NOCHE DE GUACHERNA

NOCHE DE GUACHERNA

A unos muchachos del barrio Abajo en Barranquilla no les bastaba la luz del día para gozarse el Carnaval, y decidieron anticiparse con un jolgorio nocturno con bastante relajo.

05 de febrero 1999 , 12:00 a.m.

Buscaron más trago, se armaron de lamparitas de aceite para recorrer las calles oscuras del barrio, consiguieron una banderola como insignia y siguieron con el desorden. Aunque nadie dormía, los vecinos se aguantaban con deleite la guachafita hasta el miércoles de ceniza.

Esos son los recuerdos más frescos que tiene Estercita Forero de lo que vio a sus cuatro años de edad, y que hoy con el nombre de La Guacherna, se constituye en una de las expresiones folclóricas que se sirve ocho días antes de los platos fuertes de la gran fiesta de los barranquilleros.

Ella cuenta que ese pasaje lo vivió hasta los nueve años, pues de un momento a otro esa bullaranga no se volvió a ver en las calles de su barrio. Ya adulta, hecha una artista internacional, en sus recorridos por la cuenca del Caribe, en una noche de 1951 en Santiago de Cuba, los golpes de tambores y una algarabía le espantaron el sueño.

No se aguantó las ganas de saber lo que pasaba, y salió a la puerta del hotel donde se hospedaba. Entonces vio las Congas. Yo me metí con la hija del dueño del hotel. Ibamos arroyando , tres pasos adelante y dos para atrás. Eso me impresionó, me impactó. Alguna gente iba disfrazada. Algunos llevaban luces. Era una cosa muy bonita, y muy familiar. Me gustó .

Un viejo folclorista, cuyo nombre no recuerda, le explicó que se trataba de desfiles alegres de grupos de personas en las noches carnavaleras de la ciudad. Me describió lo que antes había visto en el Barrio Abajo de Barranquilla, cuando se hacía desorden, llevaban un tamborcito, tomaban trago y se metían a las casas .

Lo que nunca ha podido saber la mujer es quien copió a quien. En cambio, asegura que cuando retornó a Colombia, a comienzos de la década del 60, investigó y supo que ese desenfreno bullanguero vino de los pueblos del Magdalena, y que lo de guacherna podría ser derivación de guache, aunque no está segura, pero si que significa desorden. Y cuándo llegó a Barranquilla?, quizás con el mismo Carnaval en el siglo pasado.

Las investigaciones terminaron por obsesionar a Ester Forero, y cuenta que demoró 14 años tratando de convencer a los diferentes organizadores del Carnaval de Barranquilla para armar un desfile con esas características.

No me ponía bolas, se reían... ajá!, sí, está bien eso, y ya . Hasta que Ernesto McCausland Osío en 1974 se mostró interesado y la mandó a exponerle el cuento a doña Alicia Valiente de De Andreis y a su esposo Pepe De Andreis, padre de la entonces reina de la fiesta Vicky De Andreis, quienes se mostraron complacidos y echaron a rodar el desfile, ocho días antes del jolgorio central.

La prensa de la época señala que, animados por tambores, gaitas, faroles y velas, la caravana rumbera partió del estadio Romelio Martínez --calle 72 con la carrera 46--, bajó por Olaya Herrera--carrera 46-- hasta el Paseo Bolívar --calle 34--, subió por 20 de Julio --carrera 43-- y murió donde había nacido .

Vicky De Andreis encabezaba el desfile, y llevaba como corte a 73 candidatas populares, 700 bailadores de 35 comparsas y 25 conjuntos musicales.

Ese fue el primer paso, y aunque hoy se cumplen 25 años de La Guacherna, Estercita Forero no está ciento por ciento satisfecha. Le hace falta más pueblo, más faroles. Debe terminar en el Barrio Abajo, no en la entrada del barrio, en un gran fandango, como lo hacían en el Magdalena .

En una ocasión, recuerda Ester, una reina de Carnaval --no dijo cual-- la sacó de la organización y se la entregaron a un amigo. La fiesta terminó en locura . Eso me golpeó fuertemente a mí , y fue cuando la adoptaron en Puerto Colombia, y ahora le toca dividirse entre Barranquilla y ese turístico municipio.

Defiende La Guacherna como su aporte particular a Carnaval, porque a la fiesta le hacía falta un nuevo ingrediente. He tenido muchas polémicas, pero no le he puesto mucha atención, porque yo nunca he estado pendiente de los honores. El éxito mío es haberle dado a Barranquilla este espectáculo , afirma.

El himno La Guacherna, canción que inmortaliza el singular desfile carnavalero, la compuso Estercita Forero, a petición de doña Alicia De Andreis, entre 1978 y 1979 y la grabaron Los Melódicos, con la voz de Cheo García, pero por la pobreza de los arreglos fue intrascendente. En cambio, si pegó Tambores de Carnaval.

Años más tarde --82 y 83-- se convirtió en éxito al grabarla nuevamente Los Vecinos en Nueva York. Me inspiré en La Guacherna y en el antiguo Carnaval, y en la nostalgia . Ester aún no sabe cómo llegó la composición a manos del arreglista Rafael Tejeda en la Gran Manzana , pero si se enteró que el hombre se estremeció con el tema.

Cuando fue a Nueva York en el 82, Tejeda le confesó que no pudo hacer otro arreglo superior a ese. Desde entonces La Guacherna se fortaleció con los... faroles de luceros girando entre.../ Otros que aportaron El rescate y organización del acto que será sin duda uno de los más bellos del Carnaval, se debe al decidido empeño de la conocida Estercita Forero y a la entrega de José Rafael Hernández directivo de la junta del Carnaval por presentar un verdadero espectáculo de alegría y color al pueblo barranquillero...

La reseña aparece en las notas de Carnaval publicadas en Diario del Caribe el 14 de febrero de 1974, y en la que califican a la La Guacherna como espectáculo inusitado que se vivió por última vez hace cerca de 40 años .

A las polémicas que se refiere Estercita Forero se centran en quién propuso el desfile a organizadores del Carnaval, y aunque la reseña de prensa también le da crédito a José Rafael Hernández, la artista barranquillera dice que es exclusividad de ella.

Ernesto McCausland Osío, el presidente de la junta del Carnaval en 1974, confirmó que él envió a la artista a que le expusiera la idea a los padres de Vicky De Andreis.

José Rafael Hernández dijo que no quiere pelear con nadie, pero que él si bailó guacherna en Río Frío (Magdalena), su tierra natal, antes de venir a Barranquilla, y vincularse a la organización de la fiesta.

Por su parte, la periodista Beatriz Manjarres, manifestó que con el respeto que se merece Estercita, no hay que desconocer el trabajo que hicieron no solo ella y Hernández, sino Beatriz Castillo, y Carlos Arturo González, quien actualmente trabaja en Nueva York.

Recuerda Manjarres que la Universidad del Atlántico, en el Teatro de Escuela de Bellas Artes, a ella y a Hernández le rindieron un homenaje, promovido por la profesora María Barranco, directora de danzas del Conservatorio de Bellas Artes.

Incluso El Heraldo, en un comentario editorial del 21 de marzo del 74, reconoció el mérito en ellos por los aportes hechos al engrandecimiento de la fiesta barranquillera. Desde entonces se ganaron la enemistad de Estercita.

Beatriz Castillo también asegura que José Rafael Hernández fue clave en la organización de La Guacherna, y que ella, junto con las hermanas Garzón --Gilma y Marina-- elaboraron faroles para la gran noche.

Recordó que por estar en esas andanzas tuvieron un incidente con agentes del tránsito porque chocaron a uno de sus vehículos, y vestidos de cumbiamberos fueron detenidos transitoriamente hasta cuando se aclaró el asunto.

Las interpretaciones No hay una definición exacta de lo que es guacherna. Investigadores como Edgar Rey Sinning, en su libro Joselito Carnaval, asegura que una palabra colombiana, pero que tiene acepciones. Por ejemplo, gentualla, gente despreciable. Cita, además, a Mario Alario Difilippo, quien describe la guacherna como conjunto de gente baja, de mala vida, maleante, pandilla de bellacos, pelotera, zafacoca, zamba entre gente baja, y baile popular, ambulante, al son de la gaita indiana, o de cumbiamba, de que se traslada de casa en busca de bailado RAS. La última parte, según Rey Sinning, es la que se podría asimilar.

Diego Samper Martínez, en Carnaval Caribe, dice que es una procesión espontánea de danzas, cumbias y comparsas. Rememora los recorridos por el vecindario que en los viejos tiempos hacían los grupos de Carnaval en sus vísperas para animar vecinos, amigos y conocidos al son de música, palmas y gritos de alegría .

Para Ernesto McCausland Osío es un sinónimo de Estercita Forero; Roberto De Castro, asesor cultural de Carnaval S.A., es un conjunto de vainas informales, una murga o tropel que duraba toda la noche; Vicky De Andreis, ex reina del Carnaval, es un desorden rico, delicioso para pasar la noche.

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