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ASI SE DEBE SEMBRAR MAIZ

ASI SE DEBE SEMBRAR MAIZ

Luego de escoger la variedad de semilla que va a sembrar en la finca, bien sea criolla, regional, mejorada o híbrida, tenga en cuenta que un buen cultivo depende de las recomendaciones de manejo agronómico de la semilla.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
13 de febrero 1999 , 12:00 a. m.

Para probar lo anterior, tome unas 100 semillas de un bulto y colóquelas en un germinador sin que se toquen unas con otras, cúbralas con papel periódico húmedo y déjelas así unos cuatro días, manteniendo el papel humedecido; posteriormente descúbralas y verifique su estado. El resultado debe ser 90 por ciento de semillas germinadas.

Para lograr el éxito en la producción, el cultivador de maíz debe coadyuvar al sistema de producción mediante prácticas como: suelos aptos, distancias y épocas de siembra y fertilización; a eso hay que sumarle un manejo integrado de malezas, plagas y enfermedades.

Suelos y siembra No existe una fórmula específica para la preparación del suelo en el cultivo de maíz, aunque es conveniente agregar materia orgánica y residuos de cosechas de cultivos anteriores para dejarlos como colchón protector del suelo con el fin de que se vayan descomponiendo.

Esta práctica es muy utilizada para el control de plagas, enfermedades y malezas; cubrir el suelo es clave para prevenir la erosión, aumentar la infiltración de las lluvias y preservar la flora y fauna microbiana del suelo.

En los sistemas de producción tradicional (manual) se recomienda evitar las quemas, limpiar el lote con machete, picar bien el material vegetal y disponerlo en surcos.

Las épocas de siembra están bien definidas en todo el país y generalmente coinciden con la iniciación de la temporada de lluvias.

Si la idea es sembrar y la finca posee sistemas de riego, es posible hacerlo en cualquier época previendo que la cosecha coincida con el tiempo seco.

La densidad de siembra es distinta para cada variedad, aunque también depende de la disponibilidad de agua y la fertilidad del suelo.

Para siembra manual, con el fin de lograr una alta producción, se debe colocar una semilla cada 20 centímetros sobre el surco, separados estos últimos a una distancia de 80 centímetros; así se logrará una población de 62.500 plantas por hectárea. Mayores densidades pueden ser de 15 centímetros entre plantas y 90 centímetros entre surcos, para lograr 74.000 plantas por hectárea.

De la anterior cifra se pueden registrar pérdidas por semillas que no germinan y por posibles problemas fitosanitarios (ataque de plagas o enfermedades).En suelos pendientes la siembra debe hacerse de tal forma que los surcos queden a través de la pendiente para evitar problemas de erosión , anotó el consultor en siembra directa Carlos Brigard.

Fertilización del cultivo Al compararse con otros cultivos, el maíz se puede calificar como exigente en nutrientes, por lo cual una adecuada fertilización asegura buenos rendimientos en la cosecha.

Lo más aconsejable es tener a mano los resultados del análisis de suelos de la finca antes de la siembra, al igual que la información completa sobre la variedad de semilla escogida. Esto servirá para que el agrónomo o técnico agrícola formule las recomendaciones del caso.

Tercera y última entrega: cosecha, labores de poscosecha y comercialización del cultivo.

Plagas y enfermedades * Tierreros (Agrotis ipsilon) que trozan las plántulas. Estas se pueden controlar haciendo cebos tóxicos que se preparan con salvado, melaza y un insecticida comercial (Lorsban).

* Gusano Cogollero (Spodoptera frugiperda); se controla colocando un poco de arena seca en el sitio donde se note el ataque, recomienda el Centro Internacional de Agricultura Orgánica (Ciao), o haciendo aplicaciones de insecticidas biológicos formulados con base en Bacillus turingiensis (Turicide y Dipel) en dosis de 10 gramos (una cucharada sopera) en 20 litros de agua.

Entre las enfermedades más importantes que afectan el cultivo del maíz son: * Carbón común: aparece en casi todas las zonas maiceras del país; el hongo ataca los tallos, las hojas, las mazorcas y las espigas, afectando más a las plantas jóvenes, a las que puede producirles enanismo o matarlas.

* Mildeo velloso o cenicillas es otro tipo de hongo muy común en las zonas cálidas y húmedas, que ocasiona malformaciones a la espiga y, en consecuencia, no hay producción de polen.

Las anteriores enfermedades las pueden controlar productos formulados con base en cobre, como es el caso del llamado Caldo Bordelés, que se aplica en aspersión sobre la planta, cuya fórmula de preparación la puede solicitar al Ciao (tel: 0963 644546) en Santa Rosa de Cabal (Risaralda).

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