AYUDAS... Y HASTA AL PUEBLO LE TOCÓ

AYUDAS... Y HASTA AL PUEBLO LE TOCÓ

Nunca se podrá saber a ciencia cierta si todas las ayudas del país y el mundo entero llegaron a los damnificados por el terremoto del 25 de enero pasado.

21 de marzo 1999 , 12:00 a. m.

Aunque las entidades que manejaron la emergencia y los organismos de control y vigilancia sostienen que fue muy poco lo que se perdió, cosa muy distinta piensan las veedurías ciudadanas. La ayuda fue tanta que hasta al pueblo le tocó , afirma con ironía un veedor.

Ha habido un proceso de politización agudo, que venía dándose desde antes, pero con la tragedia se agudizó. Buena parte de la ropa, la comida y las carpas se han quedado en el camino, mientras que las comunidades siguen pasando dificultades , sostiene Pablo Bustos, coordinador nacional de la Red de Veedores y Veedurías Ciudadanas.

Arturo Buitrago, delegado de la Red de Solidaridad Social en el Quindío, acepta que en un principio llegaron a las bodegas los concejales y funcionarios a pedir mercados para determinados barrios, sin embargo, asegura que no hay nada censurable en ello. Es posible que los repartieran a sus amigos, pero a sus amigos damnificados , dice.

Los que lanzan las acusaciones carecen de pruebas para demostrarlas y quienes manejaron las donaciones, de registros consolidados que expliquen cómo se repartieron las ayudas, sobre todo durante los primeros días.

A casi dos meses de la tragedia, la Defensoría del Pueblo en el Quindío recibe entre 8 y 10 quejas diarias sobre alimentos que no llegan o inequitativamente repartidos.

La titular de esa entidad, Piedad Correal, acepta que los procedimientos han mejorado mucho, pero anota que si las comunidades se quejan es porque todavía hay fallas . Así lo aseguran también la veeduría Ver Café, que tiene en sus archivos 250 denuncias, la veeduría Cuyabra y la Red Nacional de Veedurías y Veedores Ciudadanos (Red Ver).

Buena parte de las quejas mencionan a presidentes de acciones comunales y voceros comunitarios que supuestamente han repartido los mercados por amiguismo o adelgazado los paquetes en beneficio propio.

Se han dado casos también en que, tras quejas de que la comida no llega a las cocinas comunitarias, en la verificación se han encontrado los suministros en las casas de los mismos encargados.

Actualmente el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía (CTI) indaga de manera preliminar un par de quejas que involucran a dos funcionarios de la Administración de Armenia y a varios particulares por la supuesta pérdida de donaciones.

La Procuraduría adelanta otras dos investigaciones preliminares contra dos mandatarios locales cuya identidad se abstuvo de revelar, por manejo irregular de víveres.

La Defensoría del Pueblo también recibió dos denuncias por manejo político de ayudas pero no se comprobaron y la Personería de Armenia tramita otras dos por irregularidades en la distribución, que involucran a dirigentes comunitarios.

A la Contraloría de Armenia no han llegado denuncias contra funcionarios. La única que averigua la entidad es una queja según la cual en la escuela La Adiela 2 particulares acaparaban las ayudas y las vendían en una tienda del mismo barrio.

Por su parte, la Contraloría de Calarcá y la Procuraduría Departamental enviaron un informe a las instancias nacionales en el que relacionan irregularidades como la conformación de un centro de acopio alterno al oficial, que entorpeció la entrega de ayudas y el saqueo de mercados, presuntamente por funcionarios de la Administración.

Fuera de las investigaciones de rigor que ya se están adelantando, el contralor departamental, Oscar Grajales, afirma que el trabajo vendrá cuando empiecen a invertir las ayudas en efectivo (más de 10 mil 772 millones de pesos) y posteriormente para establecer responsabilidades por los edificios y las obras públicas que se cayeron.

Habrá que estar pendientes de que los contratistas a los que se les cayeron sus cosas no estén en los nuevos contratos y ser más estrictos en el control de las construcciones , anota.

Caos en manejo de ayudas En un principio reinó el caos , dice el contralor departamental del Quindío, Oscar Grajales, al explicar que nadie sabe con precisión el volumen de ayudas en especie que llegaron y se repartieron.

Las ayudas llegaban como una avalancha, casi todas las instalaciones oficiales se derrumbaron, no había teléfonos y el caos de la ciudad hacía difícil citar a los funcionarios.

Desde Corferias y el Aeropuerto Catam, en Bogotá, se canalizaban las donaciones nacionales y extranjeras. Luego eran transportadas en aviones Hércules hacia el aeropuerto El Edén, de Armenia, o Matecaña, de Pereira.

Allí las recibían funcionarios de la Red de Solidaridad Social y la Procuraduría y las enviaban al Idema, de donde eran distribuidas a los damnificados. Sin embargo, los registros solo consideraban el peso y si eran alimentos, ropa, medicamentos u otras categorías generales de elementos.

Arturo Buitrago, delegado de la Red de Solidaridad Social en el Quindío dice que muchas veces ni siquiera se contaban los suministros antes de mandarlos a los barrios y municipios, porque había que desocupar la pista aérea para que aterrizaran otras naves.

La primera semana de febrero, la ONU instaló un software conocido con el nombre de Suma para registrar las entradas y salidas de productos. Hasta entonces e inclusive después, cuenta Buitrago, a las cajas de cartón se les quitaban las tapas y ahí se anotaban los movimientos de ayudas. Los resultados del Suma no son confiables, pues se dejó de usar por falta de energía.

Además, mucha de la colaboración de los departamentos ingresó sin pasar por la bodega central y algunas de las comisiones que llegaban con comida la entregaban directamente, pues manifestaban que no iban a permitir que se hiciera política con ella ni que se perdiera entre los funcionarios.

Algunos en Armenia se preguntan dónde está el pescado de España, la leche de Estados Unidos y los otros alimentos que llegaron del exterior, pues en los mercados no han visto productos extranjeras. La Contralora de Armenia, María Isabel Ceballos, responde que estos llegaron con destinación precisa.

No están calculadas las cifras de las tres primeras semanas, sin embargo, desde el 12 de febrero se vienen haciendo registros de lo que entra y lo que se distribuye, y las responsabilidades del manejo de alimentos, medicamentos y demás ayudas están asignadas a distintas instituciones.

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