , que es apoyada por el ICBF.

Claudia Uribe Rangel, presidente de Jupsu, dijo que con el apoyo de la empresa privada vienen restaurando una vivienda dada en comodato por el Bienestar familiar, donde se rehabilitarán unos 30 niños gamines. En sus 10 años de existencia, la entidad ha logrado rehabilitar 500 menores.

Para fortalecer este programa también existen en la ciudad el Centro de Rehabilitación de la Niña Contraventora Simón Bolívar , que maneja el ICBF, y la Ciudadela del Menor, que maneja la Policía Nacional.

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